"Espectaculares paisajes, soberbia dirección en las tomas de luchas entre indios y tramperos, con una violencia exacerbada que choca al espectador (incluso hay alguna cabeza cortada a golpe de hachazos que deja a uno/a atónito" .- Victor Bilbao
Hoy toca recupera un clásico, en este caso otro clásico "Western" que quiero recomendaros como hice en su momento con la también magnífica EL HOMBRE DE UNA TIERRA SALVAJE "HUGH GLASS"
El Mountain men protagonista y su pareja india, era muy típico de estos hombres tener una mujer india, entre otras cosas, demasiados días solos en la montaña...
Crítica de El valle de la furia (The Mountain Men)
"Espectaculares paisajes, soberbia dirección en las tomas de luchas entre indios y tramperos, con una violencia exacerbada que choca al espectador (incluso hay alguna cabeza cortada a golpe de hachazos que deja a uno/a atónito."
por Victor Bilbao
Director: Richard Lang
Estreno: 1980-01-01
Genero: Western
Las Montañas Rocosas forman una barrera natural entre las tierras del Pacífico y las ciudades costeras del Este. En esos territorios viven tribus de pieles rojas, además de cazadores y tramperos. Entre los cazadores se encuentran Bill Tyler y Frapp, que un día son atacados por un grupo de indios Pies Negros y su jefe Águila Poderosa.
Dando caza... ¡Al rostro pálido"
Entretenidísimo film de aventuras, dirigido por mano férrea por Richard Lang, enmarcadas en el far west, con espectaculares paisajes, soberbia dirección en las tomas de luchas entre indios y tramperos, con una violencia exacerbada que choca al espectador (incluso hay alguna cabeza cortada a golpe de hachazos que deja a uno/a atónito y un poquito aterrado, de verdad). Y es que uno está acostumbrado a ver en los westerns que los indios corten las cabelleras a otros indios y, sobre todo, a los rostros pálidos, ¡pero que le corten la cabeza enterita!. Muy fuerte. Todavía me dura el shock. La crítica nunca ha dicho que sea una buena película, más bien pasable y poco más, pero a mí me gustó muchísimo. Supuso un soplo de aire fresco en aquél momento en el que el Western estaba casi muerto.
Charlton Heston en plena forma, pese a su edad, acompañado de otro viejo ilustre todavía en forma para dar el matarile a unos cuantos pieles rojas deseosos de sangre y cabelleras: Brian Keith.
La verdad es que verla en pantalla grande es todo un espectáculo, un placer para la vista, amén de ser muy amena. O por lo menos eso me pareció cuando la vi el cine, sin esperar gran cosa de ella pues entramos sin haber leido ni oido nada, hace ya años junto a mi hermano Iñaki.
Repito, quizás no sea tan buena como me pareció en un principio, ya que a comienzos de este año 2008 la volví a ver por televisión y, en efecto, me pareció que era un poquito contemplativa en algunos momentos y algo lenta por tanto, pero es que no es lo mismo ver este tipo de films por televisión que en cine, claro."
Seguro que quienes no la hayáis visto la disfrutaréis...
Saludos.
lunes, 26 de abril de 2021
LA REVOLUCIÓN SILENCIOSA
"No hay diferencia entre comunismo y socialismo, excepto en la manera de conseguir el mismo objetivo final: el comunismo propone esclavizar al hombre mediante la fuerza, el socialismo mediante el voto. Es la misma diferencia que hay entre asesinato y suicidio".- Ayn Rand(1)
A finales de 1956, antes de la construcción del Muro de Berlín en la República "Democrática" Alemana (el muro se levanta en 1961 y esta película basada en hechos reales ayuda a entender mucho del porqué), dos jóvenes alumnos de un instituto llamados Kurt y Theo, viajan en secreto a un cine del Berlín Oeste. Allí antes de iniciarse la película se emite un reportaje informativo sobre la revuelta de la población húngara contra su gobierno y las opresoras políticas socialistas impuestas desde la Unión Soviética. A su regreso a su ciudad de Stalinstadt, convencen a algunos compañeros de clase para visitar la casa cercana de Edgar, un familiar de Paul, otro de los alumnos. En casa de Edgar, los alumnos pueden escuchar la emisora libre de censura de radio RIAS, que retransmitía desde Berlín Oeste y oyen la noticia de que entre los muchos muertos por la represión contra la revuelta en Hungría, estaría también Ferenc Puskás (aunque tiempo después se sabrá que concretamente la noticia de su muerte no es cierta), un ya por entonces famoso futbolista húngaro y que era apreciado por estos alumnos. Kurt convence a la mayoría de la clase para llevar a cabo un minuto de silencio en homenaje a las víctimas en Hungría al comienzo de las clases. Esto enfada a su profesor, y el estudiante Erik le dice que es un acto de protesta. Tras otro encuentro en casa de Edgar, la clase realiza una votación y decide mentir sobre lo que ha pasado, y decir que lo hicieron como homenaje al futbolista Puskás. El acto de protesta trasciende hasta tal punto, que Kessler, una supervisora del colegio, investiga el incidente y acaba implicando directamente incluso a Fritz Lange, el por entonces ministro de educación nacional de la RDA, quien no está dispuesto a consentir semejante insolencia personándose en el centro escolar y calificando el incidente de contrarrevolucionario, y pidiendo a la clase que señale al instigador al que pretende aplicar un castigo ejemplar.
Y este es en esencia el argumento con el que arranca esta película del director alemán Lars Kraume, principalmente conocido por la también brillante película basada en hechos reales "El caso Fritz Bauer" (2015), donde en aquella ocasión nos mostraba la posterior connivencia de parte del estado alemán con miembros relevantes del antiguo régimen nazi y su persecución por el fiscal que da nombre a la misma, Fritz Bauer. Y este es un detalle para nada despreciable, porque Lars Kraume al igual que valientemente no dudó en mostrarnos en aquella ocasión a todos públicamente las vergüenzas de la Alemania y el Nazismo, no ha dudado tampoco en mostrarnos públicamente las vergüenzas de la Alemania y el Socialismo, en "La Revolución Silenciosa"(2018).
Y es que cuando hablamos en términos absolutos de supervivencia, y como es sobradamente conocido, quien encabeza el ranking de causar masivamente la muerte en nuestro mundo (incluso por delante de nuestra especie que ocupa el segundo lugar), es el temible mosquito(2), hasta el punto que precisamente por los archivos del Instituto Entomológico de Dachau sabemos quedurante la Segunda Guerra Mundialel régimen Nazi contempló su uso como arma. No obstante, no todos los mosquitos son portadores y están infectados por virus y enfermedades letales, y este preocupante y temible aspecto de su especie es dependiente de individuos y zonas concretas que favorecen su propagación en determinados y extendidos grupos de población, que pueden convertir en ese caso algunas zonas en poco aconsejables para la vida si no se toman recomendables medidas al respecto.
Y es curiosamente en ese aspecto, aún siendo por otras causas, donde en nuestro mundo los mosquitos guardan gran similitud con el ser humano y ocurre en la práctica lo mismo, encontrándonos en numerosas ocasiones a lo largo de la historia con grandes grupos de población humana "temiblemente infectados" que llevan y extienden la muerte masivamente a su alrededor, pero muy al contrario que los mosquitos, principalmente entre otros especímenes de su propia especie, entre sus congéneres, como la historia nos ha dejado patente con esas cuatros grandes lacras que son el Nazismo, el Fascismo, el Comunismo y el Socialismo, y que en su afán de conquista e imposición ideológica hacia sus semejantes, han llevado y llevan, la guerra, el hambre y la muerte a millones de personas, al punto que se los podría calificar perfectamente como "los cuatro jinetes del Apocalipsis", sin duda a estas alturas estas ideologías deberían haber desaparecido TODAS ya de nuestro mundo, aunque lamentablemente no ha sido así, y por ello como digo es de aplaudir que haya directores de cine valientes que no duden en recordárnoslo.
El guion está basado en la historia real que se cuenta en el libro publicado con el mismo título por Dietrich Garstka (1939–2018), uno de los estudiantes protagonistas del hecho real, y que debido a este incidente posteriormente huyó junto con muchos de sus compañeros a Berlín Occidental, en la RDA, la única Alemania de verdad por entonces libre, y que debido a las opresoras y marginales condiciones de vida en la Alemania Socialista comenzaba a recibir la llegada de miles de personas que hacia ella escapaban, del mismo modo que trataban de hacerlo una gran mayoría entre quienes en el resto de países que se encontraron bajo el yugo de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Ese fue el caso por ejemplo del protagonista indirecto de esta historia, Ferenc Puskás al que erróneamente se había dado por muerto, y que curiosamente en su huida finalmente decidió establecerse en España en 1958, donde como sabemos hizo una brillante carrera deportiva en el Real Madrid, y consiguiendo la nacionalidad española en 1961. No fue hasta septiembre de 1992 que dejó España y fijó definitivamente su residencia en Hungría tras la disolución de la Unión Soviética en 1991, y se incorporó a tareas técnicas de su selección. Coincidiendo con su vuelta, le fueron devueltos sus galones de teniente coronel del Ejército y en diciembre de 1995 fue ascendido al grado de coronel.
La película es instructiva en grado sumo y ejemplar en muchos aspectos ya que nos muestra "en todo su esplendor" la clásica maquinaria represora del socialismo para cuyos dirigentes las vidas de las personas carecen por completo de valor cuando no se someten por completo a sus dictados, esa misma maquinaria represora socialista que de nuevo volvemos a ver como trata de resurgir en algunos países en nuestros días aprovechando la ignorancia de algunas sociedades que aún no han padecido su miseria y desolación, como es su costumbre DE SIEMPRE cuando quienes gobiernan finalmente se hacen con el poder y el control absoluto de las vidas de las personas que caen bajo su ideología. Tristemente aún hay personas que no son capaces "de escarmentar en país ajeno", como es el triste caso aún reciente y presente de la desolada Venezuela Socialista, aunque muy lamentablemente y en este caso lo que como vemos nos sobran, son los ejemplos. Saludos.
“Ningún hombre es tan tonto como para desear la guerra y no la paz; pues en la paz los hijos llevan a sus padres a la tumba y en la guerra son los padres quienes llevan a sus hijos a la tumba”.- Heródoto de Halicarnaso, historiador griego.
Pues así debería ser, desde luego que si, no parece lo más sensato "que los padres lleven a sus hijos a la tumba", pero si algo en este aspecto nos demuestra la historia es que los tontos abundan, y esta película que por cierto debería ser más conocida y recomendada (por mera cuestión de concienciación, ya se sabe que lo último que se debe perder es la esperanza), es una buena muestra de ello (como lo es también por el mismo motivo la ya reseñada en el blog LAND OF MINE), pues también se centra en uno de los más grandes disparates ocurridos durante la Guerra Civil española (17 jul 1936 – 1 abr 1939) como fue el envío al frente de batalla a una muerte segura y absurda de miles de niños y adolescentes, aún a sabiendas por quienes fueron responsables de tomar tal decisión, que así sería.
"Durante la guerra civil española, un grupo de jóvenes de entre 17 y 18 años tuvieron que ir a luchar al frente del Ebro a raíz de la movilización que ordenó el presidente Manuel Azaña. Fueron denominados la Leva del Biberón, un grupo de chicos que se vieron obligados a abandonar la inocencia para empuñar una arma y empezar a luchar. La historia se centra en cuatro jóvenes: Valentí Godall, un comunista que quiere entrar en combate; Pere Puig, un pastor que conocerá el amor durante el conflicto bélico; Jaume Comelles, un seminarista atemorizado por el odio que sienten los anticlericales por sus creencias religiosas; y Fermí Quintana, que se alista voluntariamente con la esperanza de encontrar a su hermano desaparecido. Los jóvenes son capitaneados por el mayor García, quien no perderá la esperanza de ganar la guerra. Mientras se desarrollan las batallas, el presidente de la República intenta conseguir la paz, mientras Juan Negrín, presidente del Gobierno, busca alargar la resistencia hasta que llegue la ayuda internacional.". (WIKIPEDIA)
Los cuatro principales protagonistas...
Pero no es tan extraño que esta cinta sea poco conocida, puesto que para algunas ideologías "es políticamente incorrecta", no en vano este hecho está considerado como una de las mayores vergüenzas, sino la mayor "vergüenza" de la Segunda República en la Guerra Civil(1), y ya se sabe que hay quienes gustan de presumir constantemente "de que eran los únicos buenos" (como si en aquella guerra y habitualmente ocurre en todas, no hubiera buenos, malos y descerebrados a montones en los dos lados).
Para nada debería sorprender por tanto que muchos de aquellos "soldaditos" una vez allí asomaran la mano por encima del parapeto buscando una bala que les hiriese, para así ser retirados de aquella trágica pesadilla. Y es que esa fue una de las escasas posibilidades que tenían para poder sobrevivir al conflicto, esa o como muchos centenares hicieron, haber desertado con fortuna para no ir al frente, estos últimos conocidos popularmente con el sobrenombre de los “emboscados”, porque ni que decir tiene que eran también muchos los que no compartían aquellos disparatados procederes de quienes estaban al mando de la República.
Cartel del Partido Socialista Unificado de Cataluña contra los emboscados y desertores, obra del artista Jacint Bofarull.
De hecho por entonces las deserciones en el bando republicano se sabe por biografías de la época que fueron una constante en aumento(2), aunque si, quedaba y queda muy bonito para las interesadas y sesgadas crónicas el vender "el gran heroísmo ideológico" de aquellos jóvenes combatientes, cuando ese caso ciertamente era el de tan sólo una minoría, y la gran mayoría de quienes se vieron obligados a combatir, pues eso, fueron obligados, y si se lo hubieran permitido "hubieran salido corriendo para casa con sus mamás", que por cierto era donde deberían haber estado, ayudando en casa y no luchando por causa de algunos dirigentes hambrientos de poder y cegados por perniciosas ideologías por entonces emergentes y que con el paso de los tiempos se han mostrado claramente nefastas para los pueblos, como quedaría en evidencia años después con el paso del tiempo en su deplorable y máximo exponente, La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, esas de la que la gran mayoría de sus ciudadanos igualmente "saldrían por patas", si podían...
Los por entonces Presidentes del Gobierno de la II República, Juan Negrín, y el también Presidente de la II República Manuel Azaña debatiendo si hay que mandar a los guajes o no a morir... (si, y esto como curiosidad que hay quien no se entera, las repúblicas españolas tienen estas cosas, te quitan al Rey para poner en su sitio a un Presidente, "el puesto, el séquito y los gastos" se mantienen, sólo que con un lavado de cara...).
O sea que este film muestra de forma bastante acertada parte del caos que por entonces reinaba en el bando republicano (si, parte, no todo, aún había mucho más), a la par de la estupidez y el disparate ya sabido que supuso aquel enfrentamiento entre hermanos, y esto incluso literalmente en algunas ocasiones, como también en ella se nos muestra. Aunque todo ello no por sabido, para nada quiere decir aprendido ni comprendido en nuestros tiempos, no hay más que ver hoy en día los igualmente enfrentamientos que por cuestiones de ideología y nacionalismos ocurren entre miembros de una misma familia exactamente en algunos de los mismos lugares aquí mostrados, como es el caso de Cataluña, ciertamente los tontos siguen campando a sus anchas entre nosotros a la hora de dirigir al pueblo y deseando la guerra y no la paz, y es que tristemente en estas cuestiones de vivir o morir al final lo que siempre queda es lo que se hace, no lo que se dice, y como vemos lo que se sigue haciendo no pinta nada, pero que nada bien...
¡Hala, vamos a hacer la guerra, aunque casi ninguno esté preparado para ello! ¡Qué dicen que hay qué saber morir "por causas nobles"!
Esta película fue galardonada con el premio Gaudí a la mejor película por televisión en 2016, año de su estreno.
“A menudo encontramos nuestro destino por los caminos que tomamos para evitarlo”.- Jean de La Fontaine
Hoy os traigo una película que ya vi hace unos años (allá por el 2017), y que creo merece tener su reseña en este blog, "El tigre, o la historia de un viejo cazador", una poco conocida película en nuestro país (por aquello de que en su momento no se estrenó por aquí y ni tan siquiera está doblada a nuestro idioma), pese a que abarca al menos tres géneros de modo brillante, el histórico, el de aventuras, y el de supervivencia:
"1925, Corea está ocupada por los japoneses. Chon Man-deok, considerado en otro tiempo el mejor cazador de tigres de Corea, vive en la montaña de Jirisan con su hijo. Mientras, un militar japonés moviliza a un grupo de soldados para cazar al último gran tigre de la zona, devolviendo a su vez a Chon Man-deok a la acción". (FILMAFFINITY)
Y si, nos cuenta una dramática historia de supervivencia con el trasfondo histórico de la ocupación de Corea por el ejército japonés durante cerca de 35 años y que terminó con la rendición japonesa en la Segunda Guerra Mundial. Una historia de un pueblo sometido por la fuerza, y alrededor de él la de algunos hombres que malviven del oficio de la caza para la gloria de un henchido de soberbia gobernador japonés que ansía exterminar los últimos tigres que aún habitan las montañas del país que ocupan y someten...
El "gran" protagonista de nuestra historia...
Pero he dicho que además es histórica, y no sólo lo es por la dominación japonesa, porque... ¿qué hay de verdad en cuanto a los tigres y sus caza en Corea por entonces? Pues lo cierto es que a principios del pasado siglo los enormes y numerosos tigres que allí entonces aún habitaban eran los grandes señores de los bosques, causaban numerosas muertes y sembraban el pánico por doquier, al punto que jinetes y porteadores se negaban a viajar de noche, incluso aunque no lo hicieran en solitario. Y sólo viajaban de noche si se veían obligados bajo amenazas o promesas de más dinero, haciéndolo entonces en grandes grupos con mucha precaución mientras blandían antorchas, tocando gongs y confiando en sus creencias supersticiosas. Algunos de los tigres más peligrosos y feroces de Corea eran los que habitaban en las laderas de Inwangsan, en las afueras de las murallas de la ciudad de Seúl. Estos tigres a menudo se alimentaban de leñadores y comerciantes de leña que viajaban hacia y desde la ciudad de Goyang, especialmente en el paso de Muakjae.
Cazadores de tigres en Corea a principios del pasado siglo.
Así que finalmente ocurrió lo habitual en estos casos, y cuando los tigres se convirtieron en una molestia para la expansión de las actividades humanas, se convocó a cazadores profesionales para librarse de su amenaza. Estos hombres eran muy respetados por coreanos y extranjeros por su valentía. Muchos estaban armados con viejos fusiles de percusión o cañones de mano, que tenían que apoyarse en el hombro de un hombre mientras otro disparaba. Sus armas no eran la única parte anticuada de su equipo: su bolsa de municiones era "a menudo la piel de la cabeza de un ave, el pico se mantenía cerrado por un anillo hasta que se quería una bala". Las armas eran de gran calibre, pero tenían sus defectos, ya que debido al corto alcance efectivo y al lento tiempo de recarga, no efectuar un disparo certero a menudo resultaba fatal para la supervivencia del cazador, y era frecuente que muchos sucumbieran en el lance.
Un tigre cazado en una zona minera de Corea hacia 1920.
Se cuenta que una gran excepción fue Kim In-won, nacido en Goyang alrededor de 1831, quien comenzó a cazar tigres cuando solo tenía 20 años. En una entrevista con un misionero estadounidense en 1907, se jactó de haber matado a 14 tigres, uno tan grande que requirió ocho hombres para transportarlo. Como prueba, llevaba una decoración dorada (similar a un pendiente pero recortada sobre la parte superior de la oreja izquierda) que le había sido regalada por el emperador Gojong por su destreza y valentía en la caza. Pero cuando terminó el siglo XIX, también lo hizo la carrera de Kim como cazador de tigres. La edad había hecho mella en su fuerza y resistencia y se vio obligado a retirarse. No obstante en una década, casi todos los cazadores de tigres coreanos acabaron siendo privados de sus armas y por tanto su medio de vida, bajo la invasión del ejército japonés.
Como bien se muestra en el film, la vida del cazador de tigres a menudo dependía de un único y certero disparo...
Es por tanto esta que se nos recrea en la película la historia de un pueblo sometido por la fuerza, y alrededor de él la de algunos hombres que malviven del oficio de la caza, y entre estos hombres y sus anhelos veremos como transcurre el drama, unos anhelan "la gloría" (el gobernador japonés), otros anhelan venganza (el líder local de los cazadores), otros anhelan hacer lo correcto (el cazador y buen amigo del líder cazador), hay quien en su aún bisoña candidez anhela y sueña con el amor y un futuro mejor (el joven hijo del viejo cazador), hay quien atormentado sólo anhela vivir en paz con su hijo, y con respeto a su montaña y quienes la moran (el viejo cazador), y finalmente hay quienes sólo "anhelan" vivir en su montaña, porque no entienden de anhelos (los tigres). En conclusión esta película es una bella obra de arte, una cinta para disfrutar y sentir, de acertada realización y con una intensa historia de la oscuridad y la luz en el corazón de algunos hombres. Si aún no la habéis visto, no os la perdáis.
Saludos.
sábado, 29 de febrero de 2020
TOGO
"El perro que a menudo recibe todo el crédito por salvar la ciudad es Balto, pero resulta que en la carrera corrió solamente el último tramo de 55 millas. El perro de trineo que hizo la mayor parte del trabajo fue Togo. Su viaje, plagado de tormentas blancas, fue el más largo por más de 200 millas e incluyó una travesía a través del peligroso Norton Sound, donde salvó a su equipo y conductor en un valiente baño a través de témpanos de hielo ". -Katy Steinmetz, Time .
El mes que entra hará su entrada oficialmente en nuestro país Disney+, un nuevo servicio de suscripción de transmisión de vídeo en línea (si, como el de la ya "omnipresente" Netflix) operado por Disney Streaming Services, filial de Walt Disney. Y nos trae entre sus estrenos más interesantes, además de series como la ya exitosa "El Mandaloriano" (¿queda alguien aficionado al cine en nuestro país que este punto no lo sepa?), también películas, e igualmente entre estas tendrá estrenos exclusivos de factura propia como hacen el ya citado Netflix, u otros como Amazon Prime Video. Y entre estas para estrenarse a lo grande nos traen TOGO, basada en la dramática historia real de supervivencia de todo un pueblo, Nome, en el año 1925 en Alaska, y como consecuencia, su "famosa carrera del suero".
Nome en 1916.
"La carrera del suero a Nome de 1925, conocida también como la Gran Carrera de la Misericordia, fue el trasporte de antitoxina diftérica a través del interior de Alaska por trineos tirados por perros que se fueron pasando la posta a lo largo de 1.085 km en cinco días y medio. Protagonizada por 20 mushers —en su gran mayoría atapascos y nativos de Alaska— y unos 150 perros de trineo, se consiguió salvar al pueblo de Nome y su comarca de una incipiente epidemia de difteria"(1).
Recorrido que debía efectuar el envío del suero.
Nome se encuentra aproximadamente a 2 grados al sur del Círculo Polar Ártico, y aunque había disminuido considerablemente la gran población que tuvo durante los días de la fiebre del oro a principios del siglo XX, todavía era la ciudad más grande del norte de Alaska en 1925, con 455 nativos y 975 colonos de ascendencia europea. De noviembre a julio, el puerto en la costa sur de la península de Seward del mar de Bering estaba cubierto por el hielo y era inaccesible por barco de vapor. Su único enlace con el resto del mundo durante el invierno era el Iditarod Trail, un recorrido de 938 millas (1.510 km) desde el puerto de Seward en el sur, a través de varias cadenas montañosas y el vasto interior de Alaska para llegar a Nome, siendo por entonces la principal fuente de suministros los trineos tirados por perros.
(Fotograma de la película).
En el invierno de 1924–25, Curtis Welch era el único médico para Nome y las comunidades circundantes, y en el Hospital Maynard de 25 camas sito en la localidad contaba con en el apoyo de cuatro enfermeras. Unos meses antes, Welch había hecho un pedido de más antitoxina contra la difteria después de descubrir que todo el lote del hospital había caducado. Sin embargo, el envío no llegó antes del cierre del puerto por el invierno y no podía pedir más hasta la primavera. En diciembre de 1924, varios días después de que el último barco se fuera, Welch trató a algunos niños enfermos de lo que en principio diagnosticó como dolor de garganta o amigdalitis , rechazando inicialmente la difteria, ya que esta es extremadamente contagiosa, y hubiera esperado ver más casos en la ciudad, en lugar de algunos casos aislados. En las próximas semanas, a medida que crecía el número de casos de amigdalitis y morían cuatro niños a quienes no había podido hacer autopsias, Welch se preocupó cada vez más y empezó a pensar en la difteria.
Exterior of Maynard Columbus HospitalNome, 1913-1934, from the University of Washington digital collections.
A mediados de enero de 1925, Welch diagnosticó oficialmente el primer caso de difteria en un niño de tres años que murió solo dos semanas después de haberse enfermado por primera vez. Al día siguiente, cuando una niña de siete años presentaba los mismos síntomas, Welch intentó administrar parte de la antitoxina caducada para ver si aún podía tener algún efecto, pero la niña murió unas pocas horas después. Al darse cuenta de que era inminente una epidemia, esa misma noche, Welch llamó al alcalde George Maynard para organizar una reunión de emergencia del consejo municipal. El consejo implementó inmediatamente una cuarentena, y al día siguiente, el 22 de enero de 1925, Welch envió telegramas por radio a todas las demás ciudades importantes de Alaska para alertarlos sobre el riesgo para la salud pública y también envió uno al Servicio de Salud Pública de los Estados Unidos en Washington, DC para solicitar asistencia. Su mensaje al Servicio de Salud Pública decía: "Aquí es casi inevitable una epidemia de difteria STOP Necesito urgentemente un millón de unidades de antitoxina de la difteria STOP El correo es solo una forma de transporte STOP Solicitud de antitoxina al Comisionado de Salud de los Territorios STOP Hay alrededor de 3000 nativos blancos en el distrito".
El musher noruego-estadounidense Leonhard Seppala con sus perros.
Y si, a partir de aquí es donde entra en la historia el ya por entonces famoso y experimentado musher Leonhard Seppala y sus perros, y entre estos en particular su por entonces muy especial perro guía Togo, que da título a la película que nos ocupa, y en la que se nos muestra con suficiente detalle y realismo las distintas vicisitudes en que se vieron envueltos por entonces para poder llevar a buen término la misión que finalmente les fue encomendada, y en la que realizaron el tramo más largo y peligroso del recorrido bajo unas condiciones climáticas muy adversas con enorme riesgo para sus vidas, pero no os voy a contar mucho más porque en esta ocasión no es necesario y por tanto prefiero dejar lo esencial de esta impresionante y bella historia para aquellos que no la conozcan en detalle, y que entre otras muchas cosas, nos muestra como el gran héroe fue Togo y no Balto, aunque todos y cada uno, tanto personas como perros, sin duda aquellos días lo fueron.
Leonard y Togo por entonces...
La película en si, además de muy fiel a la historia, es brillante desde el aspecto cinéfilo, podía perfectamente haber sido un gran estreno en salas comerciales. Contamos además con el siempre convincente Willem dafoe como actor principal interpretando a Leonhard Seppala, haciendo una estupenda pareja de rodaje en las escenas de acción con el perro que a su vez da vida a Togo, no os la perdáis porque la emoción y el espectáculo están garantizados.
Saludos.
Wikipedia.
martes, 28 de enero de 2020
RICHARD JEWELL
"Los heroísmos en el cine de Eastwood son siempre ambiguos y ajenos a la épica. Como su ejemplar Bronco Billy, sus personajes son idealistas de un mundo obsoleto. Pero es justamente esa falta de grandeza a los ojos de la época lo que los eleva para la mirada de Eastwood, lo que los destaca -como a Jewell-cuando nada en su genética o circunstancias podría haberlo indicado". -Paula Vázquez Prieto, Diario La Nación.
Decía después de salir del cine y ver esta película en un pequeño apunte "en mi face", que en mi caso aunque personalmente me encanta el cine de superhéroes, aún prefería más el cine de personas reales (aún con sus defectos como cualquiera) que llegado el caso pueden llegar a ser para con sus semejantes héroes de verdad, de carne y hueso y cotidianos, incluso aunque como también en este ocasión nos muestra Clint, el protagonista padeciera de sobrepeso y trabajara de vigilante de seguridad, y que ese era para mi "el gran acierto de este Eastwood". Y es que me encanta este empeño del anciano director estadounidense aún siendo políticamente incorrecto de mostrarnos como los héroes están ahí a nuestro alrededor en el día a día, pese a que nosotros como sociedad en muchos casos acabemos decidiendo ignorarlos e incluso hasta perseguirlos, como nos muestra ocurre con Richard Jewell, y anteriormente nos mostró ocurrió con “SULLY” y su "MILAGRO" EN EL RÍO HUDSON.
Richard Jewell en uno de sus primeros trabajos disfrutando con su carrito "como chico de los recados".
La historia de Jewell es sobradamente conocida, al menos en lo básico, durante la olimpiada de verano de 1996 en Atlanta y mientras trabajaba como guardia de seguridad en un recinto enel que tenía lugar un concierto, vio una mochila sospechosa debajo de un banco y alertó a las autoridades, hecho este fundamental puesto que permitió iniciar la evacuación minutos antes de que esta detonara evitando una gran masacre ( a causa de la explosión sólo hubo un muerto directo, y otro indirecto por un infarto), pero siendo posteriormente y de forma errónea acusado de haber sido él quien la había colocado, y pasando de súbito de héroe a villano ante la opinión pública debido a una filtración de la policía a los medios de comunicación.
Richard durante el descanso en el trabajo "entrenando el dedo" con una pistola de juguete en una sala recreativa, un detalle muy importante como luego veremos a raíz de acabar en el ojo del huracán como acusado, y que es un buen ejemplo de hasta que punto llega la ignorancia y la estupidez en nuestra actual sociedad en cuanto a sus prejuicios al respecto de las personas aficionadas a las armas...
Pero como es natural, a nosotros en este blog no nos interesa sólo lo básico, sino mucho más, nos interesan particularmente algunos de aquellos detalles fundamentales de los que poder extraer una enseñanza, y que en esencia son los que nos muestra con gran acierto la película, aún con sus concesiones, que las hay, como en el caso del abogado, la periodista o el agente del FBI, del mismo modo que se hace en tantas otras obras como por ejemplo se hizo en la magnífica serie Chernobyl con la física nuclear soviética que interpreta Emily Watson, un personaje que nunca existió y que igualmente es simbólico y simplemente en la parte que muestra se usa para representar un todo. (No debemos olvidar que el cine, como la novela, son obras artísticas y culturales de ficción aún cuando estén basados en hechos reales y pertenezcan al género histórico).
Richard tratando de hacer entender al presidente de Piedmont College, Raymond Cleere, que él se tomaba su trabajo de seguridad en serio, actitud que "sorprendentemente" provocó su despido, y posteriormente que a raíz de su intervención en el atentado este llamara al FBI acusándolo de ser un "fanático con insignia" que "escribía informes policiales épicos por infracciones menores".
Y por supuesto no fue para nada casualidad que aquél día Jewell insistiera en que había que hacer algo al respecto de aquél paquete sospechoso que había llamado su atención, y sólo la suya, pese a que en aquel mismo recinto pudiera haber otro personal teóricamente más profesional y capacitado en aspectos policiales e incluso relacionados con un aspecto tan especializado como es el terrorismo. Richard Jewell era una persona con unos ideales y valores muy bien conceptuados en cuanto a como debía ser el trabajo de un agente de la ley, debiendo este estar siempre ante todo al servicio y protección de sus conciudadanos y vecinos, y por tanto teniendo claro la profesionalidad y ejemplaridad que constantemente se debía dar. Para él esta labor era algo tan grande, que su gran meta era llegar a ser algún día policía, y desde luego que podríamos decir que quizá fuera demasiado obsesivo en este aspecto, pero cuando se trata de servir y proteger a tus semejantes, es decir, de hacer el bien ¿Dónde está el problema? Y él fuera o no aún policía, vivía por y para esos preceptos, y preparándose cada día para esa misión en la medida de sus posibilidades, su espíritu era el de perro pastor, no el de oveja, y menos aún el de lobo... Cuando eres un perro pastor, sabes quien eres, y cual es tu propósito, Eastwood ya nos lo mostró también en una de sus películas en esta brillante escena de "El Francotirador":
Así que si, por supuesto que es del todo lógico y normal que visto lo visto Richard Jewell fuera aficionado a las armas, como tantos otros "que se consideran perros pastores", no necesariamente es la profesión ni el uniforme lo que hace al perro pastor, sino su actitud, su modo de ver la vida y por supuesto de actuar en consecuencia.
Unas "pocas" armas, y lo digo con conocimiento de causa...
Porque es que no son tantas, cualquier aficionado al tiro incluso en nuestro país puede tener LEGALMENTE un número de armas parecido, sólo con la licencia de armas tipo F de 1ª clase ya se pueden llegar a tener 10 armas entre rifles, carabinas, revólveres y pistolas, similares a las que vemos tenía Richard (muchos aficionados en nuestro país tienen el cupo completo, vamos que tienen las 10). Si además sacamos la licencia tipo E, podríamos tener legalmente hasta 12 armas largas más entre carabinas y escopetas, es decir, un total de 22 armas, a las que podríamos añadir hasta 5 rifles de gran calibre más si sacamos también la licencia D para caza mayor, y lo dejamos aquí que ya vamos por las 27, porque legalmente aún podríamos tener más. Y si, sería una pasta, pero si tuviéramos el dinero, cumpliéramos los requisitos, y quisiéramos... Y desde luego, eso no lo hace a nadie ni mejor ni peor persona que quienes no son aficionados a las armas, sean estas del tipo que sean, hay que ser "muy cortitos" para fundamentalmente basándose en ese dato llegar a semejante conclusión, pero si, los topicazos y los sesgos ahí están constantemente en funcionamiento dentro de las cabezas en esto de las armas como en tantos otros aspectos de la vida, y a Richard le ocurrió y por ello le crucificaron y le destrozaron la vida ¡Y eso siendo ciudadano de estados Unidos, el primer país del mundo en el número de venta de armas legales!
Pues no, nadie deja una mochila, o una bolsa o cualquier otro recipiente contenedor abandonado porque si, y lo suyo si lo vemos es dar aviso a las autoridades pertinentes, y más si está en una zona de ocio y con numeroso público...
Pero evidentemente, "ser un perro pastor" no se circunscribe a que las armas no sean algo extraño para nosotros, los perros pastores "deben entrenar el olfato", este es sin duda otro de los apartados esenciales en la preparación, no se puede ir por la vida "como burros con orejeras" o como si se llevara una venda tapando los ojos, cuando se sale de casa y se está ahí fuera se debe prestar "otra atención", y al menos se debería seguir "un código de colores a la manera de Jeff Cooper", u otro método similar.
Así que como digo para nada es tampoco casualidad que alguien con las características y actitud de Richard Jewell actuara como lo hizo, porque todo ello cuando se trata de seguridad interpersonal tanto nuestra como ajena, implica el estudio de un conjunto de variadas cuestiones que por supuesto escapan "a las ovejas", las cuales acostumbran a ser expertas en "la negación", aquello de que nunca va a pasar nada porque como en el cuento el lobo nunca va a venir, y por tanto para ellas no existe conciencia ni necesidad de prestar atención a ciertos detalles para los que en su día a día no tienen cabida, y entre que no suelan ocurrir la gran mayoría de las calamidades que las personas podamos llegar a imaginar, a que no ocurra de verdad ninguna, hay una enorme diferencia. Y tampoco "deja de ser curioso" que cuando una persona se toma en serio su trabajo y tiene una actitud responsable acabe siendo una molestia para muchos de quienes le rodean, pero lo cierto es que si nos paramos a analizar este aspecto en detalle, en un mundo que resulta ser habitualmente de mediocridad en cuanto a actitudes y responsabilidad, lo cierto es que no es tan sorprendente, mucho tener en la boca los valores y como deben ser las personas, pero cuando de verdad damos con una persona que no sólo lo dice, sino que lo aplica, acostumbra a ser para la gran mayoría de quienes le rodean "una piedra en el zapato", como Clint Eastwood una vez más con su genialidad nos muestra en este su último trabajo, es esta una película totalmente recomendable y ejemplar de como deben ser y no ser las personas, aún para pesar de algunas a las que se les ha atragantado...