sábado, 22 de octubre de 2016

EL MIEDO, EL PÁNICO Y COMO TRATAR DE AFRONTARLO PRIMERA PARTE

EL MIEDO, EL PÁNICO Y COMO TRATAR DE AFRONTARLO
(Publicado originalmente 15 de marzo de 2014)

PRIMERA PARTE: Introducción general al tema




Pues aquí estamos, prestos a abordar y pelar esta "patata caliente", porque como ya he comentado, una cosa es dar la opinión personal sobre un tema (algo que por supuesto todo el mundo está en su derecho aunque pueda estar equivocado) y otra bien distinta desarrollarlo adecuadamente y explicarlo de forma clara para no confundir y que pueda aportar información y conocimiento, y el miedo no es precisamente un tema nada fácil de abordar como se ha podido constatar, ya que hay muchos prejuicios e ideas equivocadas al respecto "Del miedo, el estudio de la supervivencia y otras cuestiones..." .No obstante habrá que intentarlo, y como acostumbro y se puede ver en este blog por otros trabajos que he desarrollado como por ejemplo los de psicología de la supervivencia "ESTUDIOS PSICOLOGÍA Y SUPERVIVENCIA", aparte de las experiencias, análisis y estudios propios de un servidor, procuraré que todo esté contrastado por quienes profesionalmente se dedican al estudio de estas cuestiones, y si cabe en este caso aún más, recurriré abundantemente a citas literales de dichos autores para evitar todo tipo de duda o suspicacia innecesariamente sobre la información aquí vertida.

Cuando mostré mis primeros trabajos sobre psicología de la supervivencia y desarrollé la A.C.S. (Actitud Correcta de Supervivencia), una de las cuestiones que acertadamente se planteó fue si debajo de todo eso que comentaba en realidad no se escondería una sola causa, EL MIEDO. Mi respuesta sin dudarlo lo más mínimo, fue que si, pero considero que hay matices y mi respuesta concreta fue esta:


"Efectivamente, el miedo siempre está en el origen de muchos de los comportamientos erráticos y absurdos que tenemos las personas. He dedicado muchas horas a estudiar y entender el miedo y, la realidad es que las personas no son conscientes hasta que punto el miedo condiciona sus vidas, oculto casi siempre bajo mil razones exculpatorias para poder justificar nuestros actos y que en nuestro consciente no parezcamos unos cobardes. Pero no puedes explicar unos modos de comportamiento reduciéndolos al miedo, no puedes decir: "lo mejor para sobrevivir es controlar el miedo"; aunque sea una gran verdad, es demasiado abstracto. Bueno, puedes hacerlo, pero en la práctica no te entenderán, no sabrán realmente lo que tienen que hacer. De ahí que considero que el mejor camino para combatir el miedo es el conocimiento".

Y es que uno de los primeros y grandes errores de algunas de las personas que frecuentan este tipo de foros relacionados con el estudio de la supervivencia es creer que para no tener miedo y combatirlo, ¡basta "con decirlo"! Veamos lo que podemos encontrar al respecto en la obra de ocho tomos que forma parte de mi biblioteca sobre el tema "Enciclopedia Práctica de Psicología":


"NO BASTA CON NO QUERER": El sujeto fóbico huye o evita el objeto o la situación fobógena, y su conducta se refuerza al disminuir el temor y, por lo tanto, la ansiedad que lleva aparejada. Esto explica que las fobias se mantienen porque los comportamientos que se emiten son reforzantes. Cuantas más veces se reproduce una situación, más condicionada es la respuesta.Por otra parte, hay que tener en cuenta que la respuesta de temor va acompañada del incremento de ciertas funciones del sistema nervioso visceral, como el aumento de la respiración, del ritmo cardiáco y de la transpiración, o una tensión muscular generalizada.Al fóbico no le basta con racionalizar lo ilógico e irracional de su temor, pues, cuando se halla ante el estímulo fóbico, su organismo responde ante el mismo con esta serie de cambios, independientemente de la "voluntad" del sujeto. A este no le basta con decir "no quiero tener miedo" para controlar sus respuestas autónomas".



Como vemos para poder no tener miedo es necesario algo más que el deseo, simplemente y al igual que con tantas otras cuestiones es necesario un trabajo adecuado a la tarea acometida, es necesario "hacer algo", ya en su momento en la Parte V: ENTRENAMIENTO de la A.C.S di unas orientaciones al respecto de como poder trabajar en ese sentido . Para ello, para ese trabajo adecuado, vamos entonces primero que nada a a ir acotando términos y que tengamos claros los conceptos y sepamos de que estamos hablando, porque por decirlo de algún modo claro, difícilmente podremos reparar el motor de un coche si no sabemos sus elementos y como funcionan, y por lo tanto confundimos unas piezas con otras, malamente vamos a llegar a la tienda de recambios y le podremos solicitar a quien nos atienda que nos de aquello que necesitamos si no lo sabemos, ni sabemos explicarlo y confundimos los términos, algo que en el tema que nos ocupa es bastante frecuente como queda reflejado en no pocas opiniones que se pueden encontrar en diversos foros.



Entonces, ¿qué es el miedo? ¿es un estorbo? ¿una ayuda? ¿algo simplemente de lo que mejor tratar de prescindir? ¿Qué función tiene, si es que tiene alguna aparte de según parece por las opiniones de muchos tocarnos los "cataplines"? Y lo qué creo es más importante si es que fuera así, ¿sirve para algo su estudio y comprensión en supervivencia?  Uno de los más recientes descubrimientos en Neurociencia es el descubrimiento de lo que se ha dado en llamar “El circuito del miedo”, en los estudios publicados en la revista Nature El equipo del neurobiólogo David J. Anderson, del Instituto Tecnológico de California (CalTech), y el del profesor Andreas Lüthi, del Friedrich Miescher Institute (FMI), han comprobado la existencia de dos tipos de células neuronales en la amígdala que se turnan para abrir y cerrar las “puertas” del miedo. El neurocientífico Wulf Haubensak, miembro del equipo de CalTech, además de explicar en qué consiste el hallazgo responde en la entrevista a cuestiones interesantes para lo que nos ocupa:


"Pregunta: ¿Qué es el miedo?Respuesta: Podría decirte que, desde un punto de vista neurocientífico, el miedo es un estado emocional del cerebro provocado por un estímulo que predice el peligro y activa comportamientos defensivos. Pero "conoces" mejor lo que es cuando lo experimentas. Es el estado más intenso en el que pueden entrar tu mente y tu cuerpo y solo tiene una meta: tu supervivencia".

Vaya, hay que ver que cosas dice este señor, dice que es algo cuya gran finalidad es nuestra supervivencia, no sé, no se yo si creérmelo... A ver que dice mi enciclopedia a la que hacía alusión antes:


"Todos los individuos han tenido en alguna ocasión una sensación de miedo. El temor es un componente del sentimiento humano, que tiene conexión directa con el comportamiento, lo interfiere y lo condiciona. El miedo actúa como elemento educador y constituye uno de los condicionamientos primeros en el aprendizaje del hombre. A medida que percibe avisos y experimenta los resultados negativos de algunas de sus acciones, se instaura en el sujeto una sensación de temor que será la responsable de que tome algunas precauciones en su vida habitual. En el adulto, un cierto grado de miedo se considera completamente normal. Los miedos o temores normales constituyen las señales de alarma que , mediante un nivel tolerable de ansiedad, producen modificaciones en la conducta tendentes a la evitación de situaciones presumiblemente peligrosas".

Bueno, seguimos avanzando, vemos que el miedo es un estado emocional centrado en nuestra supervivencia y que para ello dispara alarmas con la función de que evitemos situaciones potenciales de peligro para las personas. Interesante, a ver que dice en otra de mis enciclopedias, en este caso "La Psicología que nos ayuda a vivir: Enciclopedia para superar las dificultades del día a día" escrita con la colaboración de 40 prestigiosos psicólogos y reconocidos especialistas como Luis Rojas Marcos, Javier Urra, Enrique Echeburúa... Una maravilla en 1069 páginas (si, todo un ladrillo...):


"El miedo es una emoción que juega una función protectora tanto en los animales como en los humanos. Es una respuesta ante una señal de amenaza que hace que la persona sea capaz de disponerse a afrontar un posible peligro de la forma más adaptativa para ella. Las maneras de afrontar una situación o circunstancia temida son muy variadas (huir, enfrentarse, camuflarse...) La sensación de amenaza dispara una respuesta fisiológica de carácter instintivo que trata de preservar al individuo frente a una situación de peligro. Para ello dispone de mecanismos de vigilancia que se activan y que en buena medida han sido legados filogenéticamente para facilitar la supervivencia. El instinto de conservación está vinculado a la emoción de miedo, porque está alerta de la existencia de un peligro para la supervivencia de un organismo. Por tanto, el miedo es una emoción positiva que facilita la adaptación al medio en el que un individuo se desenvuelve".
 

Pienso que no son necesarios más ejemplos para saber lo que es el miedo, definitivamente los sesudos señores psicólogos, médicos y neurocientíficos están de acuerdo en que el miedo es un estado emocional centrado en nuestra supervivencia y que para ello dispara alarmas con la función de que evitemos situaciones potenciales de peligro para nosotros y que es algo positivo e imprescindible para nuestra supervivencia. Ahora, si no lo hacíamos con anterioridad, ya podemos empezar a entender frases como esta: “EN LA MONTAÑA HAY QUE TENER MIEDO, NO TERROR. EL MIEDO ES IMPORTANTE PARA SOBREVIVIR” ,y digo empezar, porque aún queda explicar en esta cita que es el terror, la manifestación desmedida del miedo, todo a su tiempo... Queda claro que esta frase se debe tomar literalmente y que está correctamente redactada, y lo que es más importante, expresando una idea correcta . Una cosa es lo que a nosotros nos parezca y otra lo que haya de verdad detrás de un tema concreto, una cosa es como decía antes nuestro derecho a opinar, incluso aunque nos equivoquemos, algo de lo que creo vehementemente nadie nos debe privar y otra bien distinta que pretendamos tener la razón a toda costa y querer desacreditar a los demás (quedando nosotros en evidencia...) cuando no tenemos ni base ni fundamento en lo que decimos.
Como conclusión, y enfocada en lo que nos ocupa que es el estudio y la aplicación en la supervivencia, debemos tener claro que si no tenemos miedo cuando por ejemplo salimos a la montaña, si no tememos en nada de lo que hacemos, no seremos conscientes de que puede haber un peligro para nosotros o quienes nos acompañan y nosotros o otra persona puede perder la vida o sufrir lamentables lesiones o situaciones. Una cosa es ser valiente y otra bien distinta ser un inconsciente y un irresponsable y además de dar ejemplo predicarlo a los demás. En medios públicos y de fácil acceso como son las redes sociales y los foros nunca sabemos quien puede estar detrás, debemos ser responsables y cuidar nuestras palabras y el sentido de lo que decimos, de ahí la cita de Tomás de Aquino que encabezaba la anterior publicación relacionada con el tema "Del miedo, el estudio de la supervivencia y otras cuestiones..." y que alguno no entendería a santo de que venía (por cierto, lo de a santo nunca mejor dicho)  “El sabio cuida muy bien de las palabras en cuanto expresan propiedades de las cosas, no en sí mismas consideradas” .

Y de momento nada más, en próximas partes continuaremos desgranando este tema, saludos.

DEL MIEDO, EL ESTUDIO DE LA SUPERVIVENCIA Y OTRAS CUESTIONES...

DEL MIEDO, EL ESTUDIO DE LA SUPERVIVENCIA
 Y OTRAS CUESTIONES... “QUE DAN MIEDO...”

(Publicado originalmente 14 de marzo de 2014)


“El sabio cuida muy bien de las palabras en cuanto expresan propiedades de las cosas, no en sí mismas consideradas” Tomás de Aquino"


 No deja de causarme cierto estupor, que en las discusiones que pueden surgir en los foros de supervivencia sobre los más variopintos temas, se acostumbre a dar validez absoluta a lo que no son en la mayoría de las ocasiones sino meras opiniones personales que no tienen detrás ningún fundamento sustentado por estudios y/o análisis serios que provengan de una base contrastada y rigurosa en conocimientos y ciencias reputadas y autorizadas. Si bien este planteamiento puede resultar “exagerado” a ojos de muchos cuando abordamos temas como el de construcción de refugios, manejo de herramientas y otros similares, nadie lo considera así a la hora de en situaciones de supervivencia abordar por ejemplo la preparación de agua para su consumo o el conocimiento de las propiedades que tienen ciertas plantas, y es que simplemente ignorar estas cuestiones bien conocidas por estudios científicos y experiencias contrastadas sabemos que pueden tener un desenlace fatal.

 La pregunta es entonces ¿Acaso no debería hacerse esto mismo en el estudio de las cuestiones que atañen al comportamiento humano y el estudio de la mente si hay detrás ya unas ciencias como son la psicología, la medicina y las modernas neurociencias que tienen la suficiente base como para respaldar en la mayoría de los casos lo que se pueda tratar de analizar en cuestiones como la que nos atañe de la supervivencia, o por el contrario cualquiera puede llegar y en base a su criterio personal decir lo que le plazca y quedarse tan ancho porque “como es su vivencia” el ya tiene “su opinión“ y a ver quien es “el guapo” que se atreve a llevarle la contraria? La pregunta correctamente planteada como es el caso creo que se contesta por si sola y evidentemente la respuesta es “que si”.


 Sin embargo en la práctica en una gran mayoría de esas discusiones a las que hago referencia en los foros nos encontramos con que la respuesta es “que no”, que la realidad es como dice menganito o fulanito porque lo dicen ellos aunque no nos den la más mínima base de estudio para sustentar lo que dicen con carácter de dogma. Ciertamente la cosa es de traca, pero como digo así se repite constantemente  y personas que no tiene un mínimo de preparación en determinadas cuestiones no dudan en “sentar cátedra” en una clara muestra de irresponsabilidad porque no olvidemos que estamos abordando el estudio de en muchas ocasiones temas relacionados con que las personas “vivan o mueran” como son los de “Supervivencia”.

 Esto viene a colación de que a consecuencia de las muertes de cinco montañeros en un mismo fin de semana, un veterano montañero que lleva toda una vida en la montaña y cuya dilatada trayectoria le convierte en una de las voces más autorizadas para valorar el auge de las actividades deportivas relacionadas con la montaña y sus consecuencias, dijo en una entrevista con motivo de dichas muertes esta acertada frase que se debe tomar literalmente y que algunos no han entendido “EN LA MONTAÑA HAY QUE TENER MIEDO, NO TERROR. EL MIEDO ES IMPORTANTE PARA SOBREVIVIR”  y que además se han atrevido a cuestionar sin conocimiento de causa, y es que el estudio del miedo y todo lo que ello conlleva es un asunto mucho más complejo de lo que en un principio podría parecer y que además para mayor complicación arrastra un montón de tópicos y prejuicios que instalados en el acervo popular a lo largo de los años no hacen sino confundir aún más sobre el asunto a quienes tratan de abordar cuestiones relacionadas con él en el tema en concreto de la “Supervivencia” que es el que nos ocupa.

 Ocurre que el miedo “no está bien visto”, decir que se tiene miedo no queda bien a la hora de relacionarse con los demás, socialmente no está aceptado y se recurren las más de las veces a rodeos inverosímiles o aceptados eufemismos para evitar la “palabra maldita”, y es que se tiene la creencia errónea de que tener miedo es algo negativo y por lo tanto algo que se debería evitar y sobre todo esconder a toda costa, nadie puede saber “que tenemos miedo”, y por supuesto si además “somos unos tipos duros, nosotros nunca tenemos miedo”, bueno si acaso algo de respeto... 

  Así que una vez echa esta aclaración, que aunque larga, visto lo visto está claro que era necesaria, voy a ocuparme de hacer una introducción sobre lo que es el miedo bajo las premisas de la psicología, la medicina y la neurociencia que ya llevan muchos, pero que muchas décadas estudiando al “bicho” y que, al menos en lo fundamental, lo tienen bastante “fichado”. Os dejo como avance una cita de la Wikipedia (por aquello de que está al alcance de todos ya que para el trabajo que voy a desarrollar recurriré principalmente a mis enciclopedias y libros sobre psicología), ya que entiendo que a mí, se me pueda cuestionar, pero a sesudos psicólogos, médicos y neurocientíficos que han dedicado mucho tiempo al tema no sé, pienso que no se debería cuando han llegado a un consenso sobre el tema (y además a veces por diversos caminos) y nos dicen que el miedo es algo sano y bueno desde el punto de vista de la supervivencia:
 “El miedo es un esquema adaptativo, y constituye un mecanismo de supervivencia y de defensa, surgido para permitir al individuo responder ante situaciones adversas con rapidez y eficacia. En ese sentido, es normal y beneficioso para el individuo y para su especie.” 
 Y es que hay que saber diferenciar lo que es el miedo normal y beneficioso como “herramienta” de autoprotección que nos ayuda a evitar situaciones comprometidas para nuestra integridad y supervivencia de lo que es el miedo exacerbado que deviene en terror o pánico y conductas patológicas como lo son las fóbicas o neuróticas y que a todas luces si se deben suprimir y evitar.

 Y una última observación puesto que este post no versa sólo sobre el miedo y versa además sobre el modo en que se debería afrontar de forma rigurosa el estudio de según que materias en el estudio de la supervivencia. ¿Alguien se ha preguntado qué lleva en numerosas ocasiones a muchos de los usuarios a enfrascarse en tremendas discusiones donde incluso se suele llegar al insulto, a la descalificación sin fundamento, y al no reconocer lo evidente como si fuera la vida en ello? ¿Que hay detrás de esa posturas numantinas que ya quisieran para si los auténticos ciudadanos de Numancia? Si, lo sé, mi afición por la psicología me lleva a ocuparme de determinados asuntos que no se quieren ver, a casi nadie le suele gustar dedicarse a estudiar “las miserias humanas”. 


 Si echamos un vistazo a la reconocida teoría de “la Pirámide de las necesidades de Maslow” veremos que los seres humanos tenemos necesidades de orden inferior que son las físicas y de seguridad y necesidades de orden superior, que son las sociales, de estima y de autorrealización. Cuando se soluciona las necesidades básicas de alimentación, vestido y abrigo, el hombre desea amigos, y se torna social y grupal buscando el reconocimiento social y el respeto de sus amigos, y así realizar su independencia y competencia, busca satisfacer necesidades de estatus y autoestima. En las necesidades sociales el hombre tiene la necesidad de relacionarse de agruparse formal o informalmente, de sentirse uno mismo requerido. Estas tienen relación con la necesidad de compañía del ser humano, con su aspecto afectivo y su participación social. Dentro de estas necesidades tenemos la de comunicarse con otras personas, la de establecer amistad con ellas, la de manifestar y recibir afecto, la de vivir en comunidad, la de pertenecer a un grupo y sentirse aceptado dentro de él, entre otras.

 Para las necesidades de estima, también conocidas como las necesidades del ego o de la autoestima, existe la necesidad común de toda persona de sentirse apreciado, tener prestigio y destacar dentro de su grupo social, de igual manera se incluyen la autovaloración y el respeto a sí mismo. Es necesario recibir reconocimiento de los demás, de lo contrario se frustran los esfuerzos de esta índole de generar sentimientos de prestigio de confianza en uno mismo, proyectándose al medio en que interactúa.

 Creo que iréis viendo por donde van los tiros que envío, detrás de esto está la enorme aceptación y uso de las redes sociales de hoy en día. Una reciente investigación de la Universidad de York de Toronto concluye que los usuarios que más usan Facebook son los más narcisistas. Sin entrar en los juicios de valores y análisis sociológicos de dicho estudio, podemos encontrar una evidencia: las redes sociales van de la mano de la vanidad. Las redes sociales y particularmente los foros, sirven para mucho, poder compartir y adquirir conocimientos con tanta facilidad es algo muy loable, pero hay que aceptar que la vanidad influye en el comportamiento. No dudamos en exhibir nuestras vidas, publicar nuestros perfiles o, simplemente, divertirnos en frente de todos, a través del ordenador o del teléfono móvil, porque lo que esperamos es recibir reconocimiento e interacción por parte de los demás. ¿Ésto es necesariamente negativo? No, por supuesto que no, como digo es algo necesario y consustancial al ser humano, pero siempre y cuando como en tantas otras cosas no caigamos en el exceso (al igual que veremos en el miedo) y busquemos alimentar ciegamente nuestro ego en modos y maneras que en no pocas ocasiones rozan el esperpento.


Saludos.

Trabajos relacionados y continuación del presente:

EL PORQUÉ DE ESTE BLOG

EL PORQUÉ DE ESTE BLOG


Cuando hace años empecé a participar en los foros de temática sobre supervivencia (por aquél entonces no eran frecuentes ni los blogs ni menos aún los numerosos grupos que hoy día tenemos en el Facebook que casi nadie usaba), lo que menos sospechaba es que algunos aspectos sobre esta materia que personalmente hacía ya muchos años llevaba estudiando y consideraba del todo básicos y que debían ser ya sin duda de conocimiento común, no lo eran. Fue para mi toda una sorpresa comenzar a descubrir que en los foros de esta temática, y por ende entre los aficionados (e incluso como pude comprobar entre algunos instructores profesionales), en el esencial apartado de la "Psicología de la Supervivencia", o sea, la parte dentro de este entorno multidisciplinar que engloba el estudio de las conductas y comportamientos en la supervivencia, y por tanto su aplicación práctica en este tipo de situaciones, habitualmente no se pasaba de tópicos tan manidos como los de "la principal herramienta es la mente" o que "hay que siempre mantener la calma", como si por pronunciar semejantes palabras, cual mágico conjuro, ya estuviera todo resuelto. Y esto sin entrar a profundizar en el hecho que si hay un campo en el que no existen reglas fijas es en el de la supervivencia, el estudio de múltiples experiencias enseñan que querer encerrarlo todo en una fórmula de aplicación general acostumbra a llevar al desastre. 

 Pero siguiendo con lo que nos ocupa y los consabidos tópicos, lo cierto era que quienes habíamos profundizado en el estudio de la psicología sabíamos que lamentablemente la realidad es muy distinta, y que modificar conductas y comportamientos aún a sabiendas de que puedan ser en aspectos negativos reconocidos por el sujeto afectado, no es tarea baladí, y eso también sin tan siquiera pensar en patologías, una fobia a la oscuridad o al estar solos sin nadie a nuestro lado en la naturaleza salvaje, pueden en muchos casos suponer muchos años de ardua terapia para ser superadas, y eso si se superan...

 Así que viendo el panorama me puse manos a la obra. Lo primero fue intentar convencer en aquel primer foro en el que participaba, el SyN (Supervivencia y Naturaleza) a sus administradores que era necesario abrir un apartado de psicología, al margen de los otros aspectos ya contemplados de forma independiente relacionados con las técnicas de supervivencia o los materiales y equipación, para poder abordar el estudio de esa materia de forma conveniente, propuesta que lamentablemente cayó en saco roto. Un tiempo después muchos de los usuarios, entre los que se encontraban algunos de sus mejores administradores y moderadores, abandonaron dicho foro y abrieron otro nuevo el TS (Todo Supervivencia), al que me uní desde el principio y no me demoré en plantear otra vez la misma cuestión a razón de un primer post enfocado a la psicología que allí publiqué. Afortunadamente aquí había algunas personas en aquel momento en la administración con mucha más amplitud de miras, y de este modo nació uno de los primeros foros de nuestro país que contemplaba la Psicología como materia fundamental de la supervivencia y que de forma especíalizada y específica contemplaba su estudio. 

Así fue como comenzaron a nacer hace ya unos años mis primeros trabajos de divulgación e introducción a la psicología de la supervivencia(1) en un intento de acercar esta disciplina a todos los aficionados interesados en poder profundizar algo más en su estudio y poder superar de este modo los citados tópicos que en la práctica no servían ni sirven para prácticamente nada. Aquellos trabajos publicados con detalle y rigor (no son meras opiniones como tan a menudo se veían sobre el tema en los foros) tuvieron una gran aceptación y fueron un gran empujón para acercar a los aficionados esta disciplina y el hecho de que la supervivencia en la práctica la definen en esencia aspectos que poco tenían que ver con el conocimiento de las técnicas o los materiales y el equipamiento, y que además la correcta aplicación o elección de estos últimos parte de la adecuada comprensión de la primera, la psicología.


 Afortunadamente, aún quedando mucho camino por recorrer, de entonces para acá se ha avanzado bastante, expresiones aplicadas a la supervivencia como "voluntad de vivir", "flexibilidad" u otros conceptos que fui el primero en explicar en foros y grupos con cierta profundidad, como por ejemplo el de que "el miedo es un gran aliado del superviviente" son ahora de uso común entre la mayoría de aficionados, aún no sin cierto esfuerzo como en el caso de este último concepto que muchos en su ignorancia sobre la materia por entonces cuando comencé a abordar el tema me discutían "Del miedo, el estudio de la supervivencia y otras cuestiones..."  . Pero si hay algo que ha destacado sobremanera en mis aportaciones a la divulgación de la psicología y la supervivencia en nuestro país, ha sido el rigor y el sentido de la responsabilidad, de mi se podrá decir que soy más o menos simpático, o incluso antipático, pero lo que nadie puede decir es que me he inventado disparates o historietas sin fundamento alguno, y menos con finalidad poco clara o por el mero hecho de llamar la atención como tan a menudo hoy día vemos en las redes sociales.

 No hace mucho en una discusión en mi propio muro del Facebook a raíz de un post por mi publicado sobre el derecho a la defensa personal en nuestro país (cuestión que abordaré en su momento en este blog en profundidad) alguien me decía que yo buscaba sobre todo la polémica, y esto me lo decía después de haberle corregido los tres puntos principales de su argumentación, porque dos simplemente eran falsos y un tercero era del todo incoherente, es decir, como tantas otras veces me he encontrado en numerosas discusiones con otras personas, su única opción era entrar en descalificaciones personales porque simplemente lo había dejado sin argumentos sólidos sobre lo que previamente decía. Y desde luego que no me gusta la polémica (de hecho como se puede ver en esa conversación ya ni le repliqué), lo que me gusta como decía es el rigor y la responsabilidad al trasmitir información y conocimientos a terceros, a personas que de no ser así no pocas veces podrán tener o ya han tenido problemas graves, y más si como es el caso hablamos de SUPERVIVENCIA, o sea, hablamos de que las personas VIVAN o MUERAN, creo que no necesita mucha explicación el hecho de que cuando abordamos materias relacionadas con estos aspectos la veracidad y la responsabilidad que tenemos con lo que decimos o hacemos es muy elevada, no son cuestiones para tomar a la ligera y donde lo único que pueda importar es el alimentar los egos personales o cuestiones comerciales a cualquier precio, o nunca mejor dicho en este caso "caiga quien caiga". Pero con todo y eso si alguien aún piensa que soy polémico, pues entonces si, reconozco que seré polémico, y a mucha honra.

Por otra parte este Blog me permitirá "defender y divulgar la causa" de la Psicología y Supervivencia sin tener que compartir la responsabilidad de aquello que digo o hago con nadie, ni estar sujeto a normas de moderación grupales, y por ello tener que ser aún en pocas ocasiones, "políticamente correcto". Saludos, bienvenidos a mi blog, y no, no voy a pedir "perdón por el tocho", porque el tocho es el que tenía que ser ;)

(1) El primero de estos trabajos se publicó en dicho foro (copio y pego del documento porque guardo copia de las publicaciones originales) el día "Sab Feb 25, 2012 7:55 pm", este primer trabajo y los que le siguieron están ya publicados en este blog bajo el epígrafe "ESTUDIOS PSICOLOGÍA Y SUPERVIVENCIA"


EL HOMBRE DE UNA TIERRA SALVAJE

EL HOMBRE DE UNA TIERRA SALVAJE "HUGH GLASS"




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La carátula de vídeo de la antigua cinta de John Huston sobre el mítico Hugh Glass
(Publicado originalmente el Sab 02 Ago 2014 en el foro Todopueplosupervivencia)

Si hay una película clásica que cuente una historia épica de supervivencia que todo aficionado al género debería haber visto, es sin duda "El hombre de una tierra salvaje" (1971), algo que tampoco es de extrañar si tenemos en cuenta que su director no es otro que el extraordinario John Huston y el actor principal nada menos que Richard Harris (entre muchas, Un hombre llamado caballo y Albus Dumbledore en Harry Potter). En esta cinta nos cuentan "que en 1820, un trampero que sirve de guía a una expedición que se dirige desde Canadá a Missouri, después de ser atacado por un oso es abandonado a su suerte por sus compañeros, que huyen acosados por los indios. Sin embargo, sobrevive y cuando se recupera de sus heridas va tras ellos para vengarse. (FILMAFFINITY)".

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Con todo y eso podemos decir que historias buenas hay muchas, y si además acaban siendo buen cine, pues estupendo... Pero ¿Y si digo qué lo fundamental de la historia que cuenta es totalmente real y contrastado y ocurrió realmente? ¿Un hombre que queda terriblemente herido de enorme gravedad y sólo, sin equipo ni ayuda de ningún tipo y expuesto a las inclemencias del tiempo y los animales salvajes en una tierra inhóspita y que sobrevive? Pues así es, porque el personaje Zachary Bass protagonista de la cinta está basado en la increíble historia del legendario mountain man Hugh Glass, que formó parte de la famosa expedición conocida posteriormente como "Los cien de Ashley". Y es que la aventura más famosa de Glass comenzó en 1822, cuando respondió a un anuncio de la «Missouri Gazette and Public Adviser» de San Luis. Es muy conocido el anuncio, insertado por el general William Henry Ashley y su socio Andrew Henry, buscando un centenar de: " ... jóvenes emprendedores... para ascender el río Misuri hasta su fuente, donde seran empleados por uno, dos o tres años."


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El protagonista de la historia haciendo "fuego con pedernal" para sobrevivir a las bajas temperaturas,los mountain man eran verdaderos expertos en realizar fuego por este método
Entre los cien muchachos seleccionados se hallaban buena parte de los personajes que protagonizarían las legendarias hazañas de los hombres de la montaña que ensalzaría después la mitología estadounidense, y además de Glass, participaron en esa empresa otros destacados hombres de frontera como Jim Beckwourth, Thomas Fitzpatrick, David Jackson, John Fitzgerald, los cuatro hermanos Sublette, Jim Bridger, Kit Carson y Jedediah Smith.
Desde principios del viaje, Glass se mostró como un experimentado cazador. Al parecer en este viaje fue herido en una reyerta con los arikaras, y más tarde, viajó con un grupo de 13 hombres para relevar a los comerciantes de Fort Henry, en la desembocadura del río Yellowstone. La expedición, dirigida por Andrew Henry, tenía previsto remontar el río Misuri hasta el valle del río Grand, en la actual Dakota del Sur, y seguir después a través del valle del río Yellowstone, y su propósito no era otro que el de introducirse en el negocio de pieles a gran escala.


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Las cerezas del bisonte o bayas de los búfalos, una de las principales fuente de alimento usada por Glass 




En agosto de 1823, mientras exploraba cerca de las fuentes del río Grand, en el actual condado de Perkins, Glass sorprendió a una osa grizzly con sus dos cachorros. Antes de que pudiera disparar su fusil, la osa le atacó y le derribó al suelo. Glass se levantó, aunque el animal le atacó con sus zarpas una y otra vez mientras el se defendía con su cuchillo, y consiguiendo finalmente matar a la osa con la ayuda de dos de sus compañeros, Fitzgerald y Bridger, pero quedando gravemente herido e incapaz de caminar. Cuando Glass perdió el conocimiento, Henry estaba convencido de que no sobreviviría a las heridas. Henry pidió dos voluntarios para quedarse con Glass hasta que muriera, para luego enterrarlo. Bridger (con 18 años) y Fitzgerald se ofrecieron y el resto de la expedición siguió. Comenzaron a cavar su tumba y, como explicaron más tarde, al verse interrumpidos por un ataque de indios arikaras, cogieron el fusil, el cuchillo y otras pertenencias de Glass y se fueron. Bridger y Fitzgerald informaron a Henry -erróneamente- de que Glass había muerto.

Según se sabe, a pesar de sus heridas, Glass recuperó la conciencia. Lo hizo sólo para encontrarse abandonado, sin armas ni equipo, con tremendos dolores, una pierna rota, cortes en la espalda desnuda que dejaban al aire sus costillas y todas sus heridas infectadas. Glass se sintió cojo y mutilado a más de 200 millas (320 km) del punto más cercano, el Fuerte Kiowa, en Misuri.


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Habrá que comer algo...




En uno de los más notables viajes que se han conocido, Glass curó su propia pierna, envuelta por una mortaja que le habían puesto sus amigos encima de la herida que le ocasionó el oso, y comenzó a arrastrarse. Para evitar la gangrena, Glass puso sobre sus heridas una podredumbre de restos y dejó que los gusanos comieran la carne muerta. Decidió que seguir el río Grand sería demasiado peligroso a causa de la hostilidad de los indios y siguió por tierra hacia el Sur, hacia el río Cheyenne, llevándole seis semanas alcanzarlo. Glass sobrevivió comiendo mayormente bayas silvestres y raíces. En una ocasión, fue capaz de espantar dos lobos que comían un joven bisonte y dio un festín de carne. Al llegar al río Cheyenne, hizo una rudimentaria balsa y descendió por el río usando como referencia el prominente hito paisajístico de Thunder Butte. Ayudado por unos nativos amistosos, que le cosieron las heridas de la espalda que le había hecho la osa, Glass llegó finalmente a la seguridad del Fuerte Kiowa.


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Monumento a Hugh Glass en Dakota del sur

Después de una larga recuperación, Glass se propuso localizar y vengarse de Bridger y de Fitzgerald. Cuando encontró a Bridger, en el actual Parque de Yellowstone, cerca de la desembocadura del río Bighorn, Glass no le hizo nada supuestamente a causa de su juventud. Cuando encontró a Fitzgerald y descubrió que se había incorporado al Ejército de los Estados Unidos, Glass supuestamente se refrenó, porque matar a un soldado de los EE.UU. estaba condenado con la muerte. Sin embargo, le hizo devolver su fusil perdido.


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El recorrido del impresionante viaje de supervivencia de Glass

Y esto es todo, habría aún más que contar de la intensa vida de Hugh Glass, pero este trabajo se centra principalmente en la película... Saludos, y que disfrutéis esta historia de superación y voluntad, que estoy seguro que así será para quienes no la hayan visto.
Saludos.

Bibliografía:
-Wikipedia
-Breve historia de la conquista del Oeste, Gregorio Doval.

LA VERDADERA HISTORIA SOBRE LA VIDA DEL MÍTICO HUGH GLASS - CAPÍTULO III

LA VERDADERA HISTORIA SOBRE LA VIDA DEL MÍTICO HUGH GLASS
 "El renacido" (The Revenant) CAPÍTULO III

 Pese al lamentable estado en que quedó Glass tras el ataque de la osa el mayor Henry dispuso todo para que se le atendiera, se le cosieron las heridas y se hicieron vendajes con largas tiras de camisas lo mejor que se pudo. Después de valorar la situación mandó cortar unas ramas para hacer una camilla y llevar al herido entre varios hombres, debido a lo abrupto del terreno era la opción más aconsejable, pero llevar a un hombre en ese estado durante varios días a travé de un monte virgen y arbolado sin caminos acondicionados, cualquiera que fuera la distancia, era demasiado doloroso y les estaba llevando demasiado tiempo en un peligroso territorio en el que transitaban continuamente bandas de indios hostiles que en cualquier momento les podrían sorprender, lo que hacía que entre los hombres fuera aumentando la inquietud. Marchaban procurando seguir el cauce del río Grand para no perderse, ya que era la única ruta conocida por ellos en aquella zona al pie de las Montañas Rocosas, apenas aún explorada entonces por los pioneros, hasta que llegaron a un poblado bosque que tenía una cauce alimentado por un manantial, era el final del tercer día de marcha y era un buen sitio para acampar. Henry se veía enfrentado a dudas evidentes, pensó que podría perder a todos los hombres tratando de prolongar la vida de uno que ya estaba prácticamente muerto.


Mapa del recorrido del impresionante recorrido de Glass hasta Fort Kiowa







 Glass había perdió el conocimiento y Henry estaba ya convencido de que no sobreviviría a las heridas. Se cuenta que pidió dos voluntarios entre los hombres ofreciéndoles además unos bonos extras que pagaría la Rocky Mountain como compensación a quienes quedaran con Glass hasta que muriera, para luego enterrarlo. Finalmente Bridger y Fitzgerald aceptaron y el resto de la expedición siguió en dirección al Yellowstone. Pero después de algunos días de espera al lado del herido y viendo que Glass no moría, Fitzgerald convenció a Bridger de que cuanto más siguieran prolongando el marchar detrás de sus compañeros menos posibilidades tendrían de sobrevivir y más expuestos estarían a un posible ataque de los indios, y aunque habían comenzando a cavar su tumba, después de coger sus pertenencias y entre ellas su cuchillo y su rifle con el que se quedó Fitzgerald, se fueron y lo dejaron en la camilla al lado del manantial.

Las Montañas Rocosas

 Mención especial requiere el rifle de Glass, según se cuenta un "Angstadt" estilo "Bucks Co" fabricado por Jacob Angstadt en Kutztown, Pennsylvania y uno de los mejores rifles de la época, una auténtica pieza de artesanía que todo el mundo admiraba por su belleza y eficacia. La familia Angstadt de fabricantes de armas fue una famosa dinastía del condado de Berks, compuesta por diez artesanos que hicieron fusiles durante más de 100 años. Hubicados principalmente en Maxatawny, Greenwich, y los municipios a lo largo del pantano y la zona de Kutztown la familia estaba compuesta por: 1 de Adán. - 1740 -1812 1ra Pedro Angstadt. - 1738 - 1782 Peter Angstadt II - 1763 -1815 José Angstadt - 1765 - Jacob Angstadt - 1783 -1843 José Angstadt II - 1817-1872 Abraham Angstadt - 1784-1868 Peter Angstadt III - 1807-1870 Adam Angstadt II - 1821-1888 Aunque cada uno de los fabricantes de los Angstadt tenía su propio estilo, se pueden encontrar similitudes entre la mayoría de los rifles Angstadt y son fácilmente identificados después de su estudio. El bello y eficaz rifle de Glass y al que este tenía un cariño especial, podía valer perfectamente más del doble de lo que entonces costaba un buen caballo, no sería para nada extraño que entre los motivos que impulsaron a Glass a buscar a quienes le dejaron abandonado, además de por este hecho que indudablemente impulsaba su afán de venganza, estuviera también el recuperar su especial y más apreciada pertenencia, su rifle.





 Rifle "Angstadt" de la época de Hugh Glass fabricado por la prestigiosa familia de armeros 

Cuando Bridger y Fitzgerald alcanzaron a sus compañeros días después informaron a Henry de que habían tenido que irse al verse amenazados por un ataque de indios Arikaras y que Glass había muerto pese a que ellos no tenían certeza de este hecho. Y es que muy al contrario y según se sabe, a pesar de sus heridas, Glass recuperó la conciencia para encontrarse abandonado en tierras de lo que hoy es Dakota del Sur, sin armas ni equipo, con tremendos dolores a consecuencia de sus múltiples heridas, su pierna rota y sus heridas infectadas, y a más de 200 millas (320 km) del punto más cercano, el Fuerte Kiowa, en Missouri, aunque afortunadamente para él todavía estaban finalizando los últimos días del verano y las primeras nieves del invierno al menos tardarían un par de meses aún en aparecer. 



 Indios Lakota


  En uno de los más memorables viajes de supervivencia que se han conocido, Glass curó su propia pierna, envuelta con los vendajes que le habían puesto sus amigos encima de la herida que le ocasionó el oso, y comenzó a arrastrarse. Para evitar la gangrena, Glass puso sobre sus heridas una podredumbre de restos y dejó que los gusanos comieran la carne muerta. Decidió que seguir el río Grand sería demasiado peligroso a causa de la hostilidad de los indios y siguió por tierra hacia el Sur, hacia el río Cheyenne (marchaba en dirección opuesta al grupo de Henry y hacia donde iban Bridger y Fitzgerald), llevándole seis semanas alcanzarlo. Glass sobrevivió comiendo mayormente bayas silvestres y raíces, aunque también capturó una serpiente y en una ocasión incluso fue capaz de espantar dos lobos que comían un joven bisonte y así pudo comer carne. Al llegar al río Cheyenne, hizo una rudimentaria balsa y descendió por el río usando como referencia el prominente hito paisajístico de Thunder Butte. Era principios de octubre y las primeras heladas comenzaban a hacer las noches muy frías cuando por entonces alcanzó el río Missouri, siendo ayudado por indios Lakota, quienes le ayudaron con las heridas de la espalda que le había hecho la osa y le dejaron una pequeña canoa para continuar su viaje. A mediados de octubre de 1823, Hugh Glass entró renqueante en Fort Kiowa, tras haber recorrido más de 300 kilómetros. Después de recuperarse en buena medida, Glass se proponía continuar su búsqueda de Bridger y de Fitzgerald para vengarse, aquello aún no había terminado... 

Saludos.

LA VERDADERA HISTORIA SOBRE LA VIDA DEL MÍTICO HUGH GLASS - CAPÍTULO II

LA VERDADERA HISTORIA SOBRE LA VIDA DEL MÍTICO HUGH GLASS
 "El renacido" (The Revenant) CAPÍTULO II



 En 1822 el general William Henry Ashley y su socio Andrew Henry, fundadores de la la Rocky Mountain Fur Company, organizaron la famosa expedición conocida posteriormente como "Los cien de Ashley". Pusieron un anuncio en la «Missouri Gazette and Public Adviser» de San Luis, el conocido anuncio, insertado por el general William Henry Ashley y su socio Andrew Henry, era una llamada a:

" ... jóvenes emprendedores... para ascender el río Misuri hasta su fuente, donde serán empleados por uno, dos o tres años."
Entre los cien muchachos seleccionados se hallaban buena parte de los personajes que protagonizarían las legendarias hazañas de los hombres de la montaña que se ensalzaría después en la cultura popular estadounidense, y además de Glass, participaron en esa empresa otros destacados hombres de frontera como Jim Beckwourth, Thomas Fitzpatrick, David Jackson, John Fitzgerald, los cuatro hermanos Sublette, Jim Bridger, Kit Carson y Jedediah Smith, aunque Glass era lo bastante viejo en comparación con la mayoría de sus compañeros, sobre los 40 años por entonces, como para poder ser el padre de algunos hombres jóvenes como Jim Bridger, que aún empezaba su segundo año como cazador y tenía entorno a los 18 años de edad. Fue por tanto normal que desde el principio del viaje, Glass se mostrara como un experimentado explorador y cazador, siendo una de sus principales funciones el conseguir sustento para sus compañeros de expedición.

Recreación aproximada del aspecto que por entonces tendría Hugh Glass

 Uno de los grandes obstáculos que tenía la buena marcha de la empresa para la Rocky Mountain Fur Company y sus hombres en su propósito de introducirse ampliamente en el negocio de pieles proveyéndose en la región de las Montañas Rocosas, es que en su camino se encontraban algunas tribus indias del Norte de Missouri, que aún eran hostiles hacia los colonos, entre estas destacaban particularmente los Arikaras quienes al principio opusieron una gran resistencia a la colonización blanca. Los Arikaras, también conocidos como Sahnish o Ree, poblaban el curso superior del río Misuri, entre el río Cheyenne (Dakota del Sur) y Fort Berthold (Dakota del Norte). De costumbres más bien sedentarias, vivían en ciudades semipermanentes en casas cubiertas de tierra y eran considerados expertos cultivadores de maíz, calabaza, frijol y tabaco, aunque también cazaban uapitíes, ciervos, búfalos y con la piel de las nutrias acostumbraban a hacer gorros que era una prenda habitual en su indumentaria. La ubicación de sus pueblos fue un punto de referencia para el trueque, allí llegaban caballos del sur y armas desde el noreste, y el comercio se convirtió de este modo en algo habitual en su modo de vida y este era el principal punto en el que se basaba el plan de negocio de Henry, en respuesta a una ley de julio 1822 que prohibía la venta de alcohol a los indígenas, puesto que antes de ella, el comercio de pieles se había basado en que las tribus trampeaban y obtenían las pieles, que luego eran llevadas a los puestos de comercio en los que, cada vez con mayor frecuencia, los nativos ingerían licor, tanto como un medio real de intercambio como con el fin de que fueran dóciles y pudiesen ser engañados fácilmente.

Carta de Hugh Glass escrita para la familia de John Gardiner muerto en uno de los ataques de los Arikaras

 Fue en el transcurso de estas relaciones comerciales con los Arikara y estando acampados junto al río no muy lejos de uno de sus poblados, cuando la expedición comandada por Ashley y de la que formaba parte Glass, tuvo uno de los incidentes más sangrientos con ellos y que les depararía funestas consecuencias en el futuro a los nativos. Aunque Ashley había sido advertido por algún colaborador de la tribu de que algunos de los guerreros del pueblo planeaban atacarles, decidió hacer caso omiso de las advertencias y continuar los intercambios comerciales. Durante la noche, algunos guerreros Arikara se deslizaron a bordo del barco de Ashley y trataron de entrar en su camarote, aunque fueron expulsados sin conseguir su propósito. Pero otro de los hombres de Ashley, Aaron Stephens había desaparecido, siendo posteriormente informado por su compañero Edward Rose de que le habían dado muerte en la aldea. Aunque mediante un colaborador Arikara se intentó recuperar el cuerpo por medio de un trueque pagando el precio de un caballo, este regresó sin el cuerpo argumentando que el infortunado estaba descuartizado y era imposible reunir todas sus partes para completarlo. En ese momento cuando amanecía los guerreros Arikara finalmente les lanzaron un ataque frontal y aunque Ashley ordenó huir a bordo de los barcos más cercanos que estaban en la orilla para descender raudos el Missouri fuera del alcance de los indios, ya era demasiado tarde para algunos de los hombres y antes de que pudieran escapar todos, ya tenían numerosas bajas, al menos 14 hombres muertos y 11 heridos de los que al menos tres fallecerían posteriormente a causa de las graves heridas sufridas. Cuando consiguieron reagruparse después de la huida, enterraron los cuerpos de aquellos que recuperaron, y Hugh Glass, que había sido asimismo herido en una pierna, escribió una carta a la familia de John Gardiner, uno de los muertos en el enfrentamiento:
"Querido señor:
Mi deber doloroso es anunciarle la muerte de su hijo acontecida a manos de una tribu de nativos el 2 de junio muy temprano por la mañana. Vivió poco tiempo después de que le dispararon y me pidió que le informara de su triste destino. Lo trajimos a la nave cuando él murió. El señor Smith, un joven de nuestra compañía, se encargo de hacer la oración poderosa que nos conmovió mucho. Estoy convencido de que John murió en paz. Su cuerpo lo enterramos, junto al de otros compañeros, cerca de nuestro campamento y marcamos su tumba. Sus cosas se las enviaremos a usted. Los salvajes son enormemente traicioneros. Intercambiamos con ellos como amigos, pero después de gran tempestad de lluvia y truenos vinieron a nosotros antes de la luz y muchos fueron heridos. A mi me dispararon en la pierna. Ashley está obligado a permanecer en estos lugares hasta que los traidores sean castigados con razón.
Hugh Glass"



Indios Arikara danzando

 Así mismo, Ashley informó por correo a Fort Atkinson del enfrentamiento con los Arikara. El suceso fue también detalladamente contado en los periódicos en St. Louis y se demandó una operación de castigo contra los Arikara y a la par reabrir el comercio a lo largo del río Missouri. Por entonces el oficial al mando en Fort Atkinson era el coronel Henry Leavenworth, quien inmediatamente organizó la operación y comandó a 230 oficiales y soldados del Sexto de Infantería de EE.UU. hacia los pueblos Arikara. Este fue la primera misión que el Ejército de Estados Unidos realizó contra las tribus al oeste del Mississippi. Los soldados se embarcaron a lo largo del Missouri viajando en barcos. Hugh Glass todavía convaleciente de su encuentro con los Arikara, no participó en la operación de castigo. Una vez las tropas en destino, a lo largo de un día y medio de escaramuzas, y ataques usando casi en su totalidad la munición de dos cañones y un mortero, Leavenworth pidió un alto el fuego para pactar con los Arikara, pese a que sus oficiales pedían asaltar el pueblo. Esto desagradó a muchos de los soldados que eran partidarios de exterminarlos. Los Arikara aceptaron las condiciones del coronel y abandonaron sus aldeas durante la noche, y Leavenworth, dando por cumplida la misión, ordenó a sus tropas volver a Fort Atkinson. Una vez el ejército se marchó, algunos de los empleados de la Missouri Fur Company, compañía rival en la zona de la Rocky Mountain Fur Company, comenzaron a prender fuego a la aldea. Así los Arikara pasaron a ser un pueblo nómada. Además de la guerra, una epidemia de viruela en 1831 les redujo notablemente.


Hugh Glass sculpture by John Lopez en Hugh Glass Park



 Posteriormente, Glass viajó con un grupo de 13 hombres para relevar a los comerciantes de Fort Henry, en la desembocadura del río Yellowstone. La expedición, dirigida por Andrew Henry, tenía previsto remontar el río Misuri hasta el valle del río Grand, en la actual Dakota del Sur, y seguir después a través del valle del río Yellowstone, y en agosto de 1823, mientras exploraba cerca de las fuentes del río Grand, en el actual condado de Perkins, Glass fue sorprendido por una osa grizzly con sus dos cachorros, y antes de que pudiera disparar su fusil, la osa le atacó y le derribó al suelo. Glass se levantó, aunque el animal le atacó con sus zarpas una y otra vez mientras él se defendía con su cuchillo, consiguiendo finalmente matar a la osa con la ayuda de dos de sus compañeros, Fitzgerald y Bridger, pero quedando gravemente herido e impedido para caminar. El aspecto de Glass era penoso, cuero cabelludo, cara y pecho cortados por tremendos zarpazos, su mano, hombros y espalda mordidos, una pierna rota, y algún borbotón de sangre escapando por su garganta desgarrada... Cuando el resto de hombres llegaron al lugar y lo vieron, todos dieron por hecho que no tenía ninguna esperanza de vida y en breve moriría, pero lo que ninguno podía sospechar entonces es que "el viejo" como era llamado Glass por sus compañeros en una mezcla de afecto y respeto, sería también esta vez de forma increíble capaz de esquivar a la muerte.

Continuará...

LA VERDADERA HISTORIA SOBRE LA VIDA DEL MÍTICO HUGH GLASS - CAPÍTULO I

LA VERDADERA HISTORIA SOBRE LA VIDA DEL MÍTICO HUGH GLASS
 "El renacido" (The Revenant) CAPÍTULO I




 Se considera que Hugh Glass (c.1780-1833) nació en la zona de Filadelfia, actual estado de Pennsylvania, de origen irlandés o escoces (sino ambas cosas), aunque en honor a la verdad no es algo del todo aclarado en su historia que tiene algunos puntos oscuros en este aspecto donde una vez más se mezclan la realidad y las leyendas. En este sentido se cuenta que en los primeros años tuvo algunas experiencias como hombre de la mar, y que cuando contaba 35 años entre el 1817 y 1820, fue marinero o comandante de un navío estadounidense que fue capturado por el famoso pirata francés, Jean Lafitte. Cuando el temible pirata Lafitte finalmente abordó su nave y él y su tripulación fueron reducidos, se le dio la opción a Glass de unirse a ellos o morir. Y Glass que no estaba todavía por la labor de decir adiós definitivamente, eligió la piratería y participó de ese modo de vida durante al menos un año en la colonia de Campeachy, sita en la isla de Galveston y que posteriormente formaría parte del estado de Texas.



Imagen



 El puerto de Campeachy por aquél entonces estaba en territorio de los por entonces temidos indios Karankawa, desgraciadamente hoy día extintos (también llamados karankawan, carancahua, clamcoëhs y en su lengua, auia) y de quienes se decía eran caníbales. En 1768, un sacerdote español escribió un relato de las ceremonias rituales karankawa. Él retrató a los karankawa como que creían que el consumo de la carne del cautivo transferiría el poder y la fuerza a los que lo consumen. Los nativos ataban al prisionero en una estaca. Mientras bailan a su alrededor, cortaban un trozo de carne y lo asaban en frente de la víctima en una fogata preparada. Entonces ellos la devoraban. Sin embargo, Álvar Núñez Cabeza de Vaca, un conquistador español que vivió entre los karankawa durante varios años en la década de 1530 no hizo mención de canibalismo. Por el contrario, Cabeza de Vaca reconoció que él y sus compañeros si se habían comido a sus propios muertos para mantenerse con vida después del naufragio en la bahía de Galveston. Los Karankawa (o posiblemente los atakapan) se sorprendieron con el canibalismo español, que les resultaba repugnante. La mayoría del canibalismo descrito fue tomado de segunda o tercera mano, por los que muchos de los declaradores no lo vieron por si mismos. Algunos autores han sugerido que se confundió a los Karankawa con los atakapa (atakapan o attakapan) tribus de la costa del Golfo, cuyas tierras se extendían desde la bahía de Galveston hasta el Bayou Teche y la bahía Vermilion, en Louisiana. Las personas atakapan eran conocidas por sus tatuajes en el cuerpo y el canibalismo por lo menos en algunas de sus sub-tribus. Entre el grupo de tribus que formaban el pueblo Karankawa (con un dialecto y una cultura similar) estaban los capoques (cocos), kohanis, kopanes, kronks y tribus carancaquacas, y habitaron la costa del golfo de Texas desde la bahía de Galveston, en la actual área del Gran Houston, hasta la bahía de Corpus Christi. Los Karankawa desempeñaron un papel fundamental en la temprana historia de Texas, pero finalmente la exposición a las nuevas enfermedades infecciosas, la pérdida de control sobre su territorio, el conflicto con los europeos recién llegados, y la guerra los llevó a la extinción antes de 1860.




 Por si todo esto fuera poco para Glass, la zona también estaba rodeado de aguas turbias donde los caimanes y las serpientes venenosas acechaban, y era casi imposible escapar. Así que parece ser que Glass no disfrutó demasiado la experiencia de ser un temible pirata, además de que se le consideraba por sus conocidos un hombre temeroso de Dios y no eran de su agrado los crueles asesinatos que se cometían a diario. Finalmente Glass y otro de sus compañeros piratas consiguieron escapar y marcharon hacia el norte llegando a las llanuras centrales de norteamérica, donde fueron capturados por una banda de indios Skidi, los llamados Lobos Pawnee, cuya práctica consistía en ofrecer un sacrificio humano para conseguir la fertilidad de la tierra y así abundantes cultivos, práctica de la que habían entrado a formar parte de modo poco conveniente para ellos.



 Cuando Glass daba por hecho que esta vez si había llegado su hora del mismo modo que antes le había llegado a su compañero, y dos de los indios se le acercaron comenzando a desnudarlo para el ritual de sacrificio y estando ya el jefe de la tribu listo para perforar su piel con una primera astilla, Glass sacó rápidamente de su ropa un paquete de bermellón, algo que era muy preciado por aquella tribu. Glass le dio el paquete al jefe, quien convencido de que era una señal de los dioses ordenó con gran respeto y afecto hacia él que lo dejaran vivir, además de aceptarlo y pasando a ser uno más como miembro de la tribu. Hugh Glass vivió como Pawnee durante varios años y en esa nueva forma de vida en la que también tuvo por esposa una mujer india, conoció que diferentes plantas e insectos eran comestibles, cultivó la tierra, e incluso formó parte de las luchas para defender dicha tribu. Todo ello sería un inestimable aprendizaje del modo de vida en un entorno natural y salvaje cuando dejando la tribu Pawnee se unió posteriormente al comercio de los tramperos de pieles, pero eso y lo que como consecuencia de su posterior vida fue una de las más grandes aventuras de la historia del "Salvaje Oeste", lo continuaremos viendo en el próximo capítulo.

Saludos.