jueves, 12 de septiembre de 2019

LA TEMERARIA MODA DEL BATONING EN EL USO MODERNO DE LOS CUCHILLOS 
(I PRIMERA PARTE)

"Dicen que un cuchillo solo vale lo que vale la persona que lo empuña".- Patrick Ness


Un lamentable percance con el cuchillo para nada inusual hoy en día y que se debería evitar
 a toda costa en una verdadera situación de superviencia... ¿O no?

 En alguna ocasión anterior ya he hecho alusión aquí en el blog a la moderna moda del "batoning", en cuanto a lo inapropiado de caer sin más 
en el uso y abuso de esta técnica debido a su hoy en día frecuente difusión mediáticaque además suele condicionar y mucho la elección del tipo de cuchillo que finalmente se escoge, puesto que se termina escogiendo esta herramienta de corte con vistas principalmente este cometido, y es que son muchos los aficionados que acaban recurriendo a su práctica "porque si". Aunque nunca había entrado en cierta profundidad a explicar el porqué esta moda puede ser aún más funesta de lo que en principio parece, así que vamos a ello, empezando por aclarar su concepto, o sea de qué estamos hablando exactamente, para que quienes se inician en estas cuestiones puedan igualmente tenerlo claro.  Y la Wikipedia define el batoning como:
"La técnica de cortar o partir madera utilizando un palo o mazo del tamaño de un bastón para golpear repetidamente la columna vertebral de un cuchillo , cincel o cuchilla resistentes, para conducirlo a través de la madera, de forma similar a cómo se usa un froe. El método se puede utilizar para hacer leña o trabajar la madera, haciendo tablas, listones o muescas. La práctica es más útil para obtener madera seca del interior de los troncos con el propósito de hacer fuego".
  Por cierto, para quien no lo tenga claro, un froe es un híbrido de hacha y machete que si es una muy robusta herramienta especializada en el procesamiento en bruto de madera, aquí a continuación vemos una versión moderna del fabricante estadounidense BUCK.




 Y a este si que le podemos "zurrar a conciencia", porque está hecho para ello por su diseño muy especializado de hoja y materiales, sin miedo alguno a que rompa. Pero claro, no estamos hablando de usar un froe para batoneo, es más, por ejemplo en nuestro país nunca he visto a nadie usar un froe, y eso suponiendo que se sepa lo que es y que existe, porque muchos usuarios es casi seguro que desconocen la existencia de esta herramienta especializada y diseñada ex profeso para ante todo realizar batoning, por mucho que esté también de moda aquello del bushcraft...

 Aquí cuando se trata de batoning todo el mundo usa constantemente cuchillos, y habitualmente son los mismos cuchillos que se usan para las otras tareas de campo que en ese caso si que nadie puede poner en duda que son las que se deben realizar con cuchillos además de las relacionadas con el fuego, como por ejemplo preparar la comida, tallar y crear objetos, despejar una zona de maleza, hacer un refugio, en tareas de trampeo y caza como el remate o el desollado, o proporcionar protección, por citar algunas de las más relevantes, y para las que es importante que ante todo un cuchillo, "pinche y corte" con solvente eficacia teniendo unas cualidades y ergonomía apropiadas para ello, vamos, justamente lo contrario de lo que suelen ser un gran porcentaje de los cuchillos diseñados hoy en día y que se usan para batoning, y es más, lo contrario de lo que eran por ejemplo los clásicos cuchillos de bushcraft en su origen, se dice que el famoso cuchillo bushcraft de Horace Kephart pesaba 4 onzas, y eso no son ni 114 gramos.


Un cuchillo Kephart original de 5 pulgadas de hoja, también había había modelos con una longitud de 4 pulgadas.

 Se me hace muy difícil imaginar al señor Horace Kephart aporreando con un garrote su cuchillo "con saña inusitada" con gran riesgo de causar un daño severo a la herramienta, como se ve a muchos aficionados hoy en día, entre otras muchas cosas que no haría, o que si haría, y que no se entienden como se debería por los seguidores del bushcraft, pero de eso hablaré en otra ocasión... Porque ahora a parte de este gran problema de que esta moda origine cuchillos con unas grandes carencias como cuchillos, lo que incuestionablemente es un gran contrasentido, quería centrarme en precisamente el aspecto de porqué rompen los cuchillos con más frecuencia de lo deseable cuando se abusa de esta técnica, aún teniendo claro que esta es de esas cuestiones que nunca tendrán un consenso por parte de la "comunidad cuchillera", lo que personalmente no me obsesiona mientras cada uno rompa su cuchillo, y no el de los demás... Y es que precisamente ahí está una de las claves, si rompes tu cuchillo dándole golpes con un garrote parece evidente que has hecho algo que no deberías haber hecho, ejemplos tenemos a cientos, con lo que, por lo que sea (eso es otra cuestión que veremos luego), la realidad indica que el riesgo existe y no es despreciable.

 Pero otra de las claves es las circunstancias en que se aplique... Como práctica deportiva en salidas al monte, o práctica "de prueba de resistencia", no le veo mayor inconveniente, si por lo que sea te puedes permitir el gasto, y hay quien a la vista está que puede porque no le importa asumir el riesgo de rotura o directamente trata de ver si se rompe en las pruebas extremas para su canal de Youtube, pues estupendo ¿Quién soy yo para decirle a nadie lo que quiere hacer con sus pertenencias en su tiempo de ocio o negocio? Pero... ¿Y si de verdad estuviéramos en una situación de supervivencia y aislados en la montaña con posibilidades de hipotermia a decenas de kilómetros de la civilización y sólo tenemos nuestro cuchillo, de verdad nos arriesgaríamos a la rotura de la que en este supuesto sería nuestra herramienta más eficiente sabiendo el riesgo que corremos antes de proceder con otras técnicas? Curiosamente los acérrimos defensores de esta práctica esgrimen este tipo de situación como la principal causa para su empleo, y la verdad que no lo veo nada claro, entre otras cosas porque no se suele aplicar de forma adecuada (y ahí como a continuación veremos entramos en los aspectos técnicos de porqué se rompen los cuchillos dándoles golpes con un garrote), y porque podemos recurrir a otros métodos para no arriesgarnos a la rotura de la que en este supuesto caso que nos plantean sería nuestra única herramienta, como por ejemplo el simple método de la fabricación de cuñas de circunstancias que podemos ver en esta demostración en el canal de Joan que igualmente es buen conocedor de este asunto (33Whitewolf o Dalton Fury en los foros).



 Y es que señores, en el batoning... ¡Les estamos dando golpes a los cuchillos con un garrote! Que distinto de por ejemplo la técnica del macheteo, que aunque también tiene su riesgo mal ejecutada (como cualquier técnica) ¡El que golpea es el cuchillo! No sé porqué me da que no debe ser lo mismo dar tú un puñetazo, que te lo den... Si como digo ya la técnica del macheteo exige un acertado conocimiento de su aplicación, en la técnica del batoning su correcta ejecución es decisiva porque la herramienta sufre un maltrato mucho mayor y bastante considerable para su integridad y exige de quien la ejecuta un gran conocimiento de causa, de su herramienta (características, calidad de materiales, enterizo o tipo de espiga, espesor, afilado,etc.) de la madera que está trabajando (estado, dureza, ancho, nudos, etc), de los ángulos de corte (a veces totalmente vertical y otras en un ángulo apropiado), de la zona donde se golpea el cuchillo y como, de la fuerza aplicada (no todo es dar mamporrazos sin conocimiento, "la fuerza sin control no sirve de nada") y etc.

 Y una gran parte de los usuarios la realidad indica que desprecian y no tienen en consideración un buen número de estos factores, porque así lo he podido constatar en los años que llevo observando y estudiando estas cuestiones. Ahora añadamos a todo esto como decía una situación de supervivencia real en condiciones de mucho frío y bajo estrés donde de verdad está en peligro la vida, (lo que entre entre otros hándicaps importantes supondrá casi siempre la pérdida de motricidad fina a causa de ambos factores) y el resultado puede ser de todo menos predecible... Ahí es donde pudiera tener sentido esto del batoning, como entrenamiento, adquisición de cierto conocimiento en muchos casos para ir entendiendo los límites estructurales de la herramienta en función de las condiciones en que se aplique la técnica y los riesgos inherentes a su maltrato, porque como digo no olvidemos que el batoneo le pese a quien le pese es un maltrato severo de la herramienta, para de este modo si de verdad nos vemos en una situación real de supervivencia sepamos valorar adecuadamente si debemos aplicarla y de hacerlo al menos que sea con el menor riesgo posible para nuestro cuchillo.

Continuará...

lunes, 26 de agosto de 2019

El .22 LR

- O cuando la realidad supera a la ficción-

"La carabina del 22 es un arma de supervivencia en toda regla.
Seamos realistas...Un 22 bien colocado, te deja seco...".-
 
Dalton Fury (o 33Whitewolf en Youtube).

El autor del artículo en una práctica de tiro con carabina 22.LR
(Publicado originalmente en el foro TPS el Mié Dic 25, 2013 5:14 am)


 En más de una ocasión he visto hacer alusión en los foros de supervivencia y preparacionismo al tema de si el calibre .22 LR es uno de los ideales para este tipo de situaciones. También podríamos decir que lo pueden ser las carabinas de aire, y efectivamente lo son... para caza exclusivamente de muy pequeñas piezas (hablamos por supuesto de las carabinas comerciales y legales de aire), la diferencia fundamental estriba en que el .22 además es útil para defensa, además de permitir por norma general la caza de piezas de un tamaño superior en comparación a estas otras (manteniendo aún una considerable economía en el precio de la munición y un bajo sonido al disparar) y además con la ventaja de una mayor distancia de disparo que nos proporcionará tanto mayor seguridad como que seamos más difícilmente localizados, y por lo tanto mayor eficacia en estas tareas, como podemos ver en el siguiente ejemplo en la caza de conejos: 



  Como vemos en la cita del encabezado, nuestro compañero Dalton Fury ya ha hecho alusiones a este hecho (al igual que Caracortada o un servidor) pero pienso que no está de más una explicación adecuada y una constatación de tales afirmaciones. Así mismo al final del trabajo haré una recomendación de algunas armas económicas de este calibre apropiadas para este uso, es decir para la supervivencia, además de las posibilidades prácticas y modos razonables bajo nuestra legislación actual de disponer de ellas.

 La causa principal como es evidente para infravalorar las posibilidades reales de la munición del .22 LR es su pequeño tamaño, un cartucho estándar tiene poco más de 2 cm de longitud, aún contando con la bala, y esta pesa poco más de 2 gramos.




 Aquí podemos verla en una comparativa con cartuchos de pistola y es incuestionable que es pequeñita...:



 Pero como ahora veremos una cosa son las apariencias, y otra lo que ocurre en la práctica...
"El calibre .22 es el que más muertes a causado, si no contabilizamos las bajas en combate".
 Siempre se le adjudicó a este calibre un cierto caracter inofensivo y lúdico. Aunque su poder de parada no es comparable con el de los demás cartuchos existente actualmente en el mercado, no es menos cierto que en la corta distancia, su poder de penetración hace que el proyectil una vez dentro del cuerpo describa una trayectoria errática e imprevisible, causando con ello unos destrozos internos considerables y a la vez mortales.
 Me viene a la memoria un caso ocurrido en los EE.UU en la cual un agente de carretera falleció al ser tiroteado por un conductor ebrio con solo un disparo. Creo recordar que el agente se acercó al sospechoso, un individuo de más de 100 Kg. y ante el intento de agresión el agente realizo un disparo con su arma de calibre .45.El sospechoso cayo al suelo y cuando el agente se acercó para comprobar su estado, éste saco un pequeño revólver calibre .22, disparando contra el agente. Como consecuencia del disparo y aunque el agente llevaba chaleco antibalas, el proyectil le penetró por el biceps, desviándose su trayectoria al chocar contra el hueso y cortándole la vena aorta o carótida,no recuerdo bien,causándole la muerte en pocos minutos. En cuanto al agresor se recuperó y fue juzgado.Los expertos llegaron a la conclusión que la bala de punta hueca (de gran poder de parada) calibre .45 disparada por el agente, no se había expandido lo suficiente al dispararse en una distancia corta.No debemos olvidar que un cartucho calibre .22 Magnum, es más letal que un .38 especial,usado en distancias cortas con punta hueca de 40 grains.
 En este sentido, es de sobra conocido que algunas agencias de inteligencia, como fue el caso de la extinta y temida KGB ,al igual que diversas unidades militares han utilizado el calibre .22 con cargas subsónicas y en armas provistas de supresor de ruidos (silenciadores) para sus misiones. Es más, en alguno de los últimos conflictos bélicos, los tiradores de élite han disparado con armas del calibre .22 LR en situaciones de combate urbano, donde los disparos a larga distancia carecen de sentido,como es el caso del ejército Israeli en Palestina.
Otro ejemplo lo tenemos en el rifle militar ruso SV-29 del calibre .22 preparado para el uso policial o militar. Fue, así mismo, y sigue siendo el calibre preferido por los "sicarios" para el tiro en la nuca.Aun tenemos en el recuerdo el asesinato de Miguel Angel Blanco ,en manos de ETA, para lo cual se uso una pistola calibre .22LR, realizándose dos disparos,siendo el segundo el causante de su muerte, ¿falta de experiencia,nervios......?
 En todo caso, sí que hay que tener claro que el .22 LR no es el calibre más idóneo para la defensa personal. El motivo principal es su escaso poder de parada comparado con el de otros cartuchos más potentes como el 9mm o el .45 ACP (los más extendidos para estos menesteres). Sin embargo, esta menor potencia no implica necesariamente una menor efectividad, sobre todo teniendo en cuenta su elevada capacidad de penetración. Así, en disparos a corta distancia, el calibre .22 LR se convierte en una munición mortal".

http://historiadelasarmasdefuego.blogspot.com.es/

 De aquí podemos extraer algunas conclusiones como que un calibre grande como un .45 no te puede garantizar al 100% que saldrás victorioso y con vida al enfrentarte a un .22, que este último se ha empleado (y se emplea) por francotiradores en combate urbano o C.Q.B. y que incluso es frecuente su uso por delicuentes...

 Dicho esto no seré quien ponga en duda el hecho de que este calibre puede no tener en general el "poder de parada" que tienen los calibres mayores de fuego central que comúnmente se emplean en el ámbito policial y militar, pero debemos tener claro que nunca se debe menospreciar, porque al igual que estos tiene la capacidad de causar lesiones mortales si se dan las circunstancias adecuadas que como vemos en la práctica se pueden dar mucho más de lo que en un principio se podría pensar por quienes desconocen estas cuestiones.


 "Según se creía, el poder de parada aumentaba cuando la munición obtenía una gran energía (si es que logra transmitir toda la energía que posee al objetivo). Por otro lado, si la munición traspasa el objetivo, el poder de parada disminuye, porque no puede transmitir toda la energía que poseía al blanco, ya que la munición sigue teniendo energía porque sigue en movimiento.
 Entonces, cuanta mayor energía entrega la munición, el blanco más va a tender a detenerse o caerse; es lo que solía llamarse poder de parada (la capacidad de derribar al objetivo). A su vez, la energía de una munición está relacionada con su masa y con su velocidad al cuadrado (E=1/2 m v2). Entonces, cuando un proyectil tiene más masa o más velocidad tiene más energía, pero puede que no tenga más poder de parada, porque puede llegar a atravesar el objetivo y no transmitirle toda su energía.
 Debido a esto, a mayor calibre (superficie de impacto) mejor transmisión de la energía. Por este motivo las balas de pistola para defensa en general son de calibre mayor que las de fusil, pues compensan así su menor potencia aprovechado mejor la energía al momento del impacto. Hoy se sabe que esto no es del todo cierto, ya que la incapacitación que produce el impacto de un proyectil se debe a los daños que produce ya sea por el tamaño de la herida en calibres grandes (armas cortas) o por el shock hidrostático (armas largas) y que esto puede incrementarse utilizando municiones especiales como balas huecas o explosivas sin importar su masa y velocidad, y por ende sin importar la energía que transmite al cuerpo.


  ¿Qué se necesita para tener una carabina del .22? Y digo una carabina porque en principio es la opción más apropiada para supervivencia por alcance y precisión al ser un arma larga y ser los requisitos legales más asequibles (aunque no necesariamente se debe descartar la pistola como ahora veremos) Para una carabina del .22 basta el obtener la licencia E de caza menor y no es necesario armero , siendo lo curioso del asunto que el requisito es el mismo que para tener escopetas o ballestas de caza, con lo que si posteriormente queremos adquirir una de estas armas "hemos matado tres pájaros de un tiro", y como podemos ver a continuación en el vídeo no es una tarea para nada complicada:



  
Aunque mejor explicado lo tenemos aquí en el presente enlace.  


 Se podría tener así mismo con la licencia F ( la deportiva de "Tiro Olímpico", armas para uso en campos, galerías y polígonos de tiro, nunca para caza), haciéndonos socios de un CLUB y en este caso si que tenemos la obligación de tener armero, aunque esta última posibilidad nos daría la opción de tener también arma corta siempre y cuando tengamos también el correspondiente armero para esta (lo que en este caso supone un desembolso económico considerable comparado con la opción de la licencia E de caza) .

 Como vemos realmente no es para nada una cuestión muy complicada siendo en la práctica en general mucho más sencillo y asequible que por ejemplo sacarse el permiso de conducir un coche, aunque dado el desconocimiento, la escasa cultura, y como consecuencia de ello, los muchos y condicionados prejuicios que hay en nuestro país en el tema de las armas, la mayoría de personas simplemente ni se lo plantean. ¿Carabinas apropiadas para estos menesteres? Lo cierto es que hay mucho donde escoger. Una de las más económicas y contrastada opción es la semiautomática Mossberg 702 Bantam Plinkster, que podemos encontrar en interesantes ofertas con interesantes complementos (visor de 4 aumentos) y por un precio de poco más de 300 euros.



- Calibre: .22 LR
- Capacidad del cargador: 10+1 cartuchos
- Longitud del cañón: 45,7 cm
- Paso de estría: 1:16
- Longitud total: 89 cm
- Culata sintética en color negro
- Peso: 1,8 kg
- Miras abiertas ajustables.

 Aunque si queremos más capacidad de fuego y no nos importa gastar algo más, podemos recurrir a carabinas de diseño militar, por ejemplo réplicas de la plataforma AR15 como esta 715T del mismo fabricante que como vemos se puede encontrar por poco más de 400 euros:



- Carabina semiautomática
- Calibre: .22 LR
- Capacidad cargador: 25 cartuchos
- Acabado: negro mate.
- Culata CAR: retráctil/plegable/ajustable en 6 posiciones.

"Con esta arma Mossberg nos hace posible tener acceso a una carabina semiautomática de alta capacidad con diseño táctico a un precio asequible. Presenta cañón pavonado, freno de boca, culata sintética ajustable de 6 posiciones, múltiples guías Picatinny para acoplar cualquier tipo de accesorio y alza delantera ajustable. Además presenta un cargador de alta capacidad y desmontable para 25 balas".

 El precio de la munición para una caja de 50 cartuchos .22 LR puede ser ser inferior a los 5 euros, aquí otro ejemplo comercial.


 Y con esto finalizo esta pequeña introducción al calibre .22 LR esperando que sirva para resolver al menos las dudas iniciales a quien se plantee su desempeño y adquisición con vistas a su uso en lo que nos concierne, la supervivencia. Quien tenga alguna duda o quiera comentar o aportar algo al respecto aquí me tiene también el foro Todo "Pueplo" Supervivencia a su disposición.


Con mi carabina de cerrojo TOZ 78-05 en calibre .22 LR, hace ya casi 10 años de su compra, pero fueron 300 euros bien empleados...




 Saludos.


lunes, 29 de julio de 2019

BREAKTHROUGH

-Más allá de la esperanza-

"Ella entró aquí, entró, se sentó y gritó: '¡Ven, Espíritu Santo!' y dijo su nombre, y unos segundos después tuvimos un latido, me puso la piel de gallina".- Dra. Nancy Bauer, pediatra del hospital donde fue ingresado de urgencia John Smith.

"A veces si recibimos ayuda, pero desde dentro, desde lo más profundo del deseo de sobrevivir del paciente".- Dr. Kenneth Kamler.



 Breakthrough es una gran película de supervivencia por su sorprendente historia, pero cierto que muy diferente a lo habitual por su contexto religioso que desde luego a priori no la hace nada apta "para mentes con prejuicios", no serán pocos los que por este su trasfondo religioso simplemente la rechazarán de plano y le negarán en redondo la más mínima posibilidad de credibilidad a lo mostrado, y eso pese a que lo mostrado está basado en un hecho real perfectamente conocido y verificado. Y esto para mi puede resultar cuando menos curioso, cuando son muchos los científicos y médicos de reconocido prestigio que aún a día de hoy reconocen que la ciencia y la espiritualidad para nada tienen porqué ser excluyentes, claro que para eso hay que ser humildes y admitir que pese a que la ciencia hoy en día sabe más que nunca, aún es mucho más lo que desconoce, y sin duda mucho de lo que hoy se piensa pueden ser verdades absolutas, mañana pueden dejar de serlo. 


Los tres muchachos sobre el lago helado el mismo día del accidente momentos antes de que el hielo se quebrara y cayeran al agua helada, John Smit es el primero por la derecha (foto real).

 
 John Smith es un chico de origen guatemalteco que fue adoptado por una familia norteamericana y en el momento de los hechos narrados estaba jugando con unos amigos en un lago helado cuando sufrieron un accidente al romperse el hielo y caer al agua. Y fue él quien llevó la peor parte de lo sucedido, puesto que sus amigos pudieron quedar en la superficie, mientras que él se hundió, y se ahogó...


"John Smith, de 14 años, pierde la vida cuando se ahoga en el lago St. Louis pese a los esfuerzos por reanimarle. Tras el suceso, la madre del joven, desconsolada, entra en la habitación rezando en voz alta. En ese momento el chico comienza a tener pulso otra vez y vuelve a la vida después de estar una hora muerto". Sensacine

 Y no, lo anteriormente comentado en la sipnosis no es una errata, ni una fabulación, John Smith murió en el quirófano y su muerte fue verificada por un doctor. Antes de poder ser rescatado estuvo 15 minutos bajo el agua, cuando se le sacó a la superficie ya no tenía ni respiración ni pulso, estaba en parada cardiaca total, y estuvo otros 40 minutos en esa condición entre que fue trasladado y se le intentó reanimar después de su llegada al hospital y se abandonó todo intento de reanimación y de que sobreviviera. "No había respiraciones espontáneas. No había latidos cardiacos. En esencia, estaba frío y estaba muerto. Se había ido", dijo el doctor Kent Sutterer, el médico de urgencias que estaba de servicio ese día, hasta el punto de que se acercó y le dijo a Joyce Smith, la madre del chico, que podía subir y entrar a la sala para despedirse de su hijo, pero cuando la madre llegó a su lado y se puso a orar desesperada rogando por la vida de su hijo (en voz alta de modo que todo el mundo allí al lado podía escucharla) "Espíritu Santo, por favor ven y devuélveme a mi hijo", sucedió que el corazón de John Smith volvió a latir y contra todo pronóstico ya no se detendría más. 


(fotograma de la película).
 Luego entonces aquí tenemos un caso bastante extraño y excepcional, sin duda, y precisamente por eso llamó mi atención. ¿Y debemos desconfiar de lo que nos cuentan? Por supuesto, siempre, como suelo decir un buen survivalista siempre debería desconfiar hasta de su sombra... Aunque quizá esto requeriría cierta aclaración porque aquello de que "ser desconfiado" acostumbra a estar mal visto socialmente, y algún día tendré que explicar porque se debe ser desconfiado "incluso con uno mismo" (de ahí lo de desconfiar "hasta de nuestra sombra"), y es que debido al modo natural en que trabaja nuestra mente y el modo en como procesa la información es del todo habitual que con gran facilidad nos induzca a error, y por tanto en asuntos de supervivencia siempre se debe imponer el análisis concienzudo en toda situación, más allá del saber y la experiencia previa, para no llevarnos sorpresas desagradables, e incluso mortales, y es que "los que suelen palmar", suelen ser los confiados, y esto es ya del todo demostrable en la actualidad con los actuales conocimientos que tenemos del lógico funcionamiento de nuestra mente por medio de las modernas disciplinas de la Psicología y la Neurociencia.


  Así que habrá que arrojar un poco de luz después de la ardua tarea de investigación que como de costumbre he realizado, porque la conclusión a la que he llegado es que la historia es cierta, sorprendente "e increíble", pero cierta. En una de las citas de la cabecera he citado al doctor Kenneth Kamler. Kenneth Kamler es uno de los doctores de más reconocido prestigio en lo tocante a la especialidad de medicina en situaciones extremas, como doctor se integró en numerosas expediciones extremas en los más diversos entornos, mar, desierto, selva o montaña, habiendo  participado en este último entorno en varias expediciones en el Everest, y siendo en alguna de ellas médico de expedición y escalador para National Geographic, y en otras dos Médico Jefe de Alta Altitud para investigaciones patrocinadas por la NASA sobre respuestas fisiológicas humanas a altitudes extremas.


El equipo de rescate sacando a John Smith a la superficie después de 15 minutos sumergido... (fotograma de la película)

  E
l doctor K. Kamler entre sus muchos casos extremos, contó uno que a mi particularmente me llamó la atención por la similitud que guarda en algunos puntos con el que nos ocupa, el de un sherpa que sufrió una caída atravesando una grieta en el hielo sobe una escalera, y que entre otras cosas se había golpeado  fuertemente la cabeza en la caída además de permanecer con ella congelada entre nieve y hielo durante más de media hora hasta que fue de nuevo rescatado por un equipo de escaladores españoles y nepaleses y llevado al campamento base del Everest a 5300 metros de altura para que él como doctor se hiciera cargo, y donde le aplicó todo el tratamiento que en aquellas condiciones le era posible con los medios allí disponibles, y que no era mucho, llegando a la conclusión de que inevitablemente dadas las lesiones, aquél hombre de nombre Pasang, moriría. Sin embargo muchas horas después, y aunque había visto morir a pacientes mucho más rápido en unidades de cuidados intensivos con un aspecto mucho más saludable, aquél hombre seguía con vida. A su alrededor dentro de la tienda donde estaba tumbado sobre una plataforma de roca que hacía las veces de improvisada mesa, los otros sherpas estaban reunidos orando y así llevaban horas y horas sin cesar con su monótono cántico, y desde los alrededores de las otras tiendas de campaña que rodeaban el campamento, a su vez se oían más cánticos, un coro uniforme e incesante donde otros sherpas velaban, produciendo según palabras del propio doctor K. Kamler en el silecio de la noche "un murmullo cuadrafónico que emanaba de las entrañas  mismas de la montaña". Y no sabía porqué, pero de lo único que estaba seguro es que aunque aquello atentaba contra todo lo que la ciencia como médico le había enseñado, si aquél cántico cesaba, su paciente moriría:
"De eso estaba seguro; tan seguro como se puede estar en una tienda de campaña helada sobe la montaña más alta del mundo, respirando la mitad del aire del que existe a nivel del mar"

John Smith durante su epopeya de supervivencia (foto real).

 Y aunque Pasang no debería haber sobrevivido como tampoco lo debería haber hecho John Smith, también lo hizo. Durante la noche su débil pulso se fortaleció, disminuyó la hinchazón de su cara y abrió los ojos según igualmente nos contó el doctor Kenneth Kamler:
 "Con la luz de la mañana los cánticos cesaron y el conjuro se quebró. Aunque yo tenía la sensación de haber observado la escena desde lejos, había sido testigo de una fuerza sanadora que superaba los límites de la medicina. Los cánticos habían generado una energía en el interior de Pasang, una voluntad de vivir, y eso había invertido su deterioro. Una fuerza espiritual había creado un efecto tangible, un milagro en lenguaje. Mi formación médica debería haberme llevado a explicar su recuperación en términos de impulsos nerviosos y reacciones químicas, pero ante este testimonio indiscutible en lo alto de una montaña del Himalaya, hasta un hombre sin fe cree. No existía ninguna razón médica para que Pasang estuviera vivo. Comprendí entonces que practicar la medicina extrema significaría a veces presenciar fenómenos que jamás entendería, e incluso formar parte de ellos".

Joyce Smith, en todo momento orando y apoyando a su hijo hasta el desfallecimiento por agotamiento... (fotograma de la película).


 Pero volviendo a nuestro caso... "Los médicos nos dijeron que John no iba a vivir toda la noche", dijo Joyce Smith, aunque los latidos de su corazón habían regresado, John solo tenía la función del tronco encefálico y sus niveles de oxígeno en la sangre eran críticos. Pasaron casi 48 horas antes de que John abriera los ojos y los médicos creían que definitivamente tendría daño cerebral permanente. Predijeron inflamación del cerebro, convulsiones e infecciones pulmonares, pero sus predicciones nunca se cumplieron, y esto ocurrió "Justo después de una hora sin absolutamente ningún signo de vida en su cuerpo", dijo el Dr. Kent Sutterer, el médico que estaba trabajando en la sala de emergencias el día que John fue llevado al SSM St. Joseph West Hospital. Es "Una curación completa. Él no tiene ningún ataque. No tiene ningún déficit neurológico, todas las secuelas que esperamos de este tipo de casos. Nada. Es completamente el mismo chico que era antes". El Dr. Sutterer fue quien reconoció a John cuando fue llevado a la sala de emergencias y su hija era compañera en la misma clase de 8º grado de John.

John Smith abandonando el hospital por su propio pie el 4 de febrero, 16 días después de su ahogamiento en el lago (foto real).

 Desde el punto de vista médico el único factor que realmente favoreció a John es que se trataba de un ahogamiento con agua fría, según dijo el Dr. Jeremy Garrett. Dijo que bajar la temperatura corporal puede preservar la función cerebral, pero que "en realidad no debería haber funcionado en el caso de John". Esto se debe a que el agua del lago estaba a solo unos 4 grados centígrados (el motivo de la rotura del hielo del lago es que el agua ya estaba en proceso de descongelación por aquellos días) y la temperatura corporal de John solo bajó hasta 31 grados centígrados, lo que no es una temperatura lo suficientemente fría para proteger adecuadamente el cerebro.




 La película como tal es controvertida y tiene opiniones para todos los gustos, pero en lo que nos ocupa "las opiniones" (informaciones no verificadas de modo fiable) "no me interesan, ni de los unos, ni de los otros", para gustos colores y personalmente aunque podía explicar mucho más no voy a decir por aquí más de lo que ya he comentado y que como claramente se ve está bien fundado y documentado en hechos y datos contrastados, y he preferido centrarme en aquellos puntos más relevantes dejando como de costumbre para quienes quieran ver la película aún muchos detalles interesantes, aunque esa es otra de las razones por la que también he usado el citado caso del Doctor Kenneth Kamler y el sherpa Pasang, y su curación "igualmente milagrosa", y que cuando veáis la película, seguramente comprenderéis...

 Saludos, y que la disfrutéis, porque yo al menos, la he disfrutado, no todos los días se conocen historias tan bien documentadas donde una persona es capaz de sobrevivir contra todo pronóstico más allá de los límites que marcan la ciencia y la medicina.


domingo, 30 de junio de 2019

"EL MOSQUITO" de A. Castro
y su funda artesanal "by" Yannick

"Post dedicado a Dalton Fury, él sabe porqué..."

(Publicado originalmente en el foro TPS).

  
 En ocasiones los artesanos "cuchilleros" también tienen sus "caprichos", frutos de intuiciones, impulsos, y ni se sabe muy bien que otros muchos sentimientos que empujan la creatividad por caminos poco convencionales. Y así, se coció en el horno de Alberto Castro, "El Mosquito", un cuchillo que dificilmente deja indiferente por lo arriesgado de su planteamiento.

 Y sin duda quien mejor que el propio Alberto para explicarnos el porqué de este diseño: "La idea es hacer un utilitario largo pero ligero, que mantenga los dedos por encima de la linea de filo, que a su vez debía ser curvo y permitir cortes muy largos. Otro aspecto importante es que mantuviese una muy buena capacidad de penetración con la punta bastante centrada. En la empuñadura también he querido probar formas nuevas, por lo menos para mi."


 Efectivamente tiene una buena capacidad de penetración y también un buen corte en el que aún con 4 mm de espesor su vaciado convexo se deja notar. El cabo tiene 12 cm y es de micarta de lino. El acero es el conocido al carbono O1, la hoja tiene 15,5 cm. de largo y de ancho 2,5 . Es muy ligero, apenas 200 gramos, con lo que es muy agil en la mano y muy apto como utilitario, se hace muy cómodo su manejo tanto para trabajos de campo como para trabajos de preparación de alimentos, y conforme a ello también para otros menesteres, no en vano es un mosquito... 😉

Venía sin funda, así que hube de poner manos a la obra otra vez a mi amigo Yannick quien como acostumbra realizó un estupendo trabajo que acompaña perfectamente el espíritu del cuchillo 👍

 Pienso que ha quedado un conjunto de cuchillo y funda muy apto para la mayoría de trabajos de campo y suele por tanto, alguna que otra vez, acompañarme en alguna de mis salidas como herramienta principal de trabajo y así lo seguirá siendo siempre que lo vea oportuno puesto que nunca pienso deshacerme de él, es uno de mis cuchillos más apreciados y por él siento un cariño especial, gracias Alberto por esos arrebatos que permiten disfrutar de algo tan diferente y no por ello menos funcional.

 Como mi amigo Joan ya le había hecho unas pruebas exhaustivas, aquí os dejo uno de sus vídeos donde se pueden apreciar sus excelentes capacidades para afrontar también duros trabajos de campo.



 Y por último la foto que ya se había podido ver con el Yukon para que os podáis hacer una mejor idea de su tamaño comparado con un cuchillo de gran tamaño 😄






  Y el enlace a su post... https://psychologysurvival.blogspot.com/2018/02/el-bowie-yukon-de-linder-y-su-funda.html

 Saludos.


martes, 28 de mayo de 2019

BODY AT BRIGHTON ROCK

"Si, es solo un paseo por el bosque, quiero decir
 ¿Qué tan difícil puede ser?"
.- la protagonista, Wendy McHolmes.




  Las películas del género de la supervivencia pueden ser tan dispares debido a sus protagonistas y desarrollo que a veces pueden resultar desconcertantes (sobre todo si vamos con una idea preconcebida), podemos tener personajes "que son unos máquinas" con una preparación física y psicológica a prueba incluso de bombas como el ya mítico John James Rambo (First Blood), y otros que son todo lo contrario y ellos solitos se bastan y sobran para destruirse ellos mismos y a todo aquél que camine a su lado, un claro ejemplo de este último proceder es por ejemplo John Ottway (Liam Neeson) en Infierno blanco (The Grey), una gran cinta con una brillante historia (aunque por lo general he podido ver que  bastante incomprendida) que nos muestra un verdadero modelo de lo que es un nefasto líder incapaz de hacer valoraciones correctas en la situación de supervivencia que en el grupo deben afrontar, y por ello de tomar decisiones sensatas.

La guardabosques Sandra (Miranda Bailey) al comienzo del film, explicando en la reunión previa de seguridad entre otras cosas a sus jóvenes guías del parque "como no convertirse en comida para pumas".
 ¿Y a qué viene esto diréis? Pues viene a que Body at Brighton Rock pertenece a este último tipo de historia y personaje donde ante todo debemos estar atentos a la gran concatenación de despropósitos que comete su protagonista, la en este caso guía de parque de verano, Wendy McHolmes, si bien es cierto que en este caso sus errores de supervivencia son mucho más evidentes y aptos  de detectar por "el gran público" que en el caso de los cometidos por John Ottway en la mencionada Infierno Blanco, mucho más profunda a la par que sutil en ese aspecto.

Nuestra protagonista al comienzo de su jornada de distribución de carteles de avisos...
 Wendy McHolmes además podemos ver que no es precisamente un modelo aconsejable como alumna, y por tanto tampoco nos pilla con demasiada sorpresa que en la tarea finalmente acometida, esté "como pez fuera del agua", su actitud excesivamente despreocupada e intranscendente no es sino un presagio de lo que está por venir cuando decide hacer un favor a una de sus compañeras y hacer la tarea que esta otra tenía encomendada de ir poniendo carteles de aviso con recomendaciones de seguridad para los visitantes del parque adentrándose en su interior por las múltiples sendas, porque para ella al fin y al cabo como responde cuando esta le pregunta si estará bien "Si, es solo un paseo por el bosque, quiero decir ¿Qué tan difícil puede ser?".


Y ya metida en faena...
  Y es en este aspecto donde la historia probablemente guarde más enseñanza  desde el punto de vista de la supervivencia (por aquello de su similitud hoy en día con la vida real), cuando vemos constantemente en los medios de comunicación como miles de senderistas y/o excursionistas tienen problemas todas las temporadas porque en general la idea que subyace en sus cabezas es que al fin y al cabo "Es sólo un paseo por el bosque ¿Tan difícil puede ser?". Sin ir más lejos esta misma semana teníamos otro nuevo e ilustrativo ejemplo, aunque afortunadamente en este caso con final feliz, donde se encontraba con vida en un bosque de Hawái a una excursionista que llevaba 17 días desaparecida.


...poniendo carteles de aviso de posibles peligros.
   Y es por tanto en este mismo sentido donde podemos ver igualmente en el film muchos de los típicos errores cometidos hoy en día por los senderistas, en cuanto a carencias en el aspecto de orientación, descuidos graves con el equipo, o la nefasta costumbre de usar el único teléfono móvil que se lleva en la salida prácticamente para todo, entre otras cosas como cámara de fotos o vídeo, GPS o incluso reproductor de música como hace nuestra protagonista, lo que puede traer en caso de emergencia nefastas consecuencias para nuestra seguridad, como ya expliqué en este post relacionado con este fundamental aspecto smartphones "todoterreno" con walkie talkie.


No, no es una buena idea...
  Con todo, la película no se ciñe a eso exclusivamente, a que veamos a una confiada e inexperta guía paseando por la montaña, en realidad la mayor parte de la película tiene que ver más con el título, porque me imagino que alguno se habrá preguntado a que viene el curioso título, "aquello del cuerpo en la roca". Y es que el auténtico meollo viene cuando en su deambular por el parque nuestra protagonista encuentra un cuerpo, en realidad un cadáver, y de alguien que no parece haya muerto precisamente de forma natural. A partir de este momento el giro del argumento es sustancial hacia el thriller psicológico, pues en lo poco que puede contactar por radio con el centro de control del parque se le da instrucciones de que debe permanecer en la zona de guardia hasta que llegue ayuda por si es un posible caso de homicidio. Y claro, dejar a una guía inexperta a pasar la noche en la montaña con un muerto y un oso no parece buen plan...
Al menos si fue capaz de hacer fuego para pasar la noche, mientras cuidaba el cadáver...

   ¿He dicho un oso? Parece que últimamente en muchas películas de este género siempre tiene que haber "un fiero oso...". Pues si, para complicarlo aún más, en esta también tenemos oso, lo que unido a la noche y que la moza se encuentre sola y junto a un muerto, nos da un cóctel que para nuestra protagonista acaba siendo excesivo y que como podemos ver reflejado en el film, al punto de poner en riesgo su salud mental ante en su caso una carga negativa de estrés que resulta ser para ella claramente excesiva.



  La película desde el punto de vista fílmico es correcta sin más (sin duda no pasará a la historia del cine por memorable en ese aspecto), pero ya sabemos que por aquí nos fijamos más en otras cosas y desde el punto de vista de la supervivencia me ha parecido que tiene sus buenos detalles y es perfectamente recomendable para los aficionados al género por los detalles citados tanto de la actitud y aptitudes correctas que se deberían tener al salir a la montaña y de las que la protagonista carece casi por completo, como así mismo del aspecto psicológico cuando además ya surge un grave contratiempo, aunque esto último ya va más enfocado en este caso a quienes se animen a trabajar en determinadas actividades que pueden estar sujetas a fuertes cargas de estrés y para las que suele ser necesario "algo más que buena voluntad". Y si, cuando hay que tirarle con un espray a un agresivo oso, mejor que no nos falle la puntería... 😉



Saludos.