domingo, 20 de mayo de 2018

NUEVOS CUCHILLOS STKK CUDEMAN "Cuando lo clásico se vuelve revolucionario"

 
NUEVOS 
CUCHILLOS STKK CUDEMAN

 "Cuando lo clásico se vuelve revolucionario"


  Cuando tuve conocimiento de que mi amigo Joan Sala tenía previsto diseñar un nuevo cuchillo de supervivencia me llevé una gran alegría, porque tenía claro que viniendo de él sería ante todo una estupenda y funcional herramienta que cumpliría con creces las principales necesidades que cualquier buen entendido en esta exigente materia multidisciplinar pudiera demandar. Con Joan, que es sin duda una de las personas mejor preparada y formada en este campo de nuestro país, mantengo desde ya hace años una estrecha relación en lo tocante a intercambiar puntos de vista y contrastar conocimientos en este "mundillo del survivalismo", y nos une además un sentimiento común en cuanto al rigor y la seriedad que son necesarios en el estudio de la supervivencia como disciplina por lo delicados de muchos de los aspectos que relacionados con la misma se tocan, independientemente de que pueda también tener su parte de entretenimiento como afición. Así que después de unos cuantos meses de espera y que el proyecto fuera cuajando, tenía ya ganas de poder finalmente disfrutar de tenerlos en mis manos, porque a medida que iba conociendo más detalles veía como digo que para nada iba a sentirme defraudado.


Los nuevos STKK, Operator, Recon y Scout, aún en sus fundas...



  Y es que de en su momento a Joan Sala, por necesidades profesionales cuando estuvo en misión en el Líbano formando parte de las tropas españolas de Operaciones Especiales desplegadas en dicho país, en concreto de su colaboración con el artesano Angel Corts a quien le hizo el encargo, nació ya uno de los más famosos cuchillos que ha dado la industria cuchillera española en los últimos años, el conocido como "Boina Verde Español", o simplemente Boina Verde, que aún a día de hoy fabrica la conocida marca española Cudeman, y efectivamente de ahí el nombre de esa herramienta, de que fuera un cuchillo diseñado con y para un Boina Verde del ejército español y sus entonces necesidades operativas, cosa que el mismo nos contó personalmente en alguna ocasión en el foro Todo Supervivencia con motivo del lanzamiento de la citada versión de Cudeman:
"El cuchillo de hoy, tiene cierta parte emocional para mi... Pues a pesar de no ser el que yo co-diseñe, juntamente con Angel Corts, si que me siento parte de la historia, y lo que está claro, es que seguramente sin el que aquí os escribe, nunca se hubiese hecho un Boina Verde, o al menos, no de la forma en que lo conocemos... 
Pongámonos en antecedentes... Año 2007... Mi equipo es puesto en alerta, para ir al conflicto del Líbano, en misión de FOE (Fuerza de Operaciones Especiales)... Y empezamos los preparativos... Yo, al ver que no tenia ninguna herramienta de corte que me satisficiese plenamente, me pongo en contacto con Angel Corts, que me diseña un cuchillo de combate multipropósito, que me gusto bastante la primera vez que lo vi...  
Establecidas las bases de lo que quería, nacía así el primer Boina Verde, un cuchillo que sin yo saberlo, marcaría un estilo de cuchillo a partir de la creación de este primer Boina Verde... Que aún conservo..." 

El primer y original Boina Verde que llevó Joan Sala en su despliegue en Líbano
 y fabricó el artesano Angel Corts.


  
Y aquí en su momento ya con su dueño "metido en faena"
 en su funda al cinto 
en tierras libanesas...
 Pero como es normal las personas con el paso del tiempo evolucionamos, y lo que ha nacido ahora unos cuantos años después del anterior diseño, y de los conocimientos y experiencias acumuladas desde entonces a día de hoy por Joan Sala, es otro diseño distinto y que además (eso si que para mi fue una sorpresa cuando me lo contó), nos ha llegado por triplicado en diferentes tamaños, lo que me parece todo un acierto a sumar a la ya de por si estupenda idea original del diseño base, y no son otra cosa que los S.T.K.K., o sea los Sala's Tactical Kitchen Knives, fabricados así mismo por la casa española Cudeman y que podemos ver ya fuera de sus fundas a continuación.



De arriba hacia abajo, Scout, Recon y Operator.
 El nuevo diseño como vemos es más limpio y puro de líneas, y además tiene una marcada personalidad porque se aleja de las modas hoy en día imperantes en los llamados cuchillos de supervivencia o/y bushcraft por varios importantes detalles, que a lo largo de la revisión veremos más a fondo, como son fundamentalmente la geometría de la hoja con su tipo de punta, vaciado completamente plano hasta el lomo, y el espesor de las mismas que es bastante contenido para sus tamaños, muy alejado de los enormes espesores tan demandados hoy en día en este tipo de cuchillos para los usos ya citados. Al punto de que para algunos aficionados a estas cuestiones su aspecto ha resultado cuando menos "chocante" (lo cierto es que alguno casi ha entrado en shock), de ahí la cita que he puesto en la cabecera "cuando lo clásico se vuelve revolucionario", porque lo que es indiscutible es que este tipo de forma en las hojas de los cuchillos vienen usándose tradicionalmente desde hace muchas épocas y para todo tipo de usos por su probada y contrastada eficacia, pero como ya he comentado en alguna otra entrada, las modas tiene un peso considerable en un gran número de usuarios y en algunas ocasiones incluso se imponen en algunos aspectos absolutamente secundarios como pueden ser los estéticos o de apariencia, a otros sin duda prioritarios como pueden ser los esencialmente funcionales (cuando evidentemente estamos hablando de herramientas), así que "vamos al lío".


 Como podemos ver por la anterior foto el acero empleado en estos modelos es el conocido N695 del fabricante sueco Böhler-Uddeholm del que ya os hablé con motivo de la revisión de la navaja NIETO CAMPAÑA 159-G "Lock-Back", o sea que lo dicho entonces y que igualmente podéis leer en el anterior enlace es aplicable ahora:
"es una aleación inoxidable principalmente al cromo el cual lleva en muy alta cantidad y considerado equivalente al 440C, según palabras del propio fabricante escandinavo es un acero "con alta dureza, resistencia al desgaste y buena resistencia a la corrosión en condiciones de templado y revenido", y por los aficionados este acero siempre ha sido considerado un buen acero general situado en la parte alta de la gama media, con buena retención, un acero bastante resistente al desgaste y a las manchas que se puede afilar igualmente con relativa facilidad. Si bien es cierto que este tipo de acero a día de hoy a quedado relegado a nivel internacional con la aparición de los nuevos "super aceros", sigue siendo por tanto "un acero libre de toda sospecha" de total confianza y calidad contrastada".
Esta hoja tiene pinta de que si es necesario, "hasta pincha mucho y bien" 

 Son enterizos, o sea que en ese sentido, la integridad estructural está sobradamente resuelta.


El acabado del cabo permite perfectamente "ser golpeado, o golpear".

  Y las dimensiones son del más pequeño al más grande, el Scout, 14 cm. de hoja y casi 13,5 de filo,  poco menos de 4 cm. de ancho máximo de pala que decrecen progresivamente hasta la sobresaliente punta, entorno a 4 mm. de espesor que igualmente decrecen progresivamente hacia la punta, y unos 12,5 cm. de cabo o mango en micarta verde con separadores en color naranja (un buen tamaño el cual por cierto si que es igual de longitud y en material en los tres modelos), longitud total 26,5 cm. y un peso en mi báscula de 286 gramos. Una herramienta que para su tamaño es ligera, principalmente debido a su contenido espesor que es el más delgado de los tres, y que podemos ver en un primer plano a continuación.



 El de tamaño intermedio es el Recon, 18 cm. de hoja y casi 17,5 de filo, poco más de 4 cm. de ancho máximo de pala que decrecen progresivamente hasta la sobresaliente punta, entorno a 5 mm. de espesor que igualmente decrecen progresivamente hacia la punta, y los citados 12,5 cm. de cabo o mango en micarta verde con separadores en color naranja, para una longitud total de 30,5 cm. y un peso en mi báscula de 358 gramos. Una herramienta que para su tamaño y longitud tiene igualmente un contenido peso, y que podemos ver también en un primer plano a continuación.


 Y finalmente el de mayor tamaño, el Operator, 22 cm. de hoja y algo más de 21 cm. de filo, poco más de 4,5 cm. de ancho máximo de pala que decrecen progresivamente hasta la sobresaliente punta, entorno a 5 mm. de espesor que igualmente decrecen progresivamente hacia la punta, y los citados 12,5 cm. de cabo o mango en micarta verde con separadores en color naranja, para una longitud total de 34,5 cm. y un peso en báscula de 415 gramos. Una herramienta que para su tamaño y longitud tiene como era de esperar un muy contenido peso, y que podemos ver igualmente en un primer plano a continuación.



  En las dos siguientes fotos podemos ver el Recon en vista cenital donde podemos apreciar el ya comentado detalle de como en las hojas de estos cuchillos los espesores decrecen progresivamente hacia la punta, algo que no necesariamente se contempla en todos los diseños y que en este caso les otorga unas mejores capacidades de penetración y de corte.



 Otro detalle importante es que los tres modelos están muy bien equilibrados cuando los tenemos en la mano, estando el Recon perfectamente equilibrado en el agarre sobre el dedo índice, y siendo el scout "un pelín culón" y por contra el Operator "algo cabezón", pero sin como digo sea apenas perceptible (hay que fijarse a conciencia) cuando los tenemos en la mano asidos "en su agarre normal", o sea el que vemos a continuación.



 Este es un aspecto funcionalmente importante porque hace que un cuchillo en la mano "se note más ligero" y su uso sea más descansado que cuando no está bien equilibrado, lo que unido a su mango bien resuelto anatómicamente y su contenido peso, las hace herramientas muy cómodas en su uso y manejo. Y ahora que entramos en los aspectos funcionales, vamos con más puntos destacables y muy bien resueltos, que todavía los hay. Otro de ellos es el fundamental aspecto de la seguridad y el que la mano no se nos pueda escapar fácilmente hacia el filo y tengamos un serio percance en nuestros dedos, tanto en operaciones de macheteo como de remate, y sobre todo en esté último uso donde se puede aplicar mucha fuerza al clavar cuando se usa la herramienta como por ejemplo podemos ver en la siguiente foto con el Operator, que por su longitud sería el más indicado de los tres para ello. 



 Pero el cuchillo tiene una guarda amplia y bien resuelta para que el agarre sea firme y la mano no escape ni nos hagamos daño al apoyar contra ella como vemos a continuación.



 En este detalle (para aquellos que aún tengan dudas), hay una diferencia decisiva de estos STKK con un cuchillo convencional de los diseñados exclusivamente para cocina o preparación de alimentos, puesto que esos cuchillos al contrario que este, no tienen también como en este caso entre sus cualidades remarcables las de supervivencia de tipo táctico (defensa o combate) y de remate en actividades de caza, y en "una puñalada bien dada" nuestra mano puede fácilmente acabar encima del filo de la hoja. Esto como ejemplo fácilmente constatable lo podemos ver en los clásicos y tradicionales cuchillos argentinos, donde el criollo y sobre todo el verijero pueden carecer totalmente de guarda por sus principales funciones para trabajo y preparación de viandas porque estas herramientas de corte si son en esencia lo que podemos considerar "cuchillos de cocina", y sin embargo el facón que ante todo es "un cuchillo de combate", suele incluso contar en muchos modelos con una guarda de tipo clásico como la que suelen tener también muchos de los bowies tradicionales, y es que como podemos ver a continuación, la diferencia "salta a la vista".

Facón

Criollo

 ¿Y el alineado "punta-mano" cuando tenemos el cuchillo asido? Pues este aspecto como podemos ver con el cuchillo colocado encima de la linea recta de la mesa y que desde el aspecto funcional tiene su importancia, también está adecuadamente contemplado, haciendo que sea más fácil "apuntar" de modo similar a como se haría con una clásica daga de filo recto que habitualmente en la práctica se han considerado las más eficientes para apuñalar, del mismo modo que podemos contemplar en los tradicionales cuchillos de hoja recta diseñados para remate en actividades de caza..


 Es decir, creo que queda sobradamente claro que una cosa es que los STKK sean en esencia unos estupendos "cuchillos de supervivencia, combate o caza", que por su morfología, carencia de guarda clásica y razonable peso, igualmente puedan ser realmente buenos en trabajos de preparación de alimentos y cocina, y otra muy distinta, es que sean "en esencia cuchillos de cocina". Son cuchillos que a diferencia de estos últimos si que pueden soportar un uso exigente en muy diversas tareas, y que "en una vuelta a los orígenes" priorizan el corte y la penetración por encima de otros aspectos tan de moda hoy en día como pueden ser los del "batoning" que luego los penalizan en otros aspectos esenciales en los que deberían ser una eficaz y polivalente herramienta, lo que no quiere decir que no tengan la robustez suficiente para en una emergencia soportar con la técnica adecuada incluso "tan infame práctica", como podemos ver en el siguiente vídeo a su diseñador explicar y demostrarnos incluso con una madera "tan dura de pelar" como es la de roble cuando está seca, y con el Operator, que por su mayor longitud es el menos indicado para estas tareas (a partir del minuto 4).



 Y en cuanto a las fundas comentar el también acierto de que desde el principio tengamos la opción de escoger en función de nuestras preferencias entre funda de cuero o Kydex.




 En mi caso tengo el Scout y el Recon con fundas de cuero y el Operator con funda de Kydex, esta última como podemos ver a continuación una funda muy bien realizada, con materiales de calidad y con buenos detalles funcionales, como por ejemplo el hecho de que venga el interior forrado para proteger la hoja del cuchillo.





 Aunque a mi modo de ver es excesivamente pesada comparada con las de cuero (280 gramos en mi báscula esta del Operator), siendo la única gran pega que me he encontrado en cuanto al diseño en general de estas herramientas (al menos para quienes el peso les pueda ser un factor prioritario a considerar), aunque al tener la opción como comentaba de poder también adquirirlo con la funda de cuero mucho más ligera, fundas estas igualmente de buena calidad y bien resueltas, ya que en los tres modelos cuentan con el importante detalle funcional y de seguridad de tener cordón fiador para atarlas a la pierna, así como con un tamaño sobradamente espacioso como para poder usarlas en una gran mayoría de anchos ceñidores militares, "quizá la pega, es menos pega". En ambos tipos de funda los ajustes son prefectos y sin holguras.




  Por último unas fotos compàrativas de tamaño, que siempre ayudan a hacerse una mejor idea, junto a un Fallkniven S1, un Cold Steel Master Hunter y un BAHCO Laplander (Mora Clipper).



 Y nada más (de momento), creo que estamos sin duda ante algunos de los mejores cuchillos multipropósito que se han diseñado a día de hoy para uso deportivo y profesional (lo que para mi por lo ya explicado sobre su autor no ha sido ninguna sorpresa), evidentemente cada uno condicionado por su tamaño más apropiado para unas tareas que otras (de ahí su respectivo y diferente nombre en cada caso), y no sería nada extraño que de modo similar al Boina Verde, y más allá de cuestionables modas, tópicos y prejuicios, en base a sus destacables y demostradas bondades funcionales, acaben con el tiempo convirtiéndose en todo un clásico de la cuchillería de nuestro país.





Saludos.

domingo, 13 de mayo de 2018

GRIZZLY MAN
 El hombre "que pretendió" ser un  oso...

"
La naturaleza concede libertad hasta a los animales
"
 - Tácito
 


  Hoy comentando en el grupo "Todo Pueplo Supervivencia" un reciente incidente de una familia con niños que casi acaba mal por salir del coche para ver de cerca a un grupo de guepardos en un parque zoológico en Holanda, recordé que aún no había publicado aquí en el blog este post que fue precisamente el primero de los que publiqué en un foro dedicado a las reseñas sobre películas. Y al respecto de esta noticia comentaba además que parecía claro que hoy día por una cuestión de costumbres y determinados aspectos culturales hay muchas personas que a veces se les escapa que los animales sobre todo si son salvajes pueden ser impredecibles, da igual que sean guepardos, que osos o jabalíes, y que por eso había puesto en el grupo la noticia hace unos días del problema con estos últimos en nuestro país y su invasión de zonas urbanas, porque independientemente de aspectos sociales o éticos sobre los que por supuesto podíamos igualmente discutir, nada iba a poder garantizar que un día topáramos con algún ejemplar o ejemplares "distintos" y se produjera por su parte un ataque, y luego "una vez que empieza la fiesta", a saber el resultado... Y que a mi modo de ver había un gran exceso de desconocimiento y confianza sobre este tema, y que "los animales salvajes (nos guste o no), pues eso son salvajes, luego a veces impredecibles", como podemos ver en este vídeo a continuación del citado caso con los guepardos donde al principio con los visitantes del parque "no se dan por enterados", para luego de un rato pasar a "tomar medidas en el asunto".


  Y que lo cierto es que este tipo de situaciones se daban más a menudo de lo que se pudiera pensar, hay muchísimos casos, y a veces ni siquiera para que te maten era necesario bajar del coche, bastaba como en el caso de una leona que podemos ver en esta foto y que mató a la editora de "Game of Thrones", con abrir la ventanilla un instante... 👎🏻




 Y como el que en los parques y reservas naturales el que a veces podamos ver vídeos de cuidadores o personas relacionadas con animales que allí se guardan, en donde se pasean o incluso se relacionan con grandes felinos u otros animales salvajes, también podía llevar a confusión a algunas personas que vean estos comportamientos sin alcanzar a entender que son situaciones excepcionales porque este tipo de animales habitualmente se habían criado en condiciones de habituación al hombre, y aunque ello en si mismo tampoco garantizaba que no pudiera haber un percance, si es cierto que personas que han criado a estos animales y son buenos conocedores de su comportamiento, es más difícil que puedan tener problemas con ellos, pero como decía los animales salvajes, pues eso, son salvajes... Así que sin más a partir de aquí os dejo el texto original del post publicado por entonces (2014) y dedicado en aquella ocasión al mencionado documental.


***

 Tengo muchas buenas recomendaciones que hacer en esta sección, pero para "inagurarla" voy a comenzar con una película que he visto ayer mismo y que realmente me ha cautivado, y como no, despertado mi incansable curiosidad por comprender el alma humana. Grizzly Man es un "docudrama" del afamado director alemán Werner Herzog, quien también me fascinó con su para mi memorable "Rescate al amanecer" de la que próximamente os hablaré. En "Grizzly Man" Herzog nos cuenta la vida del insólito personaje Timothy Treadwell, y nunca mejor dicho lo de personaje, puesto que no era este su verdadero apellido (su verdadero nombre era Timothy Dexter) y realmente se inventó toda una historia alrededor de ese personaje que creó para poder huir hacia adelante de si mismo como tantas veces ocurre en la vida. Hay cierto paralelismo en esta historia real con la de otro famoso personaje que igualmente cambió su nombre, me refiero a Christopher McCandless, conocido también como Alexander Supertramp, ambos hastiados de sus vidas, ambos desequilibrados emocionalmente, ambos tomando la drástica decisión de abandonar sus "cómodas vidas" para internarse en la naturaleza salvaje, y finalmente ambos terminado sus vidas de forma trágica. Si bien debo decir que al menos en lo tocante a conocimientos de supervivencia Timothy parecía tener mejor preparación, a este más que una ignorancia supina en cuestiones básicas, todo apunta a que lo que le mató fue el exceso de confianza de tantos años (13 veranos) en su modo de convivir entre osos salvajes y por el que nadie hubiera apostado que hubiera sobrevivido ni un sólo día. 

 El documental es genial, os animo a los que no lo hayáis visto y seáis amantes sinceros de la naturaleza que lo hagáis, porque pese a que Timothy Treadwell tenía grandes lagunas en el plano emocional, en este caso si podemos decir que estamos ante alguien que verdaderamente amaba la naturaleza y se recreó en ella disfrutándola como pocos y encontrando en ella verdaderamente el sentido de su vida aún sabiendo que cualquier día podía morir. Por supuesto, no es un modelo ideal tampoco de superviviente para recomendar como no lo es McCandles, pero si se pueden aprender algunos detalles importantes de él en cuanto al acercamiento a la naturaleza. 



 Y después de mi personal visión sobre el tema os dejo lo que nos pone la WIKIPEDIA sobre él: 


Inicios 
Treadwell (nacido con el nombre de Timothy Dexter en Long Island, Estados Unidos) era un aspirante a actor que se vio envuelto en el mundo de las drogas tras la decepción que supuso para él no conseguir un papel en la serie Cheers (de acuerdo a sus propias palabras quedó segundo en el casting,2 siendo superado solo por Woody Harrelson, aunque este hecho nunca ha sido confirmado). Supuestamente, Treadwell superó su adicción a las drogas y al alcohol a finales de los 80, tras lo cual decidió viajar a Alaska en busca de una relación más profunda con la naturaleza y con el mundo animal. 

Relación con los osos y notoriedad 
Timothy Treadwell convivió durante 13 años con osos grizzly del Parque Nacional de Katmai. En Estados Unidos era conocido por acercarse a ellos mucho más de lo recomendado por las autoridades, hasta el punto de llegar a veces incluso a tocarlos o a jugar con ellos. También grabó alrededor de 100 horas de vídeo en las que se ve a él interactuar con los animales, y realizó numerosas fotografías de la zona. Para el comienzo del nuevo siglo, Treadwell era lo bastante popular como para empezar a recibir una atención continuada por parte de los medios. Apareció en el Discovery Channel, en el Talk Show de David Letterman y en otros programas de televisión hablando acerca de sus experiencias y de su postura ecologista. También viajó a lo largo de los Estados Unidos dando charlas gratuitas a los niños, escribió junto a Jewel Palovak el libro Among Grizzlies: Living with Wild Bears in Alaska y fundó la asociación Grizzly People, destinada a proteger a los osos y preservar su habitat salvaje.1 

Polémica 
Numerosos expertos, entre los que se encuentran miembros del propio Servicio de Parques Nacionales, han criticado duramente a Treadwell por no respetar las normas básicas de seguridad en un entorno de estas características. En concreto, y de acuerdo con el archivo que se guardaba con respecto a él, Timothy Treadwell violó entre 1994 y 2003 al menos seis normas del parque. Entre estos incumplimientos están el de guiar a turistas sin poseer la licencia apropiada, almacenar de modo incorrecto la comida o acampar en el mismo lugar durante más de siete días (esta última a menudo conocida como la "regla Treadwell", una norma creada ad hoc, específicamente para él). Asimismo, los guardabosques también insistían en que llevase un spray de pimienta como arma de defensa personal, critica en la que coincidía el naturalista Charlie Russell, otro experto en la convivencia con los osos. 

Muerte 
Timothy Treadwell murió el 5 de octubre de 2003 en compañía de su novia, Amie Huguenard. Ambos fueron devorados por uno o más osos grizzly, y sus cadáveres los descubrió al día siguiente Willy Fulton, el piloto que tenía el encargo de ir a recogerles. Parte de sus restos fueron encontrados en el lugar de la matanza, y otra parte en el interior de uno de los osos que los devoró, el etiquetado como "oso 141", un macho de gran tamaño y que el propio Timothy consideraba (de acuerdo a sus grabaciones) como un animal peligroso y no precisamente amistoso. Este oso y otro más joven fueron abatidos a tiros por los guardabosques durante la operación de recuperación de los restos humanos. También se encontró una cámara de vídeo (con la tapa de la lente todavía puesta) que supuestamente había grabado 6 minutos de audio correspondiente al ataque.2 En los 85 años de existencia del Parque Nacional de Katmai, éste ha sido el primer caso de ser humano muerto a garras de un oso.1 

Grizzly Man 
Grizzly Man, es un documental del director de cine alemán Werner Herzog. Está basado en la vida de Treadwell y compuesto principalmente por las grabaciones que este mismo realizó durante sus estancias en Alaska. Herzog acompaña las imágenes de archivo con entrevistas a personas que le conocieron, así como con reflexiones personales en las que se cuestiona diversos aspectos de la naturaleza y el espíritu humano. En un momento de la película, se puede ver al veterano cineasta alemán escuchando la cinta que supuestamente da testimonio de la muerte de Timothy y Amie, aunque el espectador no puede escuchar nada y la cinta de hecho nunca ha sido exhibida de cara al público. 

Referencias 
↑ a b c Sanders, Kevin (2006). «Night of the Grizzly, A True Story Of Love And Death In The Wilderness» (en inglés). Consultado el 3 de julio de 2008. 
↑ a b Grizzly Man (DVD). Dirigida por Werner Herzog. Lions Gate, 2005. 

http://es.wikipedia.org/wiki/Timothy_Treadwell

Saludos.

domingo, 15 de abril de 2018

 EN EL CORAZÓN DEL MAR (IV)

"La historia real que el escritor de Moby-Dick
 Herman Melville no se atrevió a contar" 
(Y cuando el hambre enloquece a los hombres)




 Como decíamos, el objetivo de los diecisiete hombres que partieron de la isla de Henderson era llegar a la isla de Pascua. El gran inconveniente del plan que habían trazado era que para ello deberían navegar como vemos en el mapa, con rumbo este, algo que hasta ahora les había resultado poco menos que imposible, pues desde su naufragio para arribar a la isla Henderson los vientos y las corrientes les habían llevado en dirección suroeste. Para que su objetivo fuera factible, y poder realizar una distancia muy cercana a los 2000 kilómetros en un tiempo razonable con las provisiones que contaban, les eran necesarias al menos dos semanas con vientos del oeste, pero en la zona que se encontraban lo habitual es que siguieran bajo el influjo de los vientos alisios que soplaban comúnmente desde el sureste. Sin embargo, como contó Chase, aquella primera noche sopló una fuerte brisa del noroeste que los empujó directamente hacia la isla de Pascua, y disfrutaron de una apacible jornada asando peces y pájaros sobre las piedras planas que en cada ballenera junto con algo de leña habían recogido antes de la partida y así poder cocinar en las mismas.

   Una de las precauciones que tomaron, al contrario de lo que hicieron en la anterior travesía hasta su legada a la isla, fue llevar una estimación de su avance hacia el este. Para ello y poder calcular la longitud, junto con la posición del sol a mediodía, usaron además de la brújula una corredera improvisada para estimar la velocidad, lo que les permitió no navegar como hasta entonces casi a ciegas. Y durante tres días siguió el viento del noroeste para el 30 de diciembre soplar desde este-sureste durante dos días desviándolos con rumbo sur, pero el 1 de enero volvió desde el norte y recuperaron el rumbo correcto. El 3 de enero tuvieron un fuerte temporal que amenazó con hundirlos, entre truenos y relámpagos el fuerte oleaje les azotó y salpicó con violencia y los hombres temieron por sus vidas, pero al día siguiente cesó y el viento cambió a este-noreste, lo que finalmente les llevó a asumir la inevitable realidad de que nunca alcanzarían la isla de Pascua, habían sido desplazados demasiado hacia el sur. Consultaron el Navigator para dada su actual posición y las condiciones de vientos dominantes, ver que isla era la más cercana a donde poder entonces dirigirse, resultando ser las islas Juan Fernández que se encontraban a unas 800 millas de la costa de Chile (como curiosidad decir que en ese archipiélago está la hoy conocida como isla Robinson Crusoe(1)), pero ellos estimaron que estaban a más de 2.500 millas, una distancia aún mayor  de lo que hasta entonces habían recorrido en los cuarenta y cuatro días desde su naufragio.



  Por entonces acabaron las aves y peces y tuvieron que volver al racionamiento de agua y pan de galleta, el viento desapareció por completo y un sol abrasador volvía a caer sobre ellos sin piedad durante el día. Joy, el segundo oficial, con grandes problemas estomacales era quien peor se encontraba y su aspecto no presagiaba nada bueno tras aquellos once días en que habían dejado la isla Henderson y a duras penas se habían aproximado unas 600 millas al continente suramericano. Al día siguiente pidió ser trasladado a la ballenera del capitán, sabía que no le quedaba mucho de vida y no quería morir entre extraños, quería morir entre su gente de Nantucket, pero a los dos días finalmente su sentido del deber para con su tripulación le hizo demandar que le retornaran a su bote, y a las 16 horas de aquél mismo día y con veintisiete años, falleció. Aunque todos sabían que el segundo oficial llevaba ya tiempo enfermo, su muerte fue un mazazo para aquellos hombres que ya se encontraban en tan precaria situación, muy especialmente para los hombres de su ballenera, y Pollard envió entonces a su propio arponero de veintiún años, Obed Hendricks, para que se pusiera al frente de la misma. Cuando este finalmente se hizo cargo del bote de Joy hizo un lamentable descubrimiento, debido a su pésimo estado, este no había atendido el correcto racionamiento de las provisiones y calculó que a lo sumo no habría ya comida para más de tres días.



 A los cincuenta días de su naufragio en el Essex el viento llegó cada vez con más fuerza del noroeste y por la noche se encontraron envueltos en una nueva y violenta tormenta. Pero esta vez los hombres sentían más júbilo que miedo mientras cabalgaban en sus balleneras raudos las olas cual jinetes en un rodeo, como comentó el grumete Nickerson, comenzaban a temer más al hambre que a las tormentas y nadie allí hubiera cambiado la terrible tormenta por un viento en contra más moderado y aún menos por la ausencia de él en la dirección correcta. Habían acordado el rumbo que seguirían en caso de separarse puesto que la visibilidad era prácticamente nula, y aunque Chase iba en todo momento pendiente de no perder de vista los otros botes, entorno a las once de la noche ya no los vio más.

  Cuando amaneció todos en su bote buscaron en todas las direcciones sin éxito y aunque de nada servía lamentarse aquél nuevo giro a su situación de verse separados de sus compañeros aún les descorazonó un poco más, diecinueve días después de su partida de la isla de Henderson estaban solos y como el propio Chase contó habían perdido el ánimo que sentían al ver los rostros de los demás y que era tan necesario para ellos en medio de sus grandes apuros mentales y físicos. Repasando las provisiones y debido a su riguroso control del racionamiento, aún tenían mucho pan de galleta, pero calculó que no les quedarían menos de 1200 millas hasta las islas Juan Fernandez, así que tomó la drástica decisión de reducir todavía más la ración diaria si querían tener alguna posibilidad de sobrevivir de no ser rescatados por un barco antes de llegar a tierra.  Hasta entonces tomando unos ochenta gramos de pan de galleta al día habían consumido la mitad, y eso ya suponía un quince por ciento de lo que necesitaba una persona diariamente. Con todo, explicó a sus hombres el motivo de su decisión y redujo la ración a la mitad, a sabiendas de que en breve tiempo tendrían apariencia de esqueletos. 


   Y como es natural, la situación en los botes de Pollard y Hendricks que aún permanecían juntos después de la tormenta, era igualmente desesperada. Aquél 14 de enero en la ballenera de Hendricks agotaron toda la comida y sus cinco tripulantes se encontraban ante la encrucijada de que el capitán Pollard compartiera sus provisiones con ellos, lo que para él sin duda supondría un tremendo dilema, ya que tal medida implicaba que en pocos días más todos no tendrían nada que llevarse a la boca, pero ¿cómo negarse?


 Es difícil poder explicar en palabras la espantosa situación en que se comenzaron a encontrar en esos días posteriores los náufragos del Essex, con muchos días sin brisas alguna navegando a la deriva, bajo un sol abrasador ante el que como único recurso sólo les quedaba refugiarse bajo la lona de las velas y atormentados por un hambre cada vez más atroz que por momentos parecía no tener nunca límite en el aumento de su intensidad. La noche del 18 de enero, como posteriormente contó Chase fue un momento de desesperación en medio de sus sufrimientos, después de dos meses de padecimientos ahora se veían asaltados y aterrados por todo tipo de pensamientos negativos ante lo que parecía una muerte inevitable y cruel, según sus propias palabras "El miedo y la aprensión llenaban por completo nuestro pensamiento y todo en él era oscuro, lúgubre y confuso". El 19 de enero volvieron a encontrarse ya sin fuerzas aterrorizados en medio de un nuevo temporal antes de que el viento volviera a empujarlos con este-noreste, y el 20 de enero, a dos meses exactos de su naufragio y a mil millas del archipiélago de las Juan fernández, Richard Peterson que llevaba varios días ya entre delirios agonizante, finalmente murió y fue sepultado en el mar.

  Y ese mismo 20 de enero, ocho días después de perder de vista a Chase y su bote, los hombres de Pollard y Hendriks ya estaban terminando sus últimas provisiones, cuando igualmente falleció Lawson Thomas, uno de los hombres de color que iban en la ballenera de este último, y con apenas quinientos gramos del pan de galleta restante para diez hombres, surgió la inevitable cuestión que ya rondaba desde días en sus cabezas, comerse al muerto en vez de arrojarlo al mar. Y se me antoja que la decisión final para aquellos hombres torturados por el hambre en grado extremo no fue excesivamente difícil de tomar, aunque quizá si fuera más complicado decidir quien descuartizaba al que hasta entonces había sido su compañero de viaje y fatigas, una cosa es ponerse de acuerdo en que si hay que comerse al muerto, y otra quien se pone "manos a la obra".



 En ese sentido es ilustrativo el caso del mercante británico Nottingham Galley que en 1710 naufragó en la isla de Boon, en Nueva Inglaterra, donde la tripulación se encontró aislada, sin provisiones y sin posibilidad de recibir ayuda, y al morir uno de los hombres a las tres semanas, el resto de los compañeros del desdichado, aún después de intensas reflexiones y discusiones y que el propio capitán se negara en principio "a tan atroz y repugnante solución", acabaron llegaron a la misma decisión que los infortunados náufragos del Essex. Pero los marinos del Nottingham Galley se vieron incapaces de empezar la ingrata tarea de hacer pedazos el cuerpo de su compañero ¡y suplicaron a su capitán que la realizara él! Así que ante sus incesantes ruegos y súplicas, según contó posteriormente el capitán, y como solía ser habitual en estos casos, despojó al cadaver de manos, pies, piel y cabeza, arrojándolos al mar, sacó posteriormente el corazón, el hígado, los riñones, y finalmente cortó la carne de la espina dorsal, las costillas y la pelvis, y llegando la noche concluyó "la doble faena" (la del trabajo y en la que le metió su tripulación).



 El canibalismo como opción de supervivencia es un hecho que ha acompañado a la especie humana a lo largo de toda su historia desde tiempos muy remotos, y muy particularmente a los hombres que han surcado mares y océanos dadas las particulares características de estos viajes, llegando en estos casos a ser una opción mucho más frecuente de lo que en un primer momento se pudiera pensar, aunque como es fácil de suponer, los supervivientes lo procuraban ocultar. Se puede igualmente suponer incluso sin mucho riesgo de equivocación (aunque curiosamente nunca lo he visto tan siquiera insinuado), que muchos de los supuestos casos contados en esas épocas del aún inexplorado mundo, en que los supervivientes relataban que sus malogrados compañeros habían sucumbido devorados "por tribus caníbales", realmente hubieran sido devorados por sus propios compañeros de viaje. Con todo ello son muchos igualmente los casos que se sabe a ciencia cierta de naufragios en los que sus tripulaciones recurrieron a la práctica del canibalismo (como en el citado caso del Nottingham Galley), aunque para no hacer este relato ya aún mucho más largo, será un tema el del canibalismo como opción de supervivencia y sus diversas variantes, que veremos en otra entrada con la debida profundidad.

Continuará...

Saludos.

A LA PRIMERA PARTE: EN EL CORAZÓN DEL MAR (I), "La historia real que el escritor de Moby-Dick Herman Melville no se atrevió a contar"

A LA SEGUNDA PARTE: EN EL CORAZÓN DEL MAR (II), "La historia real que el escritor de Moby-Dick Herman Melville no se atrevió a contar" (y un liderazgo mal entendido)

A LA TERCERA PARTE: EN EL CORAZÓN DEL MAR (III), "La historia real que el escritor de Moby-Dick Herman Melville no se atrevió a contar" (En la isla)


  1. La novela Robinson Crusoe está basada en dos naufragios, uno de ellos es la del marinero escocés Alexander Selkirk, que fue rescatado en 1709 tras pasar 4 años en esta isla desierta, que hoy lleva su nombre en honor al libro. Sin embargo, la novela de Daniel Defoe, en su primera edición de 1719, si bien usa experiencias de Selkirk, está ambientada en una isla ubicada cerca de la desembocadura del caudaloso río Orinoco, como en la experiencia también conocida por Defoe del náufrago español Pedro Serrano que naufragó en el Caribe.
Bibliografía: 
En el corazón del mar - Nathaniel Philbrick (Seix Barral Colección: Biblioteca Formentor)
Wikipedia