Las películas del género de la supervivencia pueden ser tan dispares debido a sus protagonistas y desarrollo que a veces pueden resultar desconcertantes (sobre todo si vamos con una idea preconcebida), podemos tener personajes "que son unos máquinas" con una preparación física y psicológica a prueba incluso de bombas como el ya mítico John James Rambo (First Blood), y otros que son todo lo contrario y ellos solitos se bastan y sobran para destruirse ellos mismos y a todo aquél que camine a su lado, un claro ejemplo de este último proceder es por ejemplo John Ottway (Liam Neeson) en Infierno blanco (The Grey), una gran cinta con una brillante historia (aunque por lo general he podido ver que bastante incomprendida) que nos muestra un verdadero modelo de lo que es un nefasto líder incapaz de hacer valoraciones correctas en la situación de supervivencia que en el grupo deben afrontar, y por ello de tomar decisiones sensatas.
¿Y a qué viene esto diréis? Pues viene a que Body at Brighton Rock pertenece a este último tipo de historia y personaje donde ante todo debemos estar atentos a la gran concatenación de despropósitos que comete su protagonista, la en este caso guía de parque de verano, Wendy McHolmes, si bien es cierto que en este caso sus errores de supervivencia son mucho más evidentes y aptos de detectar por "el gran público" que en el caso de los cometidos por John Ottway en la mencionada Infierno Blanco, mucho más profunda a la par que sutil en ese aspecto.
Nuestra protagonista al comienzo de su jornada de distribución de carteles de avisos... |
Y ya metida en faena... |
...poniendo carteles de aviso de posibles peligros. |
No, no es una buena idea... |
Con todo, la película no se ciñe a eso exclusivamente, a que veamos a una confiada e inexperta guía paseando por la montaña, en realidad la mayor parte de la película tiene que ver más con el título, porque me imagino que alguno se habrá preguntado a que viene el curioso título, "aquello del cuerpo en la roca". Y es que el auténtico meollo viene cuando en su deambular por el parque nuestra protagonista encuentra un cuerpo, en realidad un cadáver, y de alguien que no parece haya muerto precisamente de forma natural. A partir de este momento el giro del argumento es sustancial hacia el thriller psicológico, pues en lo poco que puede contactar por radio con el centro de control del parque se le da instrucciones de que debe permanecer en la zona de guardia hasta que llegue ayuda por si es un posible caso de homicidio. Y claro, dejar a una guía inexperta a pasar la noche en la montaña con un muerto y un oso no parece buen plan...
¿He dicho un oso? Parece que últimamente en muchas películas de este género siempre tiene que haber "un fiero oso...". Pues si, para complicarlo aún más, en esta también tenemos oso, lo que unido a la noche y que la moza se encuentre sola y junto a un muerto, nos da un cóctel que para nuestra protagonista acaba siendo excesivo y que como podemos ver reflejado en el film, al punto de poner en riesgo su salud mental ante en su caso una carga negativa de estrés que resulta ser para ella claramente excesiva.
La película desde el punto de vista fílmico es correcta sin más (sin duda no pasará a la historia del cine por memorable en ese aspecto), pero ya sabemos que por aquí nos fijamos más en otras cosas y desde el punto de vista de la supervivencia me ha parecido que tiene sus buenos detalles y es perfectamente recomendable para los aficionados al género por los detalles citados tanto de la actitud y aptitudes correctas que se deberían tener al salir a la montaña y de las que la protagonista carece casi por completo, como así mismo del aspecto psicológico cuando además ya surge un grave contratiempo, aunque esto último ya va más enfocado en este caso a quienes se animen a trabajar en determinadas actividades que pueden estar sujetas a fuertes cargas de estrés y para las que suele ser necesario "algo más que buena voluntad". Y si, cuando hay que tirarle con un espray a un agresivo oso, mejor que no nos falle la puntería... 😉
Saludos.
Al menos si fue capaz de hacer fuego para pasar la noche, mientras cuidaba el cadáver... |
¿He dicho un oso? Parece que últimamente en muchas películas de este género siempre tiene que haber "un fiero oso...". Pues si, para complicarlo aún más, en esta también tenemos oso, lo que unido a la noche y que la moza se encuentre sola y junto a un muerto, nos da un cóctel que para nuestra protagonista acaba siendo excesivo y que como podemos ver reflejado en el film, al punto de poner en riesgo su salud mental ante en su caso una carga negativa de estrés que resulta ser para ella claramente excesiva.
La película desde el punto de vista fílmico es correcta sin más (sin duda no pasará a la historia del cine por memorable en ese aspecto), pero ya sabemos que por aquí nos fijamos más en otras cosas y desde el punto de vista de la supervivencia me ha parecido que tiene sus buenos detalles y es perfectamente recomendable para los aficionados al género por los detalles citados tanto de la actitud y aptitudes correctas que se deberían tener al salir a la montaña y de las que la protagonista carece casi por completo, como así mismo del aspecto psicológico cuando además ya surge un grave contratiempo, aunque esto último ya va más enfocado en este caso a quienes se animen a trabajar en determinadas actividades que pueden estar sujetas a fuertes cargas de estrés y para las que suele ser necesario "algo más que buena voluntad". Y si, cuando hay que tirarle con un espray a un agresivo oso, mejor que no nos falle la puntería... 😉
No hay comentarios:
Publicar un comentario