lunes, 7 de noviembre de 2016

ZBIGNIEW RELIGA, "el hombre que desafió a los Dioses"

ZBIGNIEW RELIGA, "el hombre que desafió a los Dioses"





 La supervivencia humana tiene muchas caras, y para aquellos que se animan a contemplarlas todas, esta sorprendente historia donde se nos cuenta la intensa y en cierto modo alocada  vida de uno de los cirujanos más obsesivos con su trabajo de todo los tiempos, estoy convencido de que no les dejará indiferentes. “Dioses”, nos cuenta los momentos más cruciales de la vida del famoso cirujano polaco Dr. Zbigniew Religa, aquellos en que tuvo que enfrentarse a todos los convencionalismos tanto religiosos como ideológicos imperantes en aquella época en su país, para conseguir instaurar el primer programa de trasplantes cardíacos, y  del que acabarían surgiendo los primeros trasplantes de corazón con éxito en Polonia, además de nuevas técnicas y adelantos en tan complicada especialidad.

Y es que por aquella época, década de los ochenta, Polonia era un país aún bajo una gran influencia comunista (hasta 1989 el período de dominio comunista soviético fue constante tras el fin de la Segunda Guerra Mundial) y religiosa (Karol Józef Wojtyła se convirtió en el primer papa de origen polaco de la historia en el año 1978 como Juan Pablo II hasta su muerte en el 2005), lo que planteaba numerosos obstáculos tanto de tipo político, como éticos y morales. Pero el Dr. Religa haciendo gala de una tenaz voluntad que le granjeó no pocos problemas a nivel personal, logró sacar el reto adelante de poder salvar de ese modo unas vidas que de otro modo no hubieran tenido ya ninguna otra posibilidad (a día de hoy la clínica fundada por el Dr. Zbigniew Religa ha realizado con éxito más de 1000 trasplantes).



religa
Una de las más famosas fotos de la historia de la medicina, tomada en 1987 por el fotógrafo estadounidense, James Stanfield, fue premiada por National Geographic como la mejor de ese año. En ella vemos al cirujano que no quita ojo de las constantes vitales del a su lado recién trasplantado y uno de sus ayudantes durmiendo tirado en un rincón después de 23 horas de intervención.
 Por otra parte la personalidad del doctor se nos muestra tal como fue,  muy compleja, no deja de ser un contrasentido ver a una persona tan comprometida con salvar vidas, con la suya casi de forma permanente sometida a un estrés tan intenso y constante, y debido a ello emborrachándose no pocas veces y con un cigarrillo siempre en la boca (murió de cáncer de pulmón a la edad de 70 años en el 2009), algo que he observado no pocas ves ocurre en otras personas que se entregan de forma apasionada y desinteresada a la causa de ayudar a sus semejantes (sería un aspecto que merecería un completo estudio). Al respecto, el director de la cinta, Lukasz Palkowski, que forma parte de una nueva generación de destacados directores polacos, decía en una entrevista:

 “Para mucha gente, se trata de un personaje controvertido, destinatario de opiniones exaltadas en ambos sentidos. Es así como lo mostramos en la película, como un héroe comprometido con una meta estrictamente definida, con independencia del precio que tuviera que pagar por ella. Yo diría que cualquier rebelde es un visionario con tintes de locura”.


Un intenso momento de la película en que el Dr. Zbigniew Religa sufre una de sus crisis emocionales después de perder a una paciente ante la imposibilidad de que en aquel momento no se le permitiera aún realizar trasplantes de corazón

 Y la película, como tal en el aspecto cinéfilo pienso que también es destacable, una estupenda ambientación que nos hace revivir la Polonia de aquellos años, un estupendo reparto con un convincente Tomasz Kot en el papel del protagonista, y unas situaciones bien resueltas y con un ritmo correcto, o sea, que no sólo veremos una buena cinta histórica con contenido y para reflexionar, sino además buen cine, altamente recomendable en ambos aspectos, no me sorprende que haya sido ampliamente galardonada en su propio país.

Saludos. 

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