sábado, 18 de mayo de 2019

CUCHILLO DE COMBATE Y SUPERVIVENCIA
ONTARIO FF6 

"Freedom Fighter Knife"



  El cuchillo FF6 Freedom Fighter de la reconocida marca de U.S.A. Ontario (para quien quiera conocer más detalles sobre la marca nacida en Franklinville en 1914 diríjase a este enlace ONTARIO "Rifleman Knife"), más allá de su llamativo y rimbombante sobrenombre que le ha puesto el fabricante, es un cuchillo de supervivencia en toda regla aunque orientado por sus características y como su apodo indica al ámbito marcial, y dentro de este ámbito cuenta con un diseño enfocado principalmente al combate, siendo en este aspecto donde como veremos destacan sin duda algunas de sus principales virtudes. 


 Entre ellas por ejemplo tenemos un mango de Kraton con un buen aislamiento térmico y buen agarre para evitar que sea incómodo asirlo con bajas temperaturas o se nos escape fácilmente en condiciones de humedad...


Pomo y guarda en acero...
 Y por cuyo interior corre una espiga completa acabada en un pomo de acero idóneo para golpear...



 Guarda como vemos clásica en cruz de acero, y un espesor  de hoja contenido que ni tan siquiera llega a los 5 milímetros (4,8)...



 Y un ancho de hoja igualmente contenido de 3,5 cm., una buena longitud de hoja de 8 pulgadas (20 cm.), de vaciado plano, estilo bowie y... ¡Con contrafilo afilado!


Una hoja generosa y con  un gran diseño para una penetración soberbia.
 En acero clásico al carbono 1095 para un peso total de tan sólo 380 gramos y perfectamente balanceado cuando lo tenemos en la mano (pesa lo mismo de la guarda hacia adelante, que hacia atrás).



 
Es decir, pese a ser un cuchillo relativamente grande, tiene una destacada penetración y es muy ligero "para que vuele en la mano", ese es su fuerte. Pero dicho eso, y precisamente por eso (aún siendo en un acero notable en tenacidad como lo es el 1095), no es una herramienta que por su diseño recomendaría para soportar "un maltrato demasiado exigente", hay que tener claro cual es su enfoque y como digo es ante todo un buen y equilibrado cuchillo de combate, como denota el hecho poco común de que venga con contrafilo afilado, y no el tan frecuentemente visto en la mayoría de diseños de nuestros días, falso. Aspecto que por ejemplo penalizaría en extremo la tan de moda hoy en día práctica del "batoning" puesto que destrozaría fácilmente el bastón de madera que usemos al golpearlo en la zona delantera, ni de lejos es la herramienta idónea para eso, aunque hoy en día está muy extendido el erróneo concepto de que todo buen cuchillo de supervivencia para serlo, debe necesariamente entre sus virtudes destacar en esa labor.



 Pero esto siempre es relativo "y depende de a qué halla que sobrevivir", muchos de los considerados hoy en día "ideales cuchillos de supervivencia", en determinados supuestos serían unos muy poco recomendables cuchillos de supervivencia, porque que se sepa y por muy buenos que sean esos cuchillos principalmente para hacer "batoning", los árboles hasta ahora no han atacado a nadie...


No, como podemos ver no es un falso contrafilo...


  Y ni que decir tendría que por ello no es ilegal, es tan legal como lo son los grandes cuchillos de remate de doble filo y en general muchísimo más largos, al igual que estos está muy por encima de los 11 cm. y doble filo requeridos para ser incluido por nuestro reglamento dentro de las armas prohibidas como puñal(1), por más que tenga una buena parte de la hoja con doble filo.


 En cuanto 
a la funda es muy ligera y como vemos es híbrida en cordura y cuero, siendo en cordura la parte delantera y una de las cintas con corchete de amarre...


 El amarre y ajuste son perfectos quedando sujeto dentro de la funda de modo impecable careciendo por completo de ningún tipo de holgura, una funda sencilla y sin florituras, pero muy funcional, con medidas aptas para cinturones anchos de tipo ceñidor y como podemos ver con anilla y cordón en la zona inferior para sujetarlo a la pierna...

  




 Y por último para mejor referencia de su tamaño en la siguiente foto lo podemos ver comparado con el mediano de los STKK... 




 Y a ambos con la navaja Code 4.



Saludos.


  1. http://www.guardiacivil.es/es/servicios/armasyexplosivo/controldearmas/clasifica_armas/armas_prohibidas/index.html

domingo, 21 de abril de 2019

ARTIC

"Precisa, honesta e implacable"
.- Oliver Jones: The New York Observer

"Una de las mejores películas sobre un hombre aislado en la naturaleza salvaje"
 .-David Ehrlich: IndieWire



 Ciertamente decir de Artic, como vemos se está diciendo, que es una de las mejores películas del género de supervivencia que se ha hecho a día de hoy, en lo tocante a que un hombre aislado en la naturaleza salvaje deba sobrevivir, es mucho decir, así que vamos a ello...


"En el Ártico, la temperatura puede bajar hasta -70° C. En este desierto helado y hostil alejado de todo, un hombre lucha por sobrevivir. A su alrededor, la inmensidad blanca, y los restos de un avión que le ha servido de refugio, vestigio de un accidente ya muy lejano. Con el tiempo, ha aprendido a luchar contra el frío y las tormentas, a cuidarse de los osos polares y a buscar comida". (FILMAFFINITY)

Si nos fijamos, veremos que de esas enormes letras de SOS excavadas en la nieve,
 sale un hombre caminando...

 El argumento de Artic es simple, se centra exclusivamente en que un hombre ha sobrevivido a un accidente de avión en el ártico y tratará de sobrevivir hasta ser rescatado. Y ahí probablemente se encuentre su gran fortaleza como película del género, y hasta cierto punto también su debilidad... Y me explico, porque lo que ocurre es que en Artic el relato de la historia simplemente se olvida de todo lo demás, a diferencia de lo acostumbrado en la mayoría de películas del género, no hay ni un sólo "flashback" (analepsis o escena retrospectiva), o sea que no sabemos ni como ha llegado allí, ni que pasado tiene, ni si le espera alguien, ni... etc. 


 Veremos siempre a su protagonista centrado en su rutina diaria para intentar sobrevivir mientras confía en ser rescatado, por ejemplo revisando las líneas de pesca para ver si hay comida, estudiando un mapa de la zona buscando posibles rutas de salida, desplazándose metódicamente con una radiobaliza a dinamo para pedir socorro, o procurando evitar un desagradable encuentro con un oso polar, el único, pero sin duda temible y gran depredador que habita en ese inhóspito entorno sobre la nieve.


Dándole a la manivela para pedir socorro, con la radiobaliza...
 Así es al menos hasta que se produce un punto de inflexión en su habitual rutina con la aparición de un helicóptero de rescate, que resulta no lo puede rescatar, y que trastoca toda su idea previa al además encontrarse con que tiene que atender a una joven mujer muy gravemente herida y que prácticamente está siempre inconsciente. A consecuencia de este acontecimiento y de la nueva situación surge en él la ya inevitable necesidad de abandonar el lugar y de intentar llegar a una estación ártica que a no muchos días aparece señalada en el mapa. 


Atendiendo a la mujer herida...

  Ve
mos entonces a nuestro protagonista ante uno de esos decisivos momentos en este tipo de situaciones de supervivencia donde se plantea el dilema de si permanecer en la zona del accidente hasta ser rescatados, o intentar salir por nuestros propios medios, lo que suele ser igualmente una tarea muy exigente y cargada de incertidumbre. Y si, ya sabemos que la recomendación suele ser permanecer en el lugar del accidente hasta ser rescatados, pero no seré yo quien ciegamente recomiende esa opción, porque además de que cada situación de supervivencia debe ser analizada en sus propias y concretas características, el estudio de numerosos y diversos casos históricos nos enseña que en algunos de estos casos quienes han sobrevivido fueron quienes se marcharon y abandonaron el lugar, porque para quienes se quedaron en el lugar del accidente o el rescate ni tan siquiera nunca llegó, o no llegó a tiempo para rescatarlos y ya habían fallecido, que para el caso es lo mismo. 


Abandonando el lugar del accidente y cargando en el trineo con la mujer herida.

 Uno de esos conocidos y tremendos casos es el del accidente igualmente de avión del Vuelo 508 de Lansa (Perú), ocurrido el 24 de diciembre de 1971, en que el único superviviente, fue la a raíz de aquello famosísima, Juliane Kopcke. Posteriormente una vez sobrevivió a su viaje por la selva, y siguiendo sus indicaciones, se dio con los restos del avión, el cual tenía la parte delantera casi intacta, y se pudo comprobar que si bien al accidente habían sobrevivido 13 pasajeros más, todos ellos posteriormente fallecieron. Pero además en el caso de nuestro protagonista, ahí no acaba todo, porque como decimos, no sólo se tenía que ocupar de él, y ahí está otro de los grandes aciertos de la película, el segundo y tremendo dilema que nos plantea...


 Mal tiempo, débiles, hambrientos, congelados... ¿Y arrastrando a otra persona moribunda?

  Cuando se trata de sobrevivir es muy frecuente que los valores humanos, aquello "que de verdad nos hace humanos" y se supone nos aleja del bestialismo, desaparezcan. Si, lo sé, son tan bonitas y conmovedoras esas frases del tipo: "Jamás te abandonaré, antes moriré a tu lado". Pero igualmente el estudio de la supervivencia y de la realidad en numerosos casos nos indica que este aspecto está pintado no sólo de blancos, sino de grises y negros... Y a partir de aquí la película nos enfrenta constante y sutilmente casi hasta el final con este segundo dilema, añadiendo "una nueva incomodidad psicológica" a la ya de por si incómoda situación... Y pueden surgir fácilmente las preguntas sin ni tan siquiera pronunciarlas "¿Arrastrar en estas condiciones a una persona moribunda que lastra mis propias posibilidades de supervivencia? ¿Merece la pena el esfuerzo? ¿Y si luego morimos los dos pudiendo haberme salvo yo? ¿Mejor la dejo? ¿Si, no?". Y la respuesta correcta es... Pues no sé, lo siento, yo no tengo "las respuestas correctas" para todo...

Pues si, hay que pasar por ahí arrastrando un trineo con otra persona... ¿La dejaremos? ¿Si, no?

  O sea, que si, que la veáis porque si que es una gran película sobre supervivencia, si bien ciertamente cruda y directa y sin adornos, donde además de ver en el aspecto técnico como el principal protagonista trata de sobrevivir, y pese a que no tiene escenas retrospectivas (que bien empleadas suelen aportar, y mucho) ni apenas diálogos, como vemos si tiene mucho más de que poder conversar... Su director es el músico y cineasta brasileño Joe Penna, que se estrena aquí a lo grande con Artic como su primer largometraje, y el actor que le da vida con una gran interpretación al protagonista, no es otro que el ya reconocido actor danés Mads Mikkelsen(1) y se estrenó en los cines el 1 de febrero de 2019. ¡Qué la disfrutéis!




Saludos.



domingo, 31 de marzo de 2019

CUCHILLO KA-BAR JAROSZ CHOPPA

"Una eficaz herramienta para superviencia y bushcraft"



  En nuestro país (España) los cuchillos de gran tamaño no son frecuentes entre los aficionados "a los fierros", la supervivencia o el bushcraft, habitualmente los cuchillos que más acostumbramos a ver en manos de los usuarios en estas actividades son aquellos de tamaño muy contenido y que no exceden los 11 cm. de hoja. El caso es que el que no suelan superar esta medida concreta no obedece en la gran mayoría de las ocasiones sólo a criterios estrictamente funcionales y de eficacia (como debería ser, no creo que nadie pueda cuestionar que debemos escoger las herramientas más apropiadas a la tarea que se prevé acometer). Ocurre que en nuestra normativa el reglamento de armas prohíbe el porte (que no necesariamente el coleccionismo sujeto a determinados condicionamientos) de navajas de más de 11 cm. de hoja.


Diseño del artesano Jesse Jarosz

Y fabricado por KA-BAR.

 Y esto ha llevado en el acervo popular a la inexacta creencia que llega incluso al extremo (lo he visto comentar en numerosas ocasiones en grupos y foros, e incluso en alguna revista especializada) de creer que también los cuchillos que soprepasan esa medida "están fuera de la ley", lo que no es así en nuestra legislación (
al menos hasta ahora). Y en ese aspecto, en cuanto a su longitud, de hecho ninguna normativa ni el específico reglamento de armas contemplan ninguna limitación de longitud por exceso para los cuchillos, es más, la única limitación que este contempla curiosamente es por todo lo contrario, por defecto, como es el caso de los puñales(1) que están prohibidos cuando precisamente tienen menos de 11 cm. de longitud.


En su funda.

 
Cierto es que en términos extrictamente legales ahí no acaba todo, y todavía nos quedaría contemplar el aspecto del transporte y el ámbito de aplicación de las mismas, aspecto que además de en el citado reglamento está complementado normativamente con la popularmente conocida como Ley de Seguridad Ciudadana ( Ley Orgánica 4/2015, en adelante LSC). Pero como digo esta ya no se ocupa de decirnos que armas están o no prohibidas como hace el reglamento y se ciñe  al porte y al uso que a estas les damos, es decir, que con la ley en la mano en lo que nos concierne y en el monte, no es más legal portar un cuchillo de 9 cm. de hoja, que uno de 30 cm. siempre y cuando lo usemos dentro de los parámetros por esta contemplados y en actividades deportivas acordes, porque la LSC no hace mención alguna a la longitud que estos deben tener para que sea adecuado o no su porte, y se ciñe a las maneras y ámbito de actividad en que estos se portan, al igual que por ejemplo hace con las navajas o armas de fuego.


Y fuera de ella.
  Es decir, en la práctica por el modo que se ha legislado ha devenido en un asunto muy complejo y que ha llevado a un sin fin de malos entendidos e interpretaciones, incluso como decía en muchos casos absurdas y totalmente arbitrarias y fuera de lugar, tanto por parte de los usuarios como de las autoridades, y eso partiendo del hecho de que el artículo 106 del Reglamento de Armas(2) se determina así mismo que la adquisición y tenencia de armas de la categoría 5ª.1 (cuchillos en general) es libre para personas mayores de edad. Pero de todo esto me ocuparé con más detalle en otro trabajo, ahora vamos ya con el protagonista que hoy nos ocupa, el Ka-bar Jarosz Choppa, una vez aclarado este punto "que visto lo visto" me parecía conveniente, en cuanto a que en el monte en las actividades deportivas pertinentes es tan legal con su tamaño, como uno de nueve centímetros, o menos. Así como en las navajas si está reglado ese aspecto, en el caso de los cuchillos no es el tamaño "lo que hace que sean o no legales".


 
Y es que el Ka-bar Jarosz Choppa tiene una longitud de hoja de 25 cm., un cabo de 13, 1, y por tanto una longitud total de 38, 1 cm., es ciertamente un cuchillo de gran tamaño, aunque eso no necesariamente quiera decir "masivo". Y no es masivo porque esconde en su diseño algunas importantes características para que no lo sea, de hecho para su longitud y aún siendo como veremos "enterizo" (full tang), pesa tan sólo 454 gramos. (612 con funda), con lo que estamos ante una herramienta proporcionalmente para su tamaño, bastante contenida.


 La hoja como vemos lleva vaciado plano, pero no hasta el lomo y con bisel secundario para el filo (sabre grind), es de acero al carbono 1095 Cro-Van, un acero mejorado con respecto al más simple 1095 convencional en cuanto a dureza y resistencia al desgaste (a los componentes del 1095 convencional, carbono, manganeso, fósforo y azufre, por lo visto se añaden vanadio, molibdeno, níquel, cromo y silicio), tiene un ancho de 4, 3 mm y un espesor de 5 mm.



  
 Estas son dos de las características principales a que aludía hacen que no sea masivo, pero otra no menos importante es que su cabo tiene el mismo espesor y un ancho aún más contenido.



 Tal es así que puede dar la impresión a primera vista "de pequeño" en comparación con lo que podemos ver en otros cuchillo de gran tamaño, pero al menos para mi en la mano, no lo es, aunque ya sabemos que este es un aspecto bastante subjetivo porque no todos tenemos las manos del mismo tamaño y... 


  
 Está fabricado en un poliamida de Nylon llamado Ultramid desarrollado por BASF Corporation, en teoría material muy apreciado en casi todos los campos de la ingeniería como aislante eléctrico de alta calidad, y en muchas aplicaciones especiales por su alta resistencia mecánica, rigidez y estabilidad térmica, además de una buena resistencia al impacto incluso a bajas temperaturas, el tiempo lo dirá... 



 El diseño con su gran dactilera adelantada (de las más grandes y generosas que he visto en un cuchillo), hace que el agarre adelantado sea muy cómodo, a lo que colabora también el que el centro de gravedad esté sobre esa zona, con lo que tenemos un cuchillo que pese a su tamaño es muy apropiado para tareas donde se requiera un mayor control y precisión de las que habitualmente realizaríamos con cuchillos más pequeños, así mismo este cierto desequilibrio hacía delante ayuda a que sea un estupendo macheteador, siendo este uno de los aspectos funcionales en los que más destaca esta herramienta, y penalizándolo ligeramente en otros como la esgrima (no, este no es un Operator de STKK).




 La funda es de cordura protegida con subfunda interior plástica para evitar cortes de la hoja, con una construcción de gran calidad y muy ligera, es de tipo MOLLE y permite por tanto múltiples anclajes a muy diverso equipo que soporte dicho estándar, como pueden ser chalecos o mochilas, además de cinturones, aunque en la zona superior trae un sistema de sujeción convencional por velcro y corchete con suelta rápida para cintos entorno a los 5 cm. de máximo de ancho. EL cuchillo queda bien sujeto en su interior aunque tiene una muy ligera holgura en la zona de la hoja, que en principio por lo que he podido apreciar no parece pueda suponer un molesto traqueteo en orden de marcha, teniendo así mismo la posibilidad de atarlo a la pierna con el gran ojal que trae en su parte inferior, aspecto que acostumbra a ser necesario en cuchillos de gran tamaño.


El Trail Master de Cold Steel pudiéramos pensar que es más ligero, pero no, es ligeramente más pesado, es un diseño diferente...


Y con el Operator STKK, un modelo mucho más "fighter" que él Jarosz Choppa, y que la mayoría...

 En definitiva es una herramienta sobria y robusta, muy equilibrada en funciones para diversas tareas especializadas en las que resultará ser muy superior a los tan frecuentemente vistos pequeños cuchillos, como abrirnos camino en un paso cerrado por vegetación, así  como capaz de acometer tareas pesadas de tala como por ejemplo en la rápida preparación de un refugio o acopio de madera para fuego en aspectos de supervivencia (si prescindimos de hacha por conveniencia o por necesidad), a la par que puede perfectamente resultar razonablemente eficaz y cómodo en otras tareas más sencillas de talla de madera como por ejemplo la preparación de trampas, o incluso de alimentos, entre otras... Algo que por lo ya previamente comentado al principio del artículo, muchos usuarios por estos lares, en muchas ocasiones ni se lo plantearán con este tipo de herramientas multifuncionales...




Saludos.


  1. http://www.guardiacivil.es/es/servicios/armasyexplosivo/controldearmas/clasifica_armas/armas_prohibidas/index.html
  2. Reglamento de Armas (Real Decreto 137/1993).


lunes, 11 de marzo de 2019

BAJO CERO: MILAGRO EN LA MONTAÑA

"Cualquier persona puede influir en su propia supervivencia. El problema estriba en que el individuo no cree que una cosa así, catastrófica, pueda pasarle a él".- Amanda Ripley(1)

"Este no es lugar para un humano, estaba caminando
    entre las sombras del valle de la muerte".-Eric Lemarque



 El snowboard o snowboarding en general está considerado un deporte extremo de invierno, y esto es así porque son muchos los peligros que acechan en cuestiones relacionadas con la supervivencia a sus practicantes. Aunque curiosamente aún a día de hoy este aspecto se sigue "ignorando u obviando" por un gran número de sus practicantes con demasiada facilidad y parecería que eso de subirse a una tabla e internarse en montañas nevadas como divertimento no suponga para ellos nada que requiera especial preocupación más allá del buen estado de la nieve para deslizarse sobre ella velozmente... Pero el detalle que en modo alguno se debe obviar es que cuando hablamos de modalidades tan en auge entre los aficionados como el "freeride" o fuera de pista (al igual que por supuesto el esquí de montaña), el snowboarding requiere de un enfoque y tratamiento nada convencional, sobre manera si es en la especialidad de "backcountry", es decir, aquella que se realiza en áreas no próximas a un centro de esquí, donde entre otras cosas como "el no dejarse los piños" contra un peñasco o un árbol "que se cruce en el camino" (sobran los ejemplos como podemos ver en el enlace), las posibilidades de ser sorprendidos por aludes o inclemencias del tiempo que nos puedan poner en situaciones muy comprometidas, aumentan considerablemente. Y como además veremos dada su localización ya en buena medida distante, con el agravante de poder encontrarnos sin la posibilidad de un pronto auxilio o rescate.


Si, los chicos del freeride se divierten bajando por sitios así como vemos hace nuestro protagonista...
 (fotograma de la película).

 La película hoy reseñada nos cuenta como 
Eric Lemarque, ex jugador de hockey olímpico de 34 años, cogió su tabla de snowboard allá por el 6 de febrero de 2004 y se fue solo a buscar diversión a la zona de esquí de Mammoth Mountain, una gran estación de esquí sita en el oeste de los Estados Unidos, en California, a lo largo del lado este de la cordillera de Sierra Nevada en el Bosque Nacional Inyo. Tiene una altitud máxima de 3,371 m. y un desnivel de 940 m., siendo un destino muy popular y frecuentado principalmente por esquiadores y practicantes de snowboard del sur de California dada su larga temporada de nieve. Y como había hecho ya otras tantas veces en ocasiones anteriores, fue realizando algunos descensos por las pistas convencionales sin mayor novedad, hasta ese momento clave entorno a las 15:30 que viendo que se aproximaba una previamente anunciada tormenta, decide antes de retirarse aprovechar y hacer un último descenso bajando una pista, la Dragon's Back, por la que nunca anteriormente había descendido. Ya se sabe, Eric Lemarque, hizo aquello de "pararse, tomar aire, pensar, actuar y... meter la pata" (momento que vemos en el film en la imagen a continuación), algo por otra parte dicho sea de paso, del todo frecuente, y sobre en lo que en su momento entraré a fondo para explicar el porqué ese tipo de "soluciones universales" que como vemos por el anterior enlace se supone son la panacea en todo tipo de situación de supervivencia, son una recomendación muy errónea a la hora de tomar decisiones que afectan a la supervivencia cuando se aplican fueran de situaciones concretas y de un determinado contexto, porque depende, siempre depende...

Tomando decisiones excepcionales, "de modo rutinario".
 Pista además de tipo restringido puesto que estaba destinada dada sus características sólo para el descenso por ella de aquellos usuarios más experimentados, y no sólo por su posible dificultad, era una pista en una zona aislada y alejada de la estación y sin remontes... Es decir, en un momento concreto en que como el propio Lemarque veía estaba entrando una gran tormenta, y sin más que "con lo puesto" (llevaba un muy escaso equipo de seguridad "para aventuras", apenas el mínimo necesario para la actividad, o sea, un teléfono, unos chicles, un reproductor MP3 con radio FM, "una caja de cerillas", esta por supuesto entre comillas por algo, y la tabla), decide descender "para retirarse" una pista extrema que no conocía carente de todo tipo de referencia o señalización en condiciones muy adversas con niebla y un gran temporal de nieve ya en curso, pese a que todos estos datos citados en ese momento los conocía, "y se lo pensó" (de modo equivocado, pero se lo pensó).


Área de esquí de Mammoth Mountain, he señalado con una flecha el punto desde donde parte la Dragon's Back.

 Siempre nos podemos preguntar que puede llevar a una persona a tomar decisiones de este tipo que a costumbran a traer resultados tan nefastos, "de modo tan superficial" (evidentemente para él no era así), digo yo vamos... ¿O lo dejaremos otra vez en que es una mera casualidad fruto de la mala suerte que le puede pasar a cualquiera y simplemente le tocó a él? Aproximadamente un mes antes se perdió también en la zona en otra salida esquiando en solitario Chris Foley, de 63 años (ya no era ningún chaval como vemos casi doblaba la edad de Lemarque), quien fue encontrado dos semanas después por un equipo S.A.R. (Búsqueda y Rescate) de la zona, y todo lo que quedaba de él eran sus esquís, los bastones, el forfait, algunas partes de su ropa y las botas de esquiar, con sus pies dentro... Evidentemente algo se había comido por completo al esquiador Chris Foley, aunque probablemente ya después de no haber sobrevivido previamente "a su desafortunada aventura".


Vale, hemos descendido "y lo hemos flipado", pero "no se ve un burro a dos pasos" ¿y ahora qué?

 Lo cierto es que perderse en las proximidades de las estaciones de esquí por quienes van a ellas a disfrutar de los deportes de invierno no es algo tan inusual como se podría creer. Precisamente es relativamente fácil confiarse porque se está en la proximidad de un lugar conocido y desorientarse, y más cuando además de estar todo cubierto de nieve las condiciones de visibilidad son reducidas si está nevando con fuerza, hay niebla o ventisca... ¡O incluso todo ello a la vez! Vamos, que no, que no son sólo cosas de película, aquí en el enlace podemos ver un reciente caso en el entorno de la estación de esquí de Valdezcaray. El sheriff y el equipo S.A.R. del condado de Mono (donde está la estación de Mammoth Mountain), llaman la atención frecuentemente sobre este aspecto a quienes van a la zona, incluso con artículos en la prensa donde además de dar recomendaciones en la forma de actuar, hacen hincapié sobre la importancia de llevar un equipo mínimo (que no minimalista, ojo al detalle que no es lo mismo) para poder hacer frente con ciertas garantías a cualquier imprevisto o adversidad, como a continuación vemos:


Cosas esenciales que salvan vidas, sin importar en qué época del año 
 Estos "Elementos esenciales" son artículos altamente recomendados que deben llevarse en cualquier salida de la civilización, incluso en los más cortos, dice Búsqueda y Rescate (SAR) del condado de Mono. Lleve un mapa y una brújula, agua, ropa extra, comida extra, linterna (con bombilla y baterías adicionales), fósforos o encendedor, cuchillo, botiquín de primeros auxilios, paleta de plástico y papel higiénico, silbato y un teléfono móvil con batería completamente cargada.

 Aquí hay algunas cosas que puede hacer para mejorar sus posibilidades de supervivencia si se pierde mientras esquía o hace snowboard:


  • Asegúrese de que alguien notifique que ha desaparecido si no se registra antes de cierta hora
  • Deje una nota en su automóvil que indique a dónde va y cuándo regresará.
  • Siempre tenga estas cosas en su chaqueta de esquí o pantalones:
  • Un encendedor para encender un fuego.
  • Un silbato para atraer a los rescatadores.
  • Un pequeño espejo para hacer señales a los aviones.
  • Algunas barritas energéticas para comer.
  • Un gorro de lana.
  • Pequeños artículos de primeros auxilios en una bolsa con cierre hermético.
  • Y una navaja de bolsillo
  • No olvide el agua si sabe que está dejando los límites de la estación de esquí y la civilización."

 Aunque lo ahí propuesto no deja de ser un kit de supervivencia muy elemental que puede marcar y mucho la diferencia "para no verse tan sólo con lo puesto" como le ocurre a tantos en estas situaciones, y le ocurrió al propio Lemarque  (ese artículo citado es del 2004, el año en que desaparecieron Chris Foley y Eric) hoy día lo podemos mejorar considerablemente, por ejemplo con un GPS, y hay un claro consenso entre especialistas en que se deberían llevar también al menos estos tres elementos:


Kit de rescate para avalanchas, compuesto por dispositivo DVA (Detector de Víctimas de Avalancha), sonda y pala.

  Y es que aunque se ha mejorado sustancialmente en los últimos tiempos en la disciplina que se ocupa de la predicción de aludes (Nivología), en la práctica sobre el terreno sigue siendo una disciplina muy compleja y no carente de errores por las numerosas variables técnicas y psicológicas a que está sometida, incluso para especialistas. La media en los Alpes suizos suele estar entre 23 y 28 muertes por aludes(2), aunque en la temporada 2015-2016 en el conjunto de los Alpes hubo 67(3), y la pasada temporada 2017-2018 tuvimos 11 muertes en los Pirineos.  Y varios de estos aludes no siempre se desencadenaron con una predicción de riesgo extremo, a veces esta era relativamente baja o casi nula, y entre los implicados y fallecidos como podemos ver por el anterior enlace, hubo tanto aficionados como guías profesionales.

LeMarque en 2004 a la salida del hospital después de ser rescatado e intervenido de sus lesiones ,
 y si, es lo que parece, sin buena parte de sus piernas.../ EFE

 Y no, no fue este el caso de nuestro protagonista en esta ocasión (el de verse involucrado en un alud), pero su caso no fue menos dramático. Eric Lemarque cuando quedó detenido sin poder finalizar su descenso por Dragon's Back al haber tenido que reducir su velocidad a causa de la casi total falta de visibilidad, y posteriormente caminar durante 45 minutos para volver al mismo sitio cuando creía estar haciéndolo en la dirección correcta, se sintió ridículo y estúpido (para una persona con su experiencia aquello como el mismo luego reconocería, le resultaba inconcebible), y tuvo que acabar aceptando que se encontraba desorientado en un entorno salvaje e implacable, donde tendría que soportar unas temperaturas extremadamente bajas que en algunos momentos serían de varios grados bajo cero, y se dispuso a pasar la noche intentando hacer un fuego con las cerillas que llevaba en su caja de cartón, para descubrir horrorizado otro grave error que había cometido (estaban mojadas, aunque las llevaba envueltas en un plástico no las había aislado adecuadamente), y por tanto no podía conseguirlo...


Pues no, no le iba a ser posible hacer fuego...
 Frustrado ante este nuevo revés, empapado, congelado, sin batería en el móvil (nunca pudo llamar mientras aún tuvo batería porque en aquella zona no había cobertura), y ya consciente de que podía estar en un grave aprieto, "se paró, respiró, pensó y actuó" (o lo que viene a ser lo mismo S.T.O.P. Stop, Think, Observe, Plan), y metió la pata de nuevo (alguno a estas alturas del relato lo mismo hasta ya se ha dado cuenta sin necesidad de explicarlo que esas maneras de proceder no son garantía de nada, son herramientas de pensamiento ciertamente útiles, pero muy sobrevaloradas). Y es que tomó la decisión de ponerse en marcha de nuevo, para él no era una opción quedarse allí sin más esperando a ser rescatado, era incapaz de permanecer allí y de contemplar dicha posibilidad, lo que como ya he abordado en este otro trabajo es algo del todo frecuente en estas situaciones CUANDO LA LINEA RECTA "NO ES EL CAMINO MÁS CORTO, y como igualmente ahí comento, a consecuencia de ello estuvo igualmente a punto de despeñarse con su nuevo plan. En realidad lo único que estaba consiguiendo era alejarse más y más de seguir una ruta correcta para volver a la estación de esquí.


Este hombre "parece que anda un poco perdido".

 Con todo ello y reconociendo los
 numerosos y graves errores previamente cometidos (el factor fundamental que nunca se debe perder de vista en estas cuestiones de la supervivencia para no verse en situaciones insalvables) lo cierto es que su odisea de supervivencia no está exenta de mérito, porque dadas las circunstancias lo tenía todo en contra, "y lo contó". Y fue así porque hubo algunos buenos detalles por su parte que le permitieron resistir, aunque ya al límite de sus fuerzas, lo suficiente hasta ser finalmente rescatado, empezando porque su forma física al haber sido atleta olímpico era bastante superior a la media, y continuando porque tenía algunos conocimientos sobre supervivencia, que aunque escasos, resultaron decisivos, en lo tocante al poder alimentarse algo con piñones y cortezas, aguantar en buena medida sin beber nieve (en su caso hubiera aumentado su nivel de hipotermia lo que le hubiera llevado a colapsar mucho primero), y particularmente el usarla como refugio (en las circunstancias en que se encontraba es mejor recurrir a un refugio de nieve que a un refugio de madera, supone un mayor ahorro de energía y aísla mucho mejor térmicamente), así como desnudarse cuando salió del agua totalmente empapado y hacer ejercicio.


A ver, que si, que en determinadas circunstancias puede ser hasta recomendable andar por las montañas nevadas "con el culo al aire", pero mejor no tomarlo como costumbre...

 D
esde el punto de vista cinematográfico el filme es correcto sin más (para mi si acaso es notable la actuación de Mira Sorvino como la madre de Eric), pero en definitiva en lo que nos interesa es una historia muy recomendable por instructiva (los cambios que se han hecho "por exigencia del guión" no afectan en esencia a lo ocurrido) ya que al ser en base a un hecho real tiene muchos y buenos detalles relacionados con la supervivencia y la toma de decisiones que podemos apreciar, y entre ellos particularmente en este último aspecto como he destacado intencionadamente, el que aún tratándose de un deportista de alto nivel con amplia experiencia en trabajar bajo gran presión y estrés, y que por tanto Eric Lemarque no era una persona que entrara en pánico ni se viniera abajo con facilidad, tampoco por ello tomaba de modo natural las mejores decisiones, aún haciendo aquello de S.T.O.P. y "pararse a pensarlo" (al igual que expliqué ocurre con la LA REGLA DEL TRES EN LA SUPERVIVENCIA, habitualmente esta regla se mal interpreta y no se enseña adecuadamente), y es que incluso ser deportista de alto nivel no necesariamente garantiza que por ello se tomen las mejores decisiones desde el punto de vista de la supervivencia si no se ha trabajado este aspecto de modo específico, y muy al contrario en demasiadas ocasiones lleva a un exceso de confianza que puede resultar fatal, aunque nos paremos a pensarlo...


"Salvado por la campana"

Saludos.