lunes, 29 de julio de 2019

BREAKTHROUGH

-Más allá de la esperanza-

"Ella entró aquí, entró, se sentó y gritó: '¡Ven, Espíritu Santo!' y dijo su nombre, y unos segundos después tuvimos un latido, me puso la piel de gallina".- Dra. Nancy Bauer, pediatra del hospital donde fue ingresado de urgencia John Smith.

"A veces si recibimos ayuda, pero desde dentro, desde lo más profundo del deseo de sobrevivir del paciente".- Dr. Kenneth Kamler.



 Breakthrough es una gran película de supervivencia por su sorprendente historia, pero cierto que muy diferente a lo habitual por su contexto religioso que desde luego a priori no la hace nada apta "para mentes con prejuicios", no serán pocos los que por este su trasfondo religioso simplemente la rechazarán de plano y le negarán en redondo la más mínima posibilidad de credibilidad a lo mostrado, y eso pese a que lo mostrado está basado en un hecho real perfectamente conocido y verificado. Y esto para mi puede resultar cuando menos curioso, cuando son muchos los científicos y médicos de reconocido prestigio que aún a día de hoy reconocen que la ciencia y la espiritualidad para nada tienen porqué ser excluyentes, claro que para eso hay que ser humildes y admitir que pese a que la ciencia hoy en día sabe más que nunca, aún es mucho más lo que desconoce, y sin duda mucho de lo que hoy se piensa pueden ser verdades absolutas, mañana pueden dejar de serlo. 


Los tres muchachos sobre el lago helado el mismo día del accidente momentos antes de que el hielo se quebrara y cayeran al agua helada, John Smit es el primero por la derecha (foto real).

 
 John Smith es un chico de origen guatemalteco que fue adoptado por una familia norteamericana y en el momento de los hechos narrados estaba jugando con unos amigos en un lago helado cuando sufrieron un accidente al romperse el hielo y caer al agua. Y fue él quien llevó la peor parte de lo sucedido, puesto que sus amigos pudieron quedar en la superficie, mientras que él se hundió, y se ahogó...


"John Smith, de 14 años, pierde la vida cuando se ahoga en el lago St. Louis pese a los esfuerzos por reanimarle. Tras el suceso, la madre del joven, desconsolada, entra en la habitación rezando en voz alta. En ese momento el chico comienza a tener pulso otra vez y vuelve a la vida después de estar una hora muerto". Sensacine

 Y no, lo anteriormente comentado en la sipnosis no es una errata, ni una fabulación, John Smith murió en el quirófano y su muerte fue verificada por un doctor. Antes de poder ser rescatado estuvo 15 minutos bajo el agua, cuando se le sacó a la superficie ya no tenía ni respiración ni pulso, estaba en parada cardiaca total, y estuvo otros 40 minutos en esa condición entre que fue trasladado y se le intentó reanimar después de su llegada al hospital y se abandonó todo intento de reanimación y de que sobreviviera. "No había respiraciones espontáneas. No había latidos cardiacos. En esencia, estaba frío y estaba muerto. Se había ido", dijo el doctor Kent Sutterer, el médico de urgencias que estaba de servicio ese día, hasta el punto de que se acercó y le dijo a Joyce Smith, la madre del chico, que podía subir y entrar a la sala para despedirse de su hijo, pero cuando la madre llegó a su lado y se puso a orar desesperada rogando por la vida de su hijo (en voz alta de modo que todo el mundo allí al lado podía escucharla) "Espíritu Santo, por favor ven y devuélveme a mi hijo", sucedió que el corazón de John Smith volvió a latir y contra todo pronóstico ya no se detendría más. 


(fotograma de la película).
 Luego entonces aquí tenemos un caso bastante extraño y excepcional, sin duda, y precisamente por eso llamó mi atención. ¿Y debemos desconfiar de lo que nos cuentan? Por supuesto, siempre, como suelo decir un buen survivalista siempre debería desconfiar hasta de su sombra... Aunque quizá esto requeriría cierta aclaración porque aquello de que "ser desconfiado" acostumbra a estar mal visto socialmente, y algún día tendré que explicar porque se debe ser desconfiado "incluso con uno mismo" (de ahí lo de desconfiar "hasta de nuestra sombra"), y es que debido al modo natural en que trabaja nuestra mente y el modo en como procesa la información es del todo habitual que con gran facilidad nos induzca a error, y por tanto en asuntos de supervivencia siempre se debe imponer el análisis concienzudo en toda situación, más allá del saber y la experiencia previa, para no llevarnos sorpresas desagradables, e incluso mortales, y es que "los que suelen palmar", suelen ser los confiados, y esto es ya del todo demostrable en la actualidad con los actuales conocimientos que tenemos del lógico funcionamiento de nuestra mente por medio de las modernas disciplinas de la Psicología y la Neurociencia.


  Así que habrá que arrojar un poco de luz después de la ardua tarea de investigación que como de costumbre he realizado, porque la conclusión a la que he llegado es que la historia es cierta, sorprendente "e increíble", pero cierta. En una de las citas de la cabecera he citado al doctor Kenneth Kamler. Kenneth Kamler es uno de los doctores de más reconocido prestigio en lo tocante a la especialidad de medicina en situaciones extremas, como doctor se integró en numerosas expediciones extremas en los más diversos entornos, mar, desierto, selva o montaña, habiendo  participado en este último entorno en varias expediciones en el Everest, y siendo en alguna de ellas médico de expedición y escalador para National Geographic, y en otras dos Médico Jefe de Alta Altitud para investigaciones patrocinadas por la NASA sobre respuestas fisiológicas humanas a altitudes extremas.


El equipo de rescate sacando a John Smith a la superficie después de 15 minutos sumergido... (fotograma de la película)

  E
l doctor K. Kamler entre sus muchos casos extremos, contó uno que a mi particularmente me llamó la atención por la similitud que guarda en algunos puntos con el que nos ocupa, el de un sherpa que sufrió una caída atravesando una grieta en el hielo sobe una escalera, y que entre otras cosas se había golpeado  fuertemente la cabeza en la caída además de permanecer con ella congelada entre nieve y hielo durante más de media hora hasta que fue de nuevo rescatado por un equipo de escaladores españoles y nepaleses y llevado al campamento base del Everest a 5300 metros de altura para que él como doctor se hiciera cargo, y donde le aplicó todo el tratamiento que en aquellas condiciones le era posible con los medios allí disponibles, y que no era mucho, llegando a la conclusión de que inevitablemente dadas las lesiones, aquél hombre de nombre Pasang, moriría. Sin embargo muchas horas después, y aunque había visto morir a pacientes mucho más rápido en unidades de cuidados intensivos con un aspecto mucho más saludable, aquél hombre seguía con vida. A su alrededor dentro de la tienda donde estaba tumbado sobre una plataforma de roca que hacía las veces de improvisada mesa, los otros sherpas estaban reunidos orando y así llevaban horas y horas sin cesar con su monótono cántico, y desde los alrededores de las otras tiendas de campaña que rodeaban el campamento, a su vez se oían más cánticos, un coro uniforme e incesante donde otros sherpas velaban, produciendo según palabras del propio doctor K. Kamler en el silecio de la noche "un murmullo cuadrafónico que emanaba de las entrañas  mismas de la montaña". Y no sabía porqué, pero de lo único que estaba seguro es que aunque aquello atentaba contra todo lo que la ciencia como médico le había enseñado, si aquél cántico cesaba, su paciente moriría:
"De eso estaba seguro; tan seguro como se puede estar en una tienda de campaña helada sobe la montaña más alta del mundo, respirando la mitad del aire del que existe a nivel del mar"

John Smith durante su epopeya de supervivencia (foto real).

 Y aunque Pasang no debería haber sobrevivido como tampoco lo debería haber hecho John Smith, también lo hizo. Durante la noche su débil pulso se fortaleció, disminuyó la hinchazón de su cara y abrió los ojos según igualmente nos contó el doctor Kenneth Kamler:
 "Con la luz de la mañana los cánticos cesaron y el conjuro se quebró. Aunque yo tenía la sensación de haber observado la escena desde lejos, había sido testigo de una fuerza sanadora que superaba los límites de la medicina. Los cánticos habían generado una energía en el interior de Pasang, una voluntad de vivir, y eso había invertido su deterioro. Una fuerza espiritual había creado un efecto tangible, un milagro en lenguaje. Mi formación médica debería haberme llevado a explicar su recuperación en términos de impulsos nerviosos y reacciones químicas, pero ante este testimonio indiscutible en lo alto de una montaña del Himalaya, hasta un hombre sin fe cree. No existía ninguna razón médica para que Pasang estuviera vivo. Comprendí entonces que practicar la medicina extrema significaría a veces presenciar fenómenos que jamás entendería, e incluso formar parte de ellos".

Joyce Smith, en todo momento orando y apoyando a su hijo hasta el desfallecimiento por agotamiento... (fotograma de la película).


 Pero volviendo a nuestro caso... "Los médicos nos dijeron que John no iba a vivir toda la noche", dijo Joyce Smith, aunque los latidos de su corazón habían regresado, John solo tenía la función del tronco encefálico y sus niveles de oxígeno en la sangre eran críticos. Pasaron casi 48 horas antes de que John abriera los ojos y los médicos creían que definitivamente tendría daño cerebral permanente. Predijeron inflamación del cerebro, convulsiones e infecciones pulmonares, pero sus predicciones nunca se cumplieron, y esto ocurrió "Justo después de una hora sin absolutamente ningún signo de vida en su cuerpo", dijo el Dr. Kent Sutterer, el médico que estaba trabajando en la sala de emergencias el día que John fue llevado al SSM St. Joseph West Hospital. Es "Una curación completa. Él no tiene ningún ataque. No tiene ningún déficit neurológico, todas las secuelas que esperamos de este tipo de casos. Nada. Es completamente el mismo chico que era antes". El Dr. Sutterer fue quien reconoció a John cuando fue llevado a la sala de emergencias y su hija era compañera en la misma clase de 8º grado de John.

John Smith abandonando el hospital por su propio pie el 4 de febrero, 16 días después de su ahogamiento en el lago (foto real).

 Desde el punto de vista médico el único factor que realmente favoreció a John es que se trataba de un ahogamiento con agua fría, según dijo el Dr. Jeremy Garrett. Dijo que bajar la temperatura corporal puede preservar la función cerebral, pero que "en realidad no debería haber funcionado en el caso de John". Esto se debe a que el agua del lago estaba a solo unos 4 grados centígrados (el motivo de la rotura del hielo del lago es que el agua ya estaba en proceso de descongelación por aquellos días) y la temperatura corporal de John solo bajó hasta 31 grados centígrados, lo que no es una temperatura lo suficientemente fría para proteger adecuadamente el cerebro.




 La película como tal es controvertida y tiene opiniones para todos los gustos, pero en lo que nos ocupa "las opiniones" (informaciones no verificadas de modo fiable) "no me interesan, ni de los unos, ni de los otros", para gustos colores y personalmente aunque podía explicar mucho más no voy a decir por aquí más de lo que ya he comentado y que como claramente se ve está bien fundado y documentado en hechos y datos contrastados, y he preferido centrarme en aquellos puntos más relevantes dejando como de costumbre para quienes quieran ver la película aún muchos detalles interesantes, aunque esa es otra de las razones por la que también he usado el citado caso del Doctor Kenneth Kamler y el sherpa Pasang, y su curación "igualmente milagrosa", y que cuando veáis la película, seguramente comprenderéis...

 Saludos, y que la disfrutéis, porque yo al menos, la he disfrutado, no todos los días se conocen historias tan bien documentadas donde una persona es capaz de sobrevivir contra todo pronóstico más allá de los límites que marcan la ciencia y la medicina.


domingo, 30 de junio de 2019

"EL MOSQUITO" de A. Castro
y su funda artesanal "by" Yannick

"Post dedicado a Dalton Fury, él sabe porqué..."

(Publicado originalmente en el foro TPS).

  
 En ocasiones los artesanos "cuchilleros" también tienen sus "caprichos", frutos de intuiciones, impulsos, y ni se sabe muy bien que otros muchos sentimientos que empujan la creatividad por caminos poco convencionales. Y así, se coció en el horno de Alberto Castro, "El Mosquito", un cuchillo que dificilmente deja indiferente por lo arriesgado de su planteamiento.

 Y sin duda quien mejor que el propio Alberto para explicarnos el porqué de este diseño: "La idea es hacer un utilitario largo pero ligero, que mantenga los dedos por encima de la linea de filo, que a su vez debía ser curvo y permitir cortes muy largos. Otro aspecto importante es que mantuviese una muy buena capacidad de penetración con la punta bastante centrada. En la empuñadura también he querido probar formas nuevas, por lo menos para mi."


 Efectivamente tiene una buena capacidad de penetración y también un buen corte en el que aún con 4 mm de espesor su vaciado convexo se deja notar. El cabo tiene 12 cm y es de micarta de lino. El acero es el conocido al carbono O1, la hoja tiene 15,5 cm. de largo y de ancho 2,5 . Es muy ligero, apenas 200 gramos, con lo que es muy agil en la mano y muy apto como utilitario, se hace muy cómodo su manejo tanto para trabajos de campo como para trabajos de preparación de alimentos, y conforme a ello también para otros menesteres, no en vano es un mosquito... 😉

Venía sin funda, así que hube de poner manos a la obra otra vez a mi amigo Yannick quien como acostumbra realizó un estupendo trabajo que acompaña perfectamente el espíritu del cuchillo 👍

 Pienso que ha quedado un conjunto de cuchillo y funda muy apto para la mayoría de trabajos de campo y suele por tanto, alguna que otra vez, acompañarme en alguna de mis salidas como herramienta principal de trabajo y así lo seguirá siendo siempre que lo vea oportuno puesto que nunca pienso deshacerme de él, es uno de mis cuchillos más apreciados y por él siento un cariño especial, gracias Alberto por esos arrebatos que permiten disfrutar de algo tan diferente y no por ello menos funcional.

 Como mi amigo Joan ya le había hecho unas pruebas exhaustivas, aquí os dejo uno de sus vídeos donde se pueden apreciar sus excelentes capacidades para afrontar también duros trabajos de campo.



 Y por último la foto que ya se había podido ver con el Yukon para que os podáis hacer una mejor idea de su tamaño comparado con un cuchillo de gran tamaño 😄






  Y el enlace a su post... https://psychologysurvival.blogspot.com/2018/02/el-bowie-yukon-de-linder-y-su-funda.html

 Saludos.


martes, 28 de mayo de 2019

BODY AT BRIGHTON ROCK

"Si, es solo un paseo por el bosque, quiero decir
 ¿Qué tan difícil puede ser?"
.- la protagonista, Wendy McHolmes.




  Las películas del género de la supervivencia pueden ser tan dispares debido a sus protagonistas y desarrollo que a veces pueden resultar desconcertantes (sobre todo si vamos con una idea preconcebida), podemos tener personajes "que son unos máquinas" con una preparación física y psicológica a prueba incluso de bombas como el ya mítico John James Rambo (First Blood), y otros que son todo lo contrario y ellos solitos se bastan y sobran para destruirse ellos mismos y a todo aquél que camine a su lado, un claro ejemplo de este último proceder es por ejemplo John Ottway (Liam Neeson) en Infierno blanco (The Grey), una gran cinta con una brillante historia (aunque por lo general he podido ver que  bastante incomprendida) que nos muestra un verdadero modelo de lo que es un nefasto líder incapaz de hacer valoraciones correctas en la situación de supervivencia que en el grupo deben afrontar, y por ello de tomar decisiones sensatas.

La guardabosques Sandra (Miranda Bailey) al comienzo del film, explicando en la reunión previa de seguridad entre otras cosas a sus jóvenes guías del parque "como no convertirse en comida para pumas".
 ¿Y a qué viene esto diréis? Pues viene a que Body at Brighton Rock pertenece a este último tipo de historia y personaje donde ante todo debemos estar atentos a la gran concatenación de despropósitos que comete su protagonista, la en este caso guía de parque de verano, Wendy McHolmes, si bien es cierto que en este caso sus errores de supervivencia son mucho más evidentes y aptos  de detectar por "el gran público" que en el caso de los cometidos por John Ottway en la mencionada Infierno Blanco, mucho más profunda a la par que sutil en ese aspecto.

Nuestra protagonista al comienzo de su jornada de distribución de carteles de avisos...
 Wendy McHolmes además podemos ver que no es precisamente un modelo aconsejable como alumna, y por tanto tampoco nos pilla con demasiada sorpresa que en la tarea finalmente acometida, esté "como pez fuera del agua", su actitud excesivamente despreocupada e intranscendente no es sino un presagio de lo que está por venir cuando decide hacer un favor a una de sus compañeras y hacer la tarea que esta otra tenía encomendada de ir poniendo carteles de aviso con recomendaciones de seguridad para los visitantes del parque adentrándose en su interior por las múltiples sendas, porque para ella al fin y al cabo como responde cuando esta le pregunta si estará bien "Si, es solo un paseo por el bosque, quiero decir ¿Qué tan difícil puede ser?".


Y ya metida en faena...
  Y es en este aspecto donde la historia probablemente guarde más enseñanza  desde el punto de vista de la supervivencia (por aquello de su similitud hoy en día con la vida real), cuando vemos constantemente en los medios de comunicación como miles de senderistas y/o excursionistas tienen problemas todas las temporadas porque en general la idea que subyace en sus cabezas es que al fin y al cabo "Es sólo un paseo por el bosque ¿Tan difícil puede ser?". Sin ir más lejos esta misma semana teníamos otro nuevo e ilustrativo ejemplo, aunque afortunadamente en este caso con final feliz, donde se encontraba con vida en un bosque de Hawái a una excursionista que llevaba 17 días desaparecida.


...poniendo carteles de aviso de posibles peligros.
   Y es por tanto en este mismo sentido donde podemos ver igualmente en el film muchos de los típicos errores cometidos hoy en día por los senderistas, en cuanto a carencias en el aspecto de orientación, descuidos graves con el equipo, o la nefasta costumbre de usar el único teléfono móvil que se lleva en la salida prácticamente para todo, entre otras cosas como cámara de fotos o vídeo, GPS o incluso reproductor de música como hace nuestra protagonista, lo que puede traer en caso de emergencia nefastas consecuencias para nuestra seguridad, como ya expliqué en este post relacionado con este fundamental aspecto smartphones "todoterreno" con walkie talkie.


No, no es una buena idea...
  Con todo, la película no se ciñe a eso exclusivamente, a que veamos a una confiada e inexperta guía paseando por la montaña, en realidad la mayor parte de la película tiene que ver más con el título, porque me imagino que alguno se habrá preguntado a que viene el curioso título, "aquello del cuerpo en la roca". Y es que el auténtico meollo viene cuando en su deambular por el parque nuestra protagonista encuentra un cuerpo, en realidad un cadáver, y de alguien que no parece haya muerto precisamente de forma natural. A partir de este momento el giro del argumento es sustancial hacia el thriller psicológico, pues en lo poco que puede contactar por radio con el centro de control del parque se le da instrucciones de que debe permanecer en la zona de guardia hasta que llegue ayuda por si es un posible caso de homicidio. Y claro, dejar a una guía inexperta a pasar la noche en la montaña con un muerto y un oso no parece buen plan...
Al menos si fue capaz de hacer fuego para pasar la noche, mientras cuidaba el cadáver...

   ¿He dicho un oso? Parece que últimamente en muchas películas de este género siempre tiene que haber "un fiero oso...". Pues si, para complicarlo aún más, en esta también tenemos oso, lo que unido a la noche y que la moza se encuentre sola y junto a un muerto, nos da un cóctel que para nuestra protagonista acaba siendo excesivo y que como podemos ver reflejado en el film, al punto de poner en riesgo su salud mental ante en su caso una carga negativa de estrés que resulta ser para ella claramente excesiva.



  La película desde el punto de vista fílmico es correcta sin más (sin duda no pasará a la historia del cine por memorable en ese aspecto), pero ya sabemos que por aquí nos fijamos más en otras cosas y desde el punto de vista de la supervivencia me ha parecido que tiene sus buenos detalles y es perfectamente recomendable para los aficionados al género por los detalles citados tanto de la actitud y aptitudes correctas que se deberían tener al salir a la montaña y de las que la protagonista carece casi por completo, como así mismo del aspecto psicológico cuando además ya surge un grave contratiempo, aunque esto último ya va más enfocado en este caso a quienes se animen a trabajar en determinadas actividades que pueden estar sujetas a fuertes cargas de estrés y para las que suele ser necesario "algo más que buena voluntad". Y si, cuando hay que tirarle con un espray a un agresivo oso, mejor que no nos falle la puntería... 😉



Saludos.

sábado, 18 de mayo de 2019

CUCHILLO DE COMBATE Y SUPERVIVENCIA
ONTARIO FF6 

"Freedom Fighter Knife"



  El cuchillo FF6 Freedom Fighter de la reconocida marca de U.S.A. Ontario (para quien quiera conocer más detalles sobre la marca nacida en Franklinville en 1914 diríjase a este enlace ONTARIO "Rifleman Knife"), más allá de su llamativo y rimbombante sobrenombre que le ha puesto el fabricante, es un cuchillo de supervivencia en toda regla aunque orientado por sus características y como su apodo indica al ámbito marcial, y dentro de este ámbito cuenta con un diseño enfocado principalmente al combate, siendo en este aspecto donde como veremos destacan sin duda algunas de sus principales virtudes. 


 Entre ellas por ejemplo tenemos un mango de Kraton con un buen aislamiento térmico y buen agarre para evitar que sea incómodo asirlo con bajas temperaturas o se nos escape fácilmente en condiciones de humedad...


Pomo y guarda en acero...
 Y por cuyo interior corre una espiga completa acabada en un pomo de acero idóneo para golpear...



 Guarda como vemos clásica en cruz de acero, y un espesor  de hoja contenido que ni tan siquiera llega a los 5 milímetros (4,8)...



 Y un ancho de hoja igualmente contenido de 3,5 cm., una buena longitud de hoja de 8 pulgadas (20 cm.), de vaciado plano, estilo bowie y... ¡Con contrafilo afilado!


Una hoja generosa y con  un gran diseño para una penetración soberbia.
 En acero clásico al carbono 1095 para un peso total de tan sólo 380 gramos y perfectamente balanceado cuando lo tenemos en la mano (pesa lo mismo de la guarda hacia adelante, que hacia atrás).



 
Es decir, pese a ser un cuchillo relativamente grande, tiene una destacada penetración y es muy ligero "para que vuele en la mano", ese es su fuerte. Pero dicho eso, y precisamente por eso (aún siendo en un acero notable en tenacidad como lo es el 1095), no es una herramienta que por su diseño recomendaría para soportar "un maltrato demasiado exigente", hay que tener claro cual es su enfoque y como digo es ante todo un buen y equilibrado cuchillo de combate, como denota el hecho poco común de que venga con contrafilo afilado, y no el tan frecuentemente visto en la mayoría de diseños de nuestros días, falso. Aspecto que por ejemplo penalizaría en extremo la tan de moda hoy en día práctica del "batoning" puesto que destrozaría fácilmente el bastón de madera que usemos al golpearlo en la zona delantera, ni de lejos es la herramienta idónea para eso, aunque hoy en día está muy extendido el erróneo concepto de que todo buen cuchillo de supervivencia para serlo, debe necesariamente entre sus virtudes destacar en esa labor.



 Pero esto siempre es relativo "y depende de a qué halla que sobrevivir", muchos de los considerados hoy en día "ideales cuchillos de supervivencia", en determinados supuestos serían unos muy poco recomendables cuchillos de supervivencia, porque que se sepa y por muy buenos que sean esos cuchillos principalmente para hacer "batoning", los árboles hasta ahora no han atacado a nadie...


No, como podemos ver no es un falso contrafilo...


  Y ni que decir tendría que por ello no es ilegal, es tan legal como lo son los grandes cuchillos de remate de doble filo y en general muchísimo más largos, al igual que estos está muy por encima de los 11 cm. y doble filo requeridos para ser incluido por nuestro reglamento dentro de las armas prohibidas como puñal(1), por más que tenga una buena parte de la hoja con doble filo.


 En cuanto 
a la funda es muy ligera y como vemos es híbrida en cordura y cuero, siendo en cordura la parte delantera y una de las cintas con corchete de amarre...


 El amarre y ajuste son perfectos quedando sujeto dentro de la funda de modo impecable careciendo por completo de ningún tipo de holgura, una funda sencilla y sin florituras, pero muy funcional, con medidas aptas para cinturones anchos de tipo ceñidor y como podemos ver con anilla y cordón en la zona inferior para sujetarlo a la pierna...

  




 Y por último para mejor referencia de su tamaño en la siguiente foto lo podemos ver comparado con el mediano de los STKK... 




 Y a ambos con la navaja Code 4.



Saludos.


  1. http://www.guardiacivil.es/es/servicios/armasyexplosivo/controldearmas/clasifica_armas/armas_prohibidas/index.html

domingo, 21 de abril de 2019

ARTIC

"Precisa, honesta e implacable"
.- Oliver Jones: The New York Observer

"Una de las mejores películas sobre un hombre aislado en la naturaleza salvaje"
 .-David Ehrlich: IndieWire



 Ciertamente decir de Artic, como vemos se está diciendo, que es una de las mejores películas del género de supervivencia que se ha hecho a día de hoy, en lo tocante a que un hombre aislado en la naturaleza salvaje deba sobrevivir, es mucho decir, así que vamos a ello...


"En el Ártico, la temperatura puede bajar hasta -70° C. En este desierto helado y hostil alejado de todo, un hombre lucha por sobrevivir. A su alrededor, la inmensidad blanca, y los restos de un avión que le ha servido de refugio, vestigio de un accidente ya muy lejano. Con el tiempo, ha aprendido a luchar contra el frío y las tormentas, a cuidarse de los osos polares y a buscar comida". (FILMAFFINITY)

Si nos fijamos, veremos que de esas enormes letras de SOS excavadas en la nieve,
 sale un hombre caminando...

 El argumento de Artic es simple, se centra exclusivamente en que un hombre ha sobrevivido a un accidente de avión en el ártico y tratará de sobrevivir hasta ser rescatado. Y ahí probablemente se encuentre su gran fortaleza como película del género, y hasta cierto punto también su debilidad... Y me explico, porque lo que ocurre es que en Artic el relato de la historia simplemente se olvida de todo lo demás, a diferencia de lo acostumbrado en la mayoría de películas del género, no hay ni un sólo "flashback" (analepsis o escena retrospectiva), o sea que no sabemos ni como ha llegado allí, ni que pasado tiene, ni si le espera alguien, ni... etc. 


 Veremos siempre a su protagonista centrado en su rutina diaria para intentar sobrevivir mientras confía en ser rescatado, por ejemplo revisando las líneas de pesca para ver si hay comida, estudiando un mapa de la zona buscando posibles rutas de salida, desplazándose metódicamente con una radiobaliza a dinamo para pedir socorro, o procurando evitar un desagradable encuentro con un oso polar, el único, pero sin duda temible y gran depredador que habita en ese inhóspito entorno sobre la nieve.


Dándole a la manivela para pedir socorro, con la radiobaliza...
 Así es al menos hasta que se produce un punto de inflexión en su habitual rutina con la aparición de un helicóptero de rescate, que resulta no lo puede rescatar, y que trastoca toda su idea previa al además encontrarse con que tiene que atender a una joven mujer muy gravemente herida y que prácticamente está siempre inconsciente. A consecuencia de este acontecimiento y de la nueva situación surge en él la ya inevitable necesidad de abandonar el lugar y de intentar llegar a una estación ártica que a no muchos días aparece señalada en el mapa. 


Atendiendo a la mujer herida...

  Ve
mos entonces a nuestro protagonista ante uno de esos decisivos momentos en este tipo de situaciones de supervivencia donde se plantea el dilema de si permanecer en la zona del accidente hasta ser rescatados, o intentar salir por nuestros propios medios, lo que suele ser igualmente una tarea muy exigente y cargada de incertidumbre. Y si, ya sabemos que la recomendación suele ser permanecer en el lugar del accidente hasta ser rescatados, pero no seré yo quien ciegamente recomiende esa opción, porque además de que cada situación de supervivencia debe ser analizada en sus propias y concretas características, el estudio de numerosos y diversos casos históricos nos enseña que en algunos de estos casos quienes han sobrevivido fueron quienes se marcharon y abandonaron el lugar, porque para quienes se quedaron en el lugar del accidente o el rescate ni tan siquiera nunca llegó, o no llegó a tiempo para rescatarlos y ya habían fallecido, que para el caso es lo mismo. 


Abandonando el lugar del accidente y cargando en el trineo con la mujer herida.

 Uno de esos conocidos y tremendos casos es el del accidente igualmente de avión del Vuelo 508 de Lansa (Perú), ocurrido el 24 de diciembre de 1971, en que el único superviviente, fue la a raíz de aquello famosísima, Juliane Kopcke. Posteriormente una vez sobrevivió a su viaje por la selva, y siguiendo sus indicaciones, se dio con los restos del avión, el cual tenía la parte delantera casi intacta, y se pudo comprobar que si bien al accidente habían sobrevivido 13 pasajeros más, todos ellos posteriormente fallecieron. Pero además en el caso de nuestro protagonista, ahí no acaba todo, porque como decimos, no sólo se tenía que ocupar de él, y ahí está otro de los grandes aciertos de la película, el segundo y tremendo dilema que nos plantea...


 Mal tiempo, débiles, hambrientos, congelados... ¿Y arrastrando a otra persona moribunda?

  Cuando se trata de sobrevivir es muy frecuente que los valores humanos, aquello "que de verdad nos hace humanos" y se supone nos aleja del bestialismo, desaparezcan. Si, lo sé, son tan bonitas y conmovedoras esas frases del tipo: "Jamás te abandonaré, antes moriré a tu lado". Pero igualmente el estudio de la supervivencia y de la realidad en numerosos casos nos indica que este aspecto está pintado no sólo de blancos, sino de grises y negros... Y a partir de aquí la película nos enfrenta constante y sutilmente casi hasta el final con este segundo dilema, añadiendo "una nueva incomodidad psicológica" a la ya de por si incómoda situación... Y pueden surgir fácilmente las preguntas sin ni tan siquiera pronunciarlas "¿Arrastrar en estas condiciones a una persona moribunda que lastra mis propias posibilidades de supervivencia? ¿Merece la pena el esfuerzo? ¿Y si luego morimos los dos pudiendo haberme salvo yo? ¿Mejor la dejo? ¿Si, no?". Y la respuesta correcta es... Pues no sé, lo siento, yo no tengo "las respuestas correctas" para todo...

Pues si, hay que pasar por ahí arrastrando un trineo con otra persona... ¿La dejaremos? ¿Si, no?

  O sea, que si, que la veáis porque si que es una gran película sobre supervivencia, si bien ciertamente cruda y directa y sin adornos, donde además de ver en el aspecto técnico como el principal protagonista trata de sobrevivir, y pese a que no tiene escenas retrospectivas (que bien empleadas suelen aportar, y mucho) ni apenas diálogos, como vemos si tiene mucho más de que poder conversar... Su director es el músico y cineasta brasileño Joe Penna, que se estrena aquí a lo grande con Artic como su primer largometraje, y el actor que le da vida con una gran interpretación al protagonista, no es otro que el ya reconocido actor danés Mads Mikkelsen(1) y se estrenó en los cines el 1 de febrero de 2019. ¡Qué la disfrutéis!




Saludos.